“A lo largo de la maduración, las personas anulan los sueños”: Armando Vega-Gil

Estamos entrando en una sociedad totalitaria como la del 68 y 71, con militares en las calles, con leyes mordaza y persecución a periodistas, dice Armando Vega-Gil. Publica Ritual del Lagarto.

Lo presenciado por Armando Vega-Gil durante su adolescencia, en la matanza del 2 de octubre de 1968 y el Jueves de Corpus, o El Halconazo (10 de junio de 1971), fue fuente de inspiración para que el músico y escritor realizara Ritual del Lagarto.

El libro publicado por Ediciones B cuenta la historia de Emiliano, quien viaja 40 años atrás por medio de una serie de cartas que él mismo se escribió cuando era adolescente, para darse cuenta cómo ha cambiado su forma de actuar frente a la sociedad.

“Es una crónica novelada, un abanico que va desde la muerte de Jim Morrison hasta la masacre de estudiantes el 10 de junio en San Cosme, de ahí hay un salto hasta el 11 de septiembre, al Festival de Avándaro, en Estado de México”, relata en entrevista Vega-Gil.

La novela epistolar, de acuerdo con el autor, presenta la recopilación de la vida de un adolescente, en un contexto muy específico, pero al mismo tiempo “la pérdida de la inocencia de un joven de 16 años”, mismo que al cumplir 40 años lee sus cartas, para darse cuenta que se ha convertido en lo que odiaba.

SOCIEDAD. Armando Vega-Gil señala que el proceso de transformación de “Emi” es propio del entorno en el que se desarrolla, pues la sociedad es una “gran maquinaria de opresión donde cada uno de nosotros, sin tener la consciencia clara, somos engranes”.

Al reflexionar sobre la juventud, el bajista recuerda el discurso que Salvador Allende dio en Guadalajara (1972), en el que decía que “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción casi hasta biológica, pero la segunda parte de ese discurso, era que cuando uno se volvía adulto, casi por necesidad abandonaban sus ideales revolucionarios”, es decir, te convierten en parte de una maquinaria.

Vega-Gil indica que convertirse en parte de la maquinaria no sucede por una cosa en específico, más bien tiene que ver con la escuela, el trabajo, los militares, en cómo se ordenan las leyes y, aún más, con la familia.

“A lo largo de la maduración, las personas anulan los sueños o los deseos primarios. En todo caso, en mi novela estoy abogando porque no necesariamente cuando creces tienes que dejar tus ideales de juventud, no debe de ser así”.

El autor de Ritual del Lagarto asegura que el proceso no tiene que ver únicamente con la sociedad mexicana, sobre todo si se toma en consideración al capitalismo, y que al término de la juventud se debe entrar al mundo productivo.

“Las opciones que tienen los ciudadanos cuando entran al mundo productivo es trabajar mucho para consumir mucho, todo está diseñado para que te vuelvas un consumidor, a lo que te tienes que dedicar es a generar dinero para comprar”.

El fundador de la agrupación Botellita de Jerez explica que la integración a una dicha maquinaria no es cuestión de doble moral, “sino un abandono de la moral de la juventud, y entras a una nueva etapa de ‘no moral’, porque parece que sólo respondes a estímulos consumistas”.

MOVIMIENTOS. En 2018 se conmemoran los 50 años del Movimiento estudiantil de 1968; sin embargo, el incluir dicho suceso, indica Vega-Gil, fue por casualidad, pues sólo forma parte de una referencia para comprender El Halconazo (1971).

“Entre el 2 de octubre y el 10 de junio, hay casi tres años en los que se desmovilizó a los jóvenes por miedo, persecución e intimidación, este vacío se intenta salvar con la organización de una marcha en San Cosme, pero ese despertar es aplastado por la maquinaria militar, policiaca y paramilitar, de alguna manera es una metáfora de lo actual y el peligro que hay de que se militarice el país. Estamos entrando en una sociedad totalitaria como la del 68 y 71, con militares en las calles, con leyes mordaza y persecución a periodistas”.

Armando Vega-Gil comenta que de alguna manera, Emi representa el joven que fue, con lo cual intenta dar un mensaje a las juventudes actuales, que tiene que decir algo a los adultos y viceversa.

“Busco que los jóvenes de ahora hagan una especie de viaje en el tiempo para entender o buscar la identificación y empatía con los jóvenes que fueron sus papás. Los papás de ahora desechan el recuerdo que fueron y tienen una actitud jerárquica, los adultos podrán reflexionar lo que son los jóvenes actualmente”.

A lo largo de la novela también se menciona el papel de los medios de comunicación y la información alternativa a la cual tenía acceso los adolescentes, proceso que ahora el escritor encuentra un tanto vacío al entrar a las redes sociales.

“Mi novela aboga por la posibilidad del arte como una herramienta para tener libertad. Creo que Ritual del Lagarto es una pieza de arte que aboga por el arte”, concluye Armando Vega-Gil.

AGENCIAS, CANDELERO, 02-01-18.