Reforma política, Readaptación a la presión social

Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

“Finalmente, debemos entender que los gobiernos cambian y se van, las armas se quedan para garantizar los intereses que representan y cuidan para los financieros, delincuentes, empresarios y policías que ahora son parte del poder, así que, los ciudadanos, tienen sus votos, pero no las armas, y los votos solamente cuentan para los que los cuentan no para gobernar en favor de las masas…así que esperemos a ver qué sucede”: Anónimo

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A los 50 años del 68, muchos, nos siguen hablando de que el movimiento estudiantil  estaba enfocado a la democratización del país y se olvidan que en México, no se inicia el movimiento como una reacción y fuerza de la ideología, sino como una reacción en contra de la brutalidad utilizada por el mismo gobierno en contra de los grupos estudiantiles y operada, sobre todo, en el Politécnico y Normal, donde se tuvo que resistir la verdadera represión.

Y no fue producto de la provocación de los jóvenes, sino de la represión real de los gobernícolas, y en tales condiciones, después de la gran represión del 2 de Octubre del 68, el mismo gobierno tiene la capacidad de mantener una política de ADAPTACIÓN A LA PRESIÓN SOCIAL, y es así que, “la reforma política” no es el resultado de la lucha estudiantil, sino la adaptación del gobierno para dar cabida a los grupos que tenían como misión controlar a los grupos de presión social  con lo que se domesticó a la famosa izquierda al darle poder, puestos y presupuestos.

De ahí salieron muchos “izquierdistas” que ahora vemos enriquecidos golpeando con la izquierda y cobrando con la derecha. Así, podríamos asegurar que en esa estrategia de adaptación  se suspende parte de la violencia en contra de los grupos protestatarios porque entendieron que era la mejor manera de sobrevivir y dieron paso a las “reformas electorales” que cerraron la brecha entre el gobierno y los grupos que buscaban un acceso al poder, para tener puestos y presupuestos, no para luchar en favor de los desposeídos. Para muestra están los resultados, desde entonces a la fecha. Por ello se generó una formación de los institutos electorales controlados por el Ejecutivo, se permite un acceso a los medios de comunicación de parte de un grupo de nosotros como una manera de mostrar la “libertad de prensa” pero limitados y autocensurados, y así, en la representación proporcional, fueron incrustándose a los más dóciles “dirigentes” de la izquierda, para mostrar lo que podían lograr en puestos y presupuestos y los deformaron, y al final de cuentas, los hicieron perder la ideología a cambio de dádivas y de migajas…legalizando con sus votos en las Cámaras las acciones del gobierno federal o estatales.

En ese mismo contexto se fueron formando partidos políticos de “oposición” que dejaron a un lado la lucha y la organización de masas para convertirse en meros instrumentos para el nuevo clientelismo político y el surgimiento de las mafias partidistas que gozaron de los enormes recursos financieros dados por los mexicanos y para el reparto de puestos y presupuestos, con la garantía de que serían buenas comparsas para el gobierno en turno. Así la política pasó del control y manejo de masas a ser solo la manifestación en los medios de comunicación, y por ello, tienen que mantener una enorme sumisión ante el poder real que sigue gobernando al país, porque quien tiene la información tiene el poder.

Así  no hay una real alternancia en el poder, sino que se hace y realiza la negociación en lo “oscurito” entre las cúpulas de los partidos subsidiados por el mismo gobierno con nuestro dinero, por el que además, jamás rinden cuentas los “dirigentes”, y de esa forma se logró, al final de cuentas, el verdadero pacto entre las cúpulas de los partidos y organizaciones políticas a nivel federal, estatal y municipal y se mantiene, de cualquier forma,  control del poder real.

Por ello, cuando se habla de que el 68 impulsó el poder ciudadano nos están mintiendo, ya que todas esas reformas alcanzadas no fueron producto de una lucha, sino de una forma de adaptación a los tiempos de parte del grupo en el poder, generando de esa manera solo esporádicas y controladas manifestaciones para el recuerdo o para mantener a las capillitas de “dirigentes” contentos, cada año, cuando ven que cada vez son menos los que recuerdan y más los que quieren usar esa plataforma para alcanzar sus fines personales y ascender en la escala política, por medio del uso publicitario de ese evento, donde la masacre no se muestra, ni se denuncia a los verdaderos criminales que traicionaron las negociaciones después de que se habían alcanzado los acuerdos en la casa del rector con los representantes del presidente: Jorge de la Vega Domínguez y de Andrés Caso Lombardo y la comisión nombrada por el CNH.

Y ahí seguimos, atorados por ambiciones y por complicidades que, sin duda, siguen ejerciendo un factor para desviar y no mostrar la realidad. Lo único que podríamos decir es que en todo este proceso de reforma política, entendemos que la conducción del PRI ha sido vital para conciliar a los grupos de la oposición, generando una nueva mafia en la partidocracia nacional, y así, no hemos alcanzado ninguna reforma educativa, fiscal, judicial, sanitaria, económica, del trabajo, que sirva para mejorar la vida de los jodidos, sino que todo está calculado para dar migajas y no generar más encabronamiento y desconfianza que pueda conducir a las mayorías a demandar un real cambio en esa correlación de fuerzas y se logre independizar a los grupos del control y del manejo del poder… mientras, nos seguimos haciendo pentontos todos…