De Mafiosos del poder, a Consejeros

Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones….!

Cada día, durante la campaña de AMLO, escuchamos que todos estábamos hasta la madre de la llamada “mafia del poder” y se daba detallada cuenta de quiénes eran y de cómo venían actuando en contra del infeliciaje y, sobre todo, en contra de AMLO.

Así se despertaron muchas esperanzas de que se debería de luchar en su contra y ponerles un freno, evitar que continuaran medrando, robando, saqueando y manipulando al país, pero: ¡lástima, Margarito!, el infeliciaje se tendrá que tragar y guardar el odio y el resentimiento, porque AMLO,  declaró que los principales operadores de esa “mafia del poder”, ahora, niños buenos, serán los que formen el Consejo que le dictará la forma de trato a los grandes intereses y de cómo se van a repartir el pastel para dejar algunas migajas para el infeliciaje antes de que estalle y se lleguen a violar los pactos de paz y se violenten las luchas de clases. Así que ya no hay tos, todo queda en calma y los gritones y mentamadres del infeliciaje, tendrán que acostumbrarse a ver al lado de AMLO, lo mismo al tío Lolo que a los grandes empresarios que forman el escudo protector contra los embates de la ultraderecha que, a lo mejor, en unos días, deja de existir, así como dejó, de golpe, de existir la MAFIA DEL PODER. “Esos son huevos”, dice el Tío Lolo, “solamente con un gritito todos se pliegan, hasta que cercanos, llegan a chingar”…

Pues sí, ahora los dueños y presidentes de las enormes sociedades que llegan a formar el gran capital del país, a lo mejor, confiados en los consejos de Alfonso Romo, prefieren pactar y hacerse los buenos. Ya no atacarán a AMLO, ya será el nuevo presidente al que no pudieron acotar para que no llegara al poder. Peña Nieto, les falló de cabo a rabo y solamente se dedicó a robar con su grupo y con sus cuates y les dejaba el paquete a ellos, al fin y al cabo ganaron cientos de miles de millones de pesos, es decir, se les pagó por sus servicios, pero ellos no se conforman con ser gatos, quieren ser socios del poder y meter mano en los fondos públicos y los bienes nacionales para poder hacer sus negocios privados y, si tienen que agachar la cabeza y decir que AMLO es el mejor presidente que podríamos tener, pues es negocio, al final de cuentas lo que se quiere es estar cerca del que manda y del que paga, así, ya lograron lo que miles y millones de mexicanos no logramos, acercarnos al mero mero, aunque sea para darle una cartita que jamás contestará y solicitarle una cita que jamás llegará, al final de cuentas el infeliciaje, solamente sirve para votar y aplaudir al que manda, lo demás son intereses y equilibrios del poder que no entienden los jodidos que solamente piden y no luchan por sus intereses… y, por agachones, pues nos siguen jodiendo los que todo lo pueden: los ricos ricos que mandan a los jefes de la mafia organizada y desorganizada en el país.

Y bueno, es entendible, por un lado los jodidos le exigen que ya, de inmediato pague lo prometido y entreguen las partidas para que los NINIS y los ancianos cobren puntualmente, mes a mes, y que bajen los precios de las gasolinas que chingan a todos, que se pare la inseguridad que afecta sobre todo a los jodidos, porque los ricos, solamente se espantan, pero como andan muy cuidaditos pues no sufren los robos diarios en las calles, en los autobuses, en el Metro, en las calles solitarias y sin vigilancia, no tienen que acarrear ni comprar agua, ellos solamente piensan en el NAICM y en que   tendrán de vez en cuando convivir con los apestosos, y no saben que están apestosos porque a sus colonias no llega el agua que ellos despilfarran en jardines, albercas y lavado de autos; la clase media si tiene que continuar soportando a los pedinches de cada esquina y a los refugiados por el hambre que piden monedas y dejan tirados los envases del agua por todos lados y que piensan en andar en los Estados Unidos, cuando ellos vayan a sus compras, pues es ridículo verlos que ya no hablan el español sino que hablan en inglés y les mientan la madre a los mexicanos, porque en su paso, muchos de ellos en vez de tener apoyos sufrieron desprecios, marginación y discriminación.

Los ricos, esos no se preocupan, nadie de los jodidos va a andar de mesero en Dubái, ahí, solamente andan los buenos, los nuevos escudos de lo que fuera la mafia del poder y que hoy, serena y obligadamente andan acompañando a AMLO para educarlo en lo que es el manejo de la riqueza y de la mejor forma de hacerla y usarla en favor de unos cuántos sin que se generen desequilibrios del poder y luchas estériles que, solamente desgastan. No, lo mejor es seguir la reglas de Romo y acercarse a los nuevos patrones del infeliciaje que al final de cuentas, ellos, tienen el dinero que nos robaron a todos y así, cuando menos, no generarán desequilibrios económicos, pero lo mejor, prueban que AMLO tiene fibra de líder de los mexicanos porque sabe acercarse a los que en verdad han mandado en el país: a la mafia del poder, a la mafia organizada y a la desorganizada que son los dueños del poder económico y, nosotros, de ilusos, pensando en que tomando el poder político podríamos hacer cambios radicales en beneficio de los jodidos y, pues no, hay que consultar a los mafiosos que ya no son mafiosos y, ahora, son aliados del cambio, y cuando los dineros de las limosnas se dejan en manos de los ricos pues se esfuman y aparece, por alguna razón, en sus bolsillos, y en vez de tener recursos ahora les tenemos que suplicar que nos den algo para hacer alguito, no mucho, no se vayan a ofender.

La mafia del poder es tan poderosa que ya no existe de la noche a la mañana y solamente hace falta la voluntad política del que manda y manda para que se les dé otra función y manejo y que el infeliciaje tiene esperanzas, pero, hay que esperar como siempre, sin ansias de cambio, porque eso es lo jodido, porque se hacen mal las cosas y los que saben robar, manipular, saquear son los dueños del poder económico y les tenemos que aprender algo, por eso, lo mejor, es tenerlos cerca, no tan lejos, al final, de cerca o de lejos, pues nos siguen chingando…