Especialista pondera riqueza iconográfica de la arquitectura religiosa mexicana

Ciudad de México.- La fusión de ideas de frailes e indígenas durante la evangelización derivó en una herencia arquitectónica que da sentido de identidad y pertenencia, afirmó el arquitecto Carlos Madrigal durante la segunda de dos charlas sobre iconografía de la arquitectura religiosa que fueron ofrecidas en la sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes.

Madrigal explicó que en la arquitectura religiosa mexicana se observa una iconografía que da cuenta de la tarea evangelizadora de los frailes españoles llegados a América, aunque también se observan muchos rasgos de las ideas y creencias de los pueblos indígenas evangelizados a la par de la Conquista.

En dicha charla, organizada por la Dirección de Arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el arquitecto mencionó que esa mezcla de afanes evangelizadores y de creencias indígenas opuestas dejó una herencia arquitectónica única y muy particular.

Como ejemplo de esta mezcla, Madrigal destacó el atrio como espacio abierto para el culto religioso. Los atrios, subrayó, son parte fundamental de los templos que se construyeron de acuerdo con las necesidades de cada región.

Por un lado, resaltó el arquitecto, sirvieron para delimitar con sus bardas el interior y exterior del terreno del templo (espacios sagrado y mundano), pero también para recibir a peregrinos y grupos de indígenas que no podían entrar a la iglesia porque no estaban bautizados.

Como espacios abiertos, expuso el especialista, los atrios contienen características, de acuerdo con las necesidades de la población. En ciertos casos llegaron a utilizarse también como cementerios para sacerdotes y personajes importantes del lugar.

La construcción de los atrios, añadió, estuvo a cargo de los propios indígenas, quienes fueron guiados por las escasas ideas arquitectónicas de los propios sacerdotes. No obstante, muchos templos son auténticas obras de arte, resaltó.

Los atrios contienen elementos como el camino real, que separa su entrada de la del templo; el camino procesional, para peregrinaciones, capillas y arcadas y, en ocasiones, algunas fuentes centrales.

Además dijo Madrigal, poseen portales, columnas y la cruz obligatoria construida en diferentes tamaños y estilos, generalmente con materiales autóctonos.

En muchos casos, los atrios se adornan con motivos de la Pasión, el Génesis y el Apocalipsis, pero también, destacó Madrigal, cuentan con representaciones tradicionales de los indígenas que recuerdan sus antiguos ritos funerarios.

Ejemplos valiosos de esta arquitectura, señaló el perito restaurador, se encuentran a lo largo y ancho del país, en los estados de México, Puebla, Querétaro, Guanajuato y Michoacán, entre muchos otros.

NOTIMEX, CANDELERO, 11-05-17.