Memorias de Díaz Ordaz y el 68

Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

Hace algunos años, platicando con Gabriel Alarcón, me comentaba que acababa de saludar a Gustavo Díaz Ordaz Borja y que le había comentado que efectivamente existían las memorias escritas por su papá y que él era quien las custodiaba para publicarlas o darlas a conocer en el momento adecuado.

En este año comenzaron a circular algunas partes de la misma en el Diario Excélsior, y se ha publicado un documento extenso con la firma de Gustavo Becerril, donde sostiene que don Gustavo “asume su responsabilidad pero no la culpabilidad de los hechos del 2 de Octubre de 1968” y que se contiene en las memorias escritas en 215 cuartillas.

“Mi papá había asumido la responsabilidad, como lo hizo en sus funciones de gobierno, de las decisiones que tomó el gobierno. Hubo gente que decía, “es el culpable”: “No, no, no decía él, “soy responsable de las decisiones que tomó el gobierno”. Siempre las asumió, ética, moral, políticamente, toda esa responsabilidad”

“Pero no asumió la responsabilidad, -sigue el hijo del ex presidente-, la culpabilidad alguien la tuvo. Mi papá, yo creo que en el fondo, hasta donde yo siento, pensó que habían sido los líderes, porque tenía muchas pruebas y había muchas cosas que indicaban que los líderes del movimiento, entre ellos Marcelino Perelló, que fue el que realmente más influyó ahí, los otros se colgaron. Querían ser Presidentes, pensaban Heberto Castillo y José Barros Sierra, “si esto progresa, y hay una revolución en México, yo voy a ser Presidente”. Ese tipo de gente se colgaban y decían “ahorita es la oportunidad de lucirse”.

Y cuando leo esto, se me enchina el cuero, porque sin duda el Presidente Díaz Ordaz cuando debería ser el hombre más informado del país, parecía el más desinformado, y a lo mejor, esto, generó la toma de decisiones que culminaron en la masacre el del 2 octubre en Tlatelolco.

Se le olvidó decir al ex Presidente que ese movimiento no se genera por obra y magia de Perelló, que sin duda tenía talento y gozaba de importantes relaciones, de tal suerte que jamás lo detuvieron y pudo pasar varios años en España y mantener o haber mantenido relaciones con la ex nuera del presidente Echeverría, y declaró, sin ninguna presión y en libertad, que a los estudiantes en Tlatelolco nos habían “disparado con balas de goma”, y así pues hay muchas cosas que quedan en entre dicho.

La realidad, como lo hemos sostenido, es que el movimiento revienta un 26 de julio después de que el Regente, con el cuerpo de granaderos y la policía capitalina, ordena reprimir violentamente a los estudiantes, maestros y administrativos de la escuela Isaac Ochoterena y la Vocacional Cinco del IPN, e inicia una gran represión sin sentido y provocativamente en las escuelas Preparatorias del centro de la Capital, después de mover la agitación por medio de la FNET, que era controlada por el gobierno, vía la dirigencia del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, que dirigía el ingeniero Jesús Robles Martínez y que a su vez controlaba políticamente a la Sección 9 del SNTE.

Todo esto generó un movimiento como respuesta y no con una conciencia de clase o ideológica como se venía dando en Paris, Alemania, Polonia, Estados Unidos. Nó, acá se generaba como la respuesta de los estudiantes a la violenta represión ordenada y orquestada desde el Cuerpo de Granaderos y la Policía capitalina y que, con toda seguridad, las aprobaba el General y licenciado Corona del Rosal que preparaba, desde el PRI y desde la Regencia su posible candidatura a la Presidencia de la República, al igual que les latía el corazón al Secretario de la Presidencia, el doctor Emilio  Martínez Manoutu quién encabezaba y patrocinaba a muchos grupos de intelectuales que, incluso, firmaron un desplegado en pleno Movimiento diciendo que él sería el mejor candidato a la Presidencia, y de ahí salió la publicación de varios libros pagados y patrocinados por este grupo político.

Además, también estaba la gente de Luis Echeverría que tenía muchas ligas con los grupos de la “oposición”, y en especial ,con los miembros del PCM que se prestaron a muchos de los juegos perversos de ese tiempo con miras a controlar al Consejo Nacional de Huelga, y que al no lograrlo, se aliaron a ellos para golpear internamente a muchos miembros del Movimiento. Y si todo esto no lo sabía el entonces Presidente, pues nos queda claro que él también era víctima de las truculencias de los grupos que se disputaban la sucesión presidencial.

En fin, sin duda, era mucho lo que le ocultaron los funcionarios involucrados en el tema a Díaz Ordaz, y es por ello, supongo, que el jefe del Estado Mayor Presidencial se adelanta y hace la conspiración y la emboscada después de que se habían reunido y acordado los representantes del CNH con los representantes del Presidente, en casa del Rector Barros Sierra, y se había pactado  realmente algo que no respetara el jefe del Estado Mayor y creo que, sin duda, lo hizo con el acuerdo del Presidente, y de ahí la traición a lo pactado y el asesinato a los manifestantes de Tlatelolco que llegábamos con la convicción de que existía ya un acuerdo con los representantes del Presidente y como testigo el Rector de la UNAM… ya platicaremos más sobre este tema, y podrán verlo en un programa especial que pasaremos en varios sitios, que dirige, Jaime Velázquez con  un profesional equipo de productores.