A veces para conservar lo bueno se recurre a lo peor

Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

“Todos sabemos que la seguridad nacional es insegura, Las fuerzas del orden se alían con las fuerzas del desorden. Los policías ganan sueldos de miseria. Los criminales les multiplican sueldos. De 3 mil pesos mensuales a 300 mil, ¿qué tal? El Ejército hace labores impropias de las Fuerzas Armadas. Es un Ejército dedicado a labores de policías y derrotado por los criminales, mejor armados que ellos. “Lo malo a veces, es que para asegurar lo bueno hay que acudir a lo peor”, escribió Carlos Fuentes en “Adán en el Edén”.

Cuando hay cambios de gobernantes y de burócratas y funcionarios y políticos en un gobierno, empiezan las luchas internas por el poder.

En el caso de AMLO, conoce tan bien a cada uno de los “suyos” que sabe hasta dónde les podrá soltar la rienda, y de ahí, veremos de cómo va a gobernar: si con la mano firme y violenta que muchos quieren, o con la mano suave y negociadora requerida para no violentar al país y dividirlo, en vez de conciliarlo.

Así es muy buena la señal enviada por los gobernadores panistas diciendo que ellos no pelearán, sino que respetarán los procesos y gobernarán de acuerdo al que gane el proceso electoral, y esto mismo sucede con muchos priistas que han entendido que “muerto el rey, viva el rey”, y así, antes que las ideas, que no existen, están los intereses que van a defender y a proteger, con lo que tratarán de rescatar cada uno, lo que quede de las mafias que se dicen partidos en el juego político nacional.

Sin duda, muchos, esperan que los grupos reales del poder como son los grupos financieros, sean los que controlen el proceso de negociación y conciliación y determinen las rutas a seguir para no generar una tragedia económica nacional, y así, veremos en tiempo y forma, cómo el grupo Hank González, se convierte en el mayor grupo financiero del sexenio, y de cómo los grandes intereses nacionales saben cómo reaccionar ante los cambios para que nada cambie y todo siga igual.

Dentro de este esquema, sin duda, una parte importante, es lograr la conciliación y la armonización de los juegos económicos y políticos que mantienen enfrentados a los grupos de la delincuencia organizada que contamina a las fuerzas del “orden” que están desordenadas, y en tales condiciones, todos saben que la realidad de la paz es la división de las rutas y de los terrenos de la acción y de los compromisos económicos y políticos que se tiene con los grupos delincuenciales que hoy, digan lo que digan, son una fuerza política real que mantiene el control de muchas regiones en el país, y sostiene la inseguridad nacional que sufrimos con más de 270 mil asesinados y con más de 37 mil desaparecidos, con miles de huérfanos, de viudos y desplazados, además de los que injustamente se encuentran en las cárceles, y ese desbalance en esta real “guerra civil”, nos debe poner en orden y es urgente lograr, cuando menos, un tiempo para equilibrar las rutas y los intereses, y sobre todo, los compromisos reales que se tienen con las altas autoridades, tal como en sus tiempos, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), controlaba a los grupos y recibía el dinero que aportaban y que, el presidente y su gente repartían, para controlar a los medios de comunicación, las fuerzas armadas, las policías, los grupos financieros y empresariales, los partidos políticos, y sobre todo, garantizaban sus actividades, hasta que se rompieron esos equilibrios en los tiempos de Salinas de Gortari al asesinar al Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampos, a Luis Donaldo Colosio, a Ruíz Massieu y a tantos más, que fueron cayendo tal como caían los grupos del poder con lo que se inició la gran tragedia nacional.

Cuando ese control cambió de manos y pasó a algunos políticos y a los grupos financieros, se generaron los grandes desórdenes en su control y comenzaron a enfrentarse esos grupos de interés económico, como si en verdad fueran enemigos, y así, solamente, lograron que por este medio los grandes banqueros, políticos, empresarios, policías, cuerpos de seguridad, se repartieran los recursos de la mafia, cuando ellos mismos ordenaban asesinar a uno de los capos del narcotráfico, o bien, lo encarcelaban para extraditarlos, y con ese mecanismo se crecieron muchas fortunas ya que esos fondos operados por las mafias, ya no tenían forma de recuperarse, y no existía posibilidad de saber dónde ni cuánto tenía cada uno, así, ahora, vivimos en el desorden y la tragedia.

Por ello es vital para el nuevo grupo del Presidente, entender que se debe ordenar este complejo canal de recursos financieros que sirven como la “caja chica” para recompensar a los buenos funcionarios o darles “apoyos” a los grupos que se deben controlar con recursos que no se pueden rastrear. Ese es la cobertura que tienen muchos políticos, quienes a pesar de estar acusados de ser parte de esos criminales, se mantienen impunes porque nadie quiere ser parte de sus venganzas cuando ellos tengan que hablar para defender sus vidas y sus intereses, y afecten a los más altos niveles del poder. Esto sucedió cuando se iniciaron las masacres y con la muerte del Cardenal Posadas y de Colosio, lo cual permite medir el nivel de los intereses que están en juego en estos tiempos, por lo que se advierte que se controla esa parte o se descarrila el país, aunque se considere difícil lograrlo, porque ellos si saben de violencia y de muertes, y la gente del poder saben de política y administración, pero no mucho de gatillos…y de armas, porque tendrán que recordar que, las pistolas, no se disparan con los dedos….. se disparan con los hue…