AMLO el Tlatoani bueno

Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

El Tlatoani es y sigue siendo una fuerza que guía al país, es el dirigente político, militar, religioso, suma toda la fuerza y la vitalidad para dar justicia a su modo y curar dolores en su forma y generar valores y riquezas o provocar tragedias y pobreza.

Siempre hemos creído que el Presidente es un gran Tlatoani, rodeado de gente que solo lo ven a él y nada más a él como el de la última palabra. Así surgieron hombres fuertes como Cárdenas que tuvo el valor y el honor de hacer cambios para que este país avanzara. Se ligó con el pueblo y lo escuchó, supo de cómo guiarlo para que tuviera valor y honor y así logró muchas cosas en el campo y expropió nuestro petróleo que ahora han vendido y regalado.

Con el apoyo de todos y vimos escenas de cuando la gente llevaba desde una gallina a un arete o aportaban su trabajo los obreros liberados de PEMEX, y salieron avantes en la industria que nos permitió avanzar por años y décadas y, sin embargo, ahí también llegaron los Tlatoanis malos que vendieron lo nuestro y privatizaron todo.

Lo que era de todos, lo vendieron para hacer negocio de unos cuántos, y nos han llevado a la depresión moral y material que hoy sufrimos, y todo, porque él, al Tlatoani, nadie le supo marcar un freno o decirle que estaba mal y, al contrario, lo que dijera el todo poderosos señor Presidente es lo que se hace y hacía y así nos llevó la chingada y, después de varios años de ver la tragedia y no entender muchas cosas porque los medios de comunicación cubrían y ocultaban lo que pasaba, porque desde Los Pinos y el poder les daban dinero, y con dinero, baila el perro y, con hueso, ni ladra, solamente mueve la cola y la movía al ritmo que quería mostrar el traidor al país y a los mexicanos, y así, pues no llevó el carajo, el tren, nos cayó el chahuistle, la mala suerte, llegó la llorona por sus hijos y nos perdió en el camino.

Y hoy, nuevamente tenemos la esperanza, porque es lo que no perdemos los mexicanos, la esperanza de que el PEJE haga los cambios. El se ha comprometido, él dijo que no fallaría y se corta el sueldo y deja los oropeles y los viajes y las viejas y las tonterías que son oropel y oro falso a un lado y nos toca reconstruir. A todos nos toca hacer nuestra parte, sí, tenemos que reconstruir lo que destruyeron los traidores y vende patrias, y ni modo, a changarse para que los que vienen detrás tengan algo que comer y algo en qué trabajar y curarse y estudiar y  vivir mejor en los peores tiempos, y ni modo, pues ya dijo el PEJE, hay que chingarle y a chingarle y dejar la pachanga y la flojera y no robar ni mentir ni hacer chingaderas.

Así, reúne a los ricos ricos y les compromete a hacer cosas, ojalá le cumplan porque siempre han sido gandayas y  avorazados, no creo que ellos dejen de gastar y de ganar como están acostumbrados, ellos, seguirán con su vida de lujos y de viajes y sencillitos y cursis saldrán  a lo mejor, menos en las revistas y en los mensajes de las redes y tendrán un poco de honor y de vergüenza y, qué bueno que van a jalar, no tienen de otra, o jalan o jalan o se van y, si se van, ni modo que se lleven sus empresas a cuestas y sus casonas y sus aviones y carros y sus fortunas, pues muchas, las tienen fuera pero la mejor vida se la dan acá . Y claro, no son tontos ni se van, mejor jalan, al fin y al cabo hay un responsable que sabe su lenguaje y sus formas, les conoce bien y sabe que es mejor jalar para avanzar que pelear para perder. Ya perdieron a las buenas, la gentes está encabronada y moles, no cree en nada, no respeta a las “instituciones” porque sabe que valen para nada y que todo se resolvía con la firma o con la orden del Tlatoani y, a lo mejor, ahora, todos esperamos que el Tlatoani Peje corrija el camino y nos cambie el destino, y por eso están todas las esperanzas montadas en su lomo y confiamos en que así será, que se terminan las jaladas y los dispendios y los robos y saqueos y las corruptelas y si no todas, cuando menos, las más, y ahí tenemos que estar todos, cuidando las manos de los funcionarios y representantes y cortando uñas y vigilando gestos y gastos porque, como el embarazo, nadie puede ocultar la lana, y si hay gente en la que aún desconfiamos esperamos que la fuerza del Tlatoani Peje o AMLO sea lo suficientemente fuerte para meterlos al orden y no los dejen chingar como alguna vez chingaron, cuando menos, así dijeron los que les acusaron… y sabe, uno no conoce la historia bien a bien y a lo mejor los trampearon, y por eso los traen en joda… y ahora, salen muchos “luchadores sociales y perseguidos en busca de chamba y de recursos” y todos se presentan como mártires de la represión y, muchos, ni siquiera estuvieron en esos eventos que cuentan y hay algunos que hasta andaban viajando a Polonia u otras partes del turismo revolucionario, y ahora, se dicen mártires y perseguidos políticos y qué se yo, y la verdad es que, ahora, que se cumplen los 50 años del 68, salen por montón y, bueno, allá ellos y sus conciencias, pero no dejen de ver su cinismo y desvergüenza porque es la verdad: ni estuvieron ni lucharon…

Pero creo que el Tlatoani AMLO, a lo mejor, podrá investigar sobre el tema y no dejarse influenciar por los tiempos y las circunstancias, y hoy, lo que todos debemos entender es que todos tenemos responsabilidades y debemos hacer para el bien común, para mejorar todos, para que el valor y los valores vuelvan a ser los comunes y dejemos las ambiciones para otros tiempos, porque al fin de cuentas, como los  eclipses, se ven de vez en cuando y, ahora, tenemos un buen Tlatoani que esperamos no nos deje y nos cumpla, como seguros, estamos, cumplirá, porque lo que mejor tiene un Tlatoani es la palabra y esa se cumple o se chinga, es la verdad y la razón de todo ese inmenso poder: sirve para servir o sirve para chingar…