Que conste… a 50 años del 68

Por: Sócrates A. Campos Lemus

La historia abre heridas

“El Estado Mayor Presidencial fue utilizado en la represión de 1968 y es una razón más para desaparecer ese Cuerpo y llevarlo a la Secretaría de la Defensa Nacional”, afirmó en Tlatelolco, el Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador.

En el 2014 escribimos con José García Sánchez el libro que publicamos: “68: La Traición se volvió Gobierno”, impreso en Octubre de ese año en los talalres de la editora Alternativa Periodística, S. A. de C. V.

En la introducción, José García Sánchez escribe: “El general Ernesto Gómez Tagle, comandante del Batallón Olimpia en 1968, se negó sistemáticamente a declarar públicamente acerca de lo sucedido la noche del 2 de octubre en Tlatelolco”

“La historia del 68 sigue escribiéndose porque la impunidad abre las heridas de la memoria. Es por ello que este texto programado desde hace algunos meses para aparecer con anterioridad y delineado su formato como los dos anteriores, tiene ahora una variable que no sólo incluye el parte de guerra que entregó el general Gómez Tagle al entonces Secretario de la Defensa Nacional, Marcelino García Barragán, sobre lo sucedido la tarde del 2 de octubre, sino fragmentos del libro “PARTE DE GUERRA I”, escrito por Julio Scherer García y Carlos Monsiváis, que sirven de respaldo a los testimonios expresados en los dos primeros tomos de esta autobiografía y en el presente texto, por Sócrates Amado Campos Lemus”.

“La legitimidad del documento es cien por ciento auténtica y las palabras de don Julio están plasmadas en la historia de la literatura nacional”.

“La palabra escrita es el testimonio de los hombres, en el papel donde todavía se le da certeza a la historia y se sientan los documentos importantes de cada persona. Nuestra acta de nacimiento, el matrimonio o el divorcio, el título profesional, el CURP, etc. están plasmados en papel, y lo escrito sobre papel significa también el reto a todo poder establecido sobre las bases endebles de la mentira y la traición”.

“Es por ello que el poder que prefiere surgir de los medios electrónicos, se legitima a través de ellos y se consolida en esa imagen efímera de lo que ha sucedido en el momento en que transcurre, como si la historia se escribiera sobre la pantalla de los televisores”.

“Aquí el testimonio de Sócrates Campos Lemus, que por tercera vez da luz a lo que por mucho tiempo permaneció oscuro. Ahora con el respaldo de otros textos y sobre todo, del sentido común del lector, que es la principal herramienta para que nuestra historia se escriba todos los días”.

Y sin duda, el tiempo y la historia se escriben a lo largo de los años y se aclaran cuando las pasiones bajan o cuando los involucrados en los actos criminales mueren o envejecen, este libro de don Julio que cuenta las memorias del general García Barragán nos da una idea de la violencia y los acuerdos y truculencia generadas por el jefe del Estado Mayor Presidencial con Díaz Ordaz y de ahí, ahora, entiendo la dureza con la que me han tratado y de cómo su terrorismo continúa a la fecha de diferentes formas ya que ese agrupamiento tiene una fuerza importante al convertirse en los sicarios del Presidente, y así las cosas, se fueron enredando de tal suerte que hoy apenas comenzaríamos a desenredar la madeja y es por ello que debemos entender todos aquellos que sobrevivimos a la tragedia que lo mejor es sentarnos a dialogar e intercambiar experiencias y datos para buscar, cuando menos, la verdad que dará paso a la justicia, de otra forma, en esa lucha de egos y de dimes y diretes, solamente les hacemos el caldo gordo a los verdaderos responsables de la matanza en el 68.

Es vital conocer la historia y por esa razón, con toda seguridad, con mayor información, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador determina con razones y valor la eliminación de ese agrupamiento, no porque todos sean malos o antipatriotas, sino porque nadie podrá saber en qué momento desatan los diablos para que anden sueltos y generen mayores tragedias.

Esa declaración de AMLO en la Plaza de Tlatelolco, tres días antes de que se cumplan cincuenta años de esa masacre, tiene una importancia vital porque además declara que, jamás utilizará a las Fuerzas Armadas para ejercer alguna represión y este es el sentir de la mayoría de los mandos y de las tropas de nuestro Ejército que cumpliendo las instrucciones de los civiles envilecidos y chacales, al final de cuentas, salieron manchados de sangre de mexicanos inocentes y de jóvenes soñadores y luchadores.

Como sobreviviente y participante del movimiento de 1968, agradezco con todo el corazón este gesto valiente y patriota del Presidente Electo que será para el bien de México y de los mexicanos…