Maras, nuevo grupo criminal en México

Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

No sé si algunos de ustedes haya visto una reunión de unos dos millones de ciudadanos…. seguramente es impresionante y llegaría a impactar a los más brillantes analistas sociales, pero según nos comentan, esa es la cantidad de centroamericanos que cruzan cada año la frontera Sur de México con destino a los Estados Unidos y esto es lo que ha venido provocando una seria crisis social, política y económica en todo el territorio gringo y ha generado las reacciones racistas en contra de ellos y de los hispanoparlantes y, la fuerza política se centra contra México, por parte del presidente gringo que es un racista consumado. Así que tenemos que andar con todo cuidado, porque es muy fácil que pase de las declaraciones a los hechos y a cambio de mentadas y pedradas nos dará balazos.

Ya nos podemos imaginar la enorme crisis que se nos avecina cuando por ahora tenemos en nuestro territorio varias caravanas de migrantes centroamericanos que rebasan siete mil personas y están por llegar otras dos con cerca de tres mil y otra con mil quinientos.

El presidente electo López Obrador ha señalado que en el país podemos recibir hasta aproximadamente un millón de ellos o tal vez más, pero el asunto es que en estos tiempos tenemos desocupados a más de siete millones de jóvenes que no pueden estudiar ni trabajar y más de 53 millones de pobres y otros 5 millones en pobreza extrema. Además estamos sosteniendo aquí una guerra absurda contra la narco delincuencia provocada por los propios norteamericanos con la complicidad de los políticos en el poder, desde Felipe Calderón, que ha dejado un saldo de más de 350 mil asesinados, desaparecidos más de 37 mil, desplazados más de medio millón, con miles y miles de huérfanos y viudos y miles encarcelados, así que si hoy tenemos varias organizaciones criminales, no se podrá negar que en varias partes de México ya existen colonias donde los grupos pandilleros de las MARAS CENTROAMERICANAS han sentado sus reales y controlan gran parte del tráfico de drogas, el tráfico de gentes, la prostitución, el robo, el secuestro y protegen a los grupos criminales mexicanos y colombianos que ahora tienen el enorme negocio de los préstamos crediticios de corto plazo en todo el país, al margen de las instituciones bancarias y de los controles financieros.

En fin, vivimos una crisis de seguridad que, digan lo que digan los políticos, se nos agudizará con graves consecuencias para los mexicanos.

La realidad es que los grupos de migrantes que van entrando al país curiosamente no quieren que se les registre y con ello pueden pasar lo que quieran, desde drogas y armas, y no existen controles para poder determinar en un caso específico si alguno de ellos forma parte de los grupos criminales que están ingresando al país.

Ya no están tatuados como lo estaban, muchos de ellos, ahora, son profesionistas que saben cómo operar los recursos y fondos económicos que se producen y controlan por medio de esos grupos al margen de las autoridades mexicanas.

Muchos de ellos tienen capacitación paramilitar  pues han operado como milicianos en las guerras civiles que los gringos han provocado en toda Centroamérica y controlan armas y fondos financieros, conocen la organización disciplinada en las acciones paramilitares y cuentan con recursos y armas. Ante esto, tendrían que reconocer las autoridades mexicanas que estamos en total desventaja y por eso ahora se ven a muchos extranjeros centro y sur americanos llegar a las zonas productoras de marihuana y amapola y operar con fondos financieros para aportar los recursos que se requieren para impulsar su producción y trasiego en las zonas marginadas y alejadas del país donde no existe ni siquiera  una autoridad constituida ya que esas son regiones marginales y de extrema pobreza.

En lo personal creo que los encargados actuales de combatir a la delincuencia organizada han mostrado retraso, ineficiencia y complicidad, de tal suerte que en vez de controlarla ha aumentado el crimen y el consumo de drogas, las gentes que ahora está nombrando AMLO para el tema tendrán que demostrar que tienen una postura honesta y fuera de las complicidades que han contraído y deformado la lucha contra el crimen, que tienen el valor y la voluntad política de terminar con las complicidades existentes entre delincuentes y políticos, policías., banqueros y empresarios, que son los que sostienen este enorme negocio de miles de millones de dólares y si ellos hacen bien su trabajo, sin duda, podrán controlar cuando menos las batallas y las matanzas que han ensangrentado y llenado de tumbas clandestinas el territorio nacional.

Establecer un control en la parte de la seguridad es vital para proteger a los mexicanos y generar la confianza de los ciudadanos en las promesas cumplidas del presidente electo. No hacerlo generará las críticas y será la fractura del poder político y la confianza social para el nuevo gobierno, así que la responsabilidad es enorme y determinante.

AMLO tiene una enorme responsabilidad en este asunto ya que públicamente ha sostenido que con un nuevo proyecto de inversiones en las zonas pobres y marginales del país se terminará o reducirá la violencia y la inseguridad, pero esto tiene un tiempo y un esfuerzo coordinado de miles de gentes en el tema y, para ello, creo que los burócratas actuales no podrán llevar las acciones como se requieren, porque esto necesita una enorme conciencia política y social, no simplemente estar en un trabajo burocrático esperando que se les ordene realizar su trabajo sin un sentido político ni convicción política y social, así que veremos cuáles son los cambios en la conciencia política que genera AMLO para garantizar esos cambios y que no queden en promesas---