Pandillas de Maras controlan Centroamérica

Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste….son reflexiones…!

Mientras miles de centroamericanos sudan la gota gorda por los caminos del hambre y la violencia para llegar a los Estados Unidos, buscando la pitanza y el hogar, la educación, el empleo, la salud, arriesgándolo todo, en Dubai, se cobra a precio fabuloso, la nueva moda de los multimillonarios que se dan el lujo de tomar café con laminillas de oro de 24 kilates…. Total, para que al final terminen en los retretes y se orinen en los baños… ¡lo que es la intolerancia y la arrogancia de los multimillonarios!

Ahora son cerca de 14 mil hondureños los que van caminando, se protegen unos a los otros en la bola, porque antes, al ir solitarios o en grupos pequeños, eran presa fácil de la delincuencia organizada. Hoy, además, “los polleros” y los traficantes de indocumentados cobran diez mil dólares por la pasada y por ello se arriesgan de otra manera. La cosa es que los pobres de América, que han sido explotados y saqueados por años de conquista y de represión violenta por el militarismo ya no ven cómo puedan salir o sobrevivir en sus zonas controladas no solamente por políticos que usan militares y policías para joderles, sino que los grandes terratenientes y políticos de la región usan a los sicarios y a los pandilleros de las Maras para que ellos sean la represión directa de casa por casa y barrio por barrio en todas las regiones y, además de traficar con drogas, cobran la protección y venden armas y controlan la prostitución y la venta de contrabando o de artículos clonados o usados y nadie escapa a su control, es como decía, el control de casa por casa, calle por calle y barrio por barrio y ellos son los matones que no son castigados sino que son protegidos por el poder para que controlen y mantengan en paz a los ciudadanos y así, muchos miles prefieren arriesgarse y morir, porque al final de cuentas están viviendo muertos, reprimidos, explotados, controlados por los ejércitos de ricos que controlan a los pobres por medio de las pandillas de barrio y sicarios del narco.

Esta situación ya no la paran dicen muchos. Vimos escenas donde en Guatemala aparecen algunos hombres portando armas y repartiendo dinero a los migrantes, principalmente a mujeres y niños y algunos sostienen que esos hombres son parte de los grupos armados de los narcotraficantes y es claro que se hace este tipo de operativos como los hacían en Tamaulipas. Hoy reparten “apoyos” en Sinaloa con las siglas JGL que son las de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera lo cual evidencia los vacíos de poder. También lo vimos ahora en el atentado contra del Cardenal Norberto Rivera en su propia residencia la Ciudad de México. Lo vemos cuando las cámaras de “vigilancia” de Naucalpan a quince minutos del centro de la CDMX, captan a más de 30 sicarios con armas de alto poder en un convoy de camionetas recorriendo las calles de una populosa colonia sin que ninguna corporación policíaca actúe contra ellos. Sin duda, la delincuencia organizada desbordó a la desorganizada callejera y así en Tepito hay calles enteras donde hemos comentado, desde hace años, se ve el tráfico en su esplendor y de cómo llegan chiquillas con buenos carros y joyas a vender sus cuerpos y dejar sus bienes a cambio de las drogas que les surten los sicarios de la zona y todos conocen las seis o diez o veinte calles donde sin problema operan esas mafias y nadie hace nada porque, al final de cuentas, los policías y los políticos están ligados o comprometidos y son parte del negocio, así está en todo Centro américa, los traficantes y sicarios y los pandilleros son los que manejan la economía, la inseguridad, el control social y político de calles, barrios y ciudades y todos, apoyados por las fuerzas armadas que controlan los grandes empresarios que se benefician de esa explotación y represión nacional, por esa razón miles y miles de gentes prefieren arriesgarse y caminar o jugarse la vida en la “bestia” o perderla en la frontera.

Trump no entiende que ellos, los norteamericanos, son los responsables de lo que sucede actualmente. Sus empresas fruteras fueron las que alentaron el golpismo y la invasión y ayudaron a los políticos locales a mantener un “orden” por medio de la represión y la explotación y cuando ellos se van se quedan las mañas y los grupos se amplían y hoy en día, decimos, el verdadero control social y político de las calles, barrios y ciudades se mantienen por medio de las pandillas y las Maras que manejan la drogadicción, la prostitución, el robo, el asesinato, la vida y la muerte en cada calle y en cada casa, los que cobran mucho o poco pero cobran a todos para mostrar su poder y control y los policías y el ejército de esas zonas están con ellos y solamente protegen que a sus amos no los toquen o molesten, pero no dan más.

El militarismo y el golpismo dejaron destrozados a nuestros pueblos y lo vemos llegar con las ideas derechistas y fascistas en Brasil, donde el nuevo presidente, sin control, volverá a usar a los milicos para mantener el control y regresará a las favelas y sus narcos el manejo de las zonas pobres y explotarán  la selva y arrasarán para el beneficio de ellos todo lo que sea riqueza.

Así, cada día la sociedad se divide y llegan los tiempos en que pronto veremos, nuevamente, la violencia y las matanzas y las guerras civiles y la destrucción de todos los recursos y las vidas solamente porque unos cuántos siguen hambrientos de nuevas riquezas, mientras los hambrientos se la juegan en la vida y la muerte… estamos muy cerca de la violencia. Y, continuamos en la pendeja.