Sergio Galindo retrató el realismo, surrealismo y misticismo de México

A 90 años de su nacimiento, el narrador y poeta mexicano Sergio Galindo (1926-1993) continúa siendo una presencia indispensable de la literatura por retratar el realismo, surrealismo y misticismo de la cultura mexicana.

Integrante del grupo de autores de la mitad del siglo XX, Galindo dotó a obras como “Otilia Rauda” y “Polvos de arroz” de los ingredientes trágicos y arquetípicos que se convirtieron en su sello personal a lo largo de una destacada carrera literaria.

Considerado por la escritora Beatriz Espejo como “un narrador dueño de sus armas”, Sergio Galindo nació el 2 de septiembre de 1926 en Xalapa, Veracruz, de acuerdo con su perfil publicado en la página web "escritores.cinemexicano.unam.mx".

Cursó su educación superior en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y luego, a fin de concluir sus estudios, viajó a Francia (de 1951 a 1952), gracias a una beca del Departamento de Turismo de la Secretaría de Gobernación.

Inició su carrera literaria a los 25 años, con la publicación del libro de cuentos "La máquina vacía" (1951). En 1959 escribió su primera obra extensa: "La justicia de enero".

Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1975 hasta su fallecimiento, Galindo también realizó adaptaciones para teatro, como "Este laberinto de hombres" y "Un Dios olvidado", de Francois Mauriac (1885-1970).

Además, laboró en la Dirección General de Divulgación de la Secretaría de Educación Pública (de 1970 a 1972) y fundó la Editorial de la Universidad Veracruzana, que dirigió de 1957 a 1964.

Fundó y dirigió la revista "La palabra y el hombre", así como la colección "Ficción", de la editorial de la UV, instaurada en 1958 con la novela "Polvos de arroz". Como director del Departamento Editorial de la UV impulsó, con notable acierto, las letras hispanoamericanas, mediante la publicación de diversas obras de autores latinoamericanos, indica la página web "mcnbiografias.com".

También fue catedrático de Estética en la Escuela de Teatro de Xalapa (1953) y becario del Centro de Escritores Mexicanos (1955-1956), así como subdirector (1972-1974) y director general (1974-1976) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

NOTIMEX, CANDELERO, 02-01-18.