Empiezan a sentirse vientos de guerra

Por: Sócrates a. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

Sin duda no es culpa del pueblo el que seamos desinteresados e indiferentes a los acontecimientos nacionales e internacionales. A veces, a lo mejor, ni siquiera nos indignamos, por ejemplo, cuando vemos a miles de niños secuestrados en “campos de concentración por instrucciones de Trump” y nos quedamos boquiabiertos cuando vemos al Canciller Videgaray decir tonterías sobre el tema y de sus amplias relaciones con el yerno del presidente norteamericano nazifascista que gobierna a los Estados Unidos. Y más, nos puede sorprender el cinismo con el que da cuenta de que lo hace por la protección de los gringos, cuando él, mismo debería reconocer que si tienen tantos indocumentados es por la simple realidad de que los necesitan para sostener parte de su deteriorada economía, sobre todo, en las zonas rurales y en las regiones donde ni los negros realizan la tareas que hacemos los mexicanos, para que ese pueblo viva bien y limpio, pero aún más nos podríamos sorprender cuando el Presidente dice que se quejará ante los norteamericanos por el trato que nos dan a los niños que separan de sus familias, como si fueran animales de otro corral.

Y con todo esto, todavía nos sorprendemos cuando hablamos del inmenso nivel de corrupción que nos ha llevado a la desesperación. Nos quedamos fríos, cuando sabemos en cada Estado cuánto se han embolsado los ex gobernadores y que gozan de total impunidad haciendo las relaciones para retornar al poder, como en el caso de Oaxaca, donde todos sabemos, porque así lo mencionó el mismo gobernador Murat, de que el quebranto en las finanzas del Etado, alcanzaron la cifra de los 30 mil millones de pesos en el gobierno de Gabino Cué y de su socio y cómplice, Jorge, el coco, Castillo.

Pero si hacemos cuentas en los doce gobiernos que salieron, hay un fraude superior a los 250 mil millones de pesos, además de otros miles de millones pactados con la Banca privada para cubrir gastos y desfalcos que nos ponen en un nivel de que, pronto, podremos ver un nuevo FOBAPROA para cubrir los adeudos de los gobernadores y municipios con los Bancos privados, cumpliéndose, así, lo que todos sabemos: Se utilizan los fondos y bienes públicos para hacer sus negocios privados, y cuando no salen como deben o tienen que jalar más recursos, pues convierten las deudas privadas en deudas públicas, para que las paguemos entre todos los mexicanos.

Si pensamos en la cantidad de pobres que han aumentado en el país y pensamos en las multimillonarias cantidades de recursos que supuestamente se destinaron dizque para aliviar sus carencias, sin resultados, nos tenemos que indignar y entender que se tienen que cambiar las cosas, cuando vemos que con total cinismo, muchos, nos hablan de los cientos de millones que han acumulado gracias al cuatismo y a los altos niveles de corrupción que existen en el gobierno, pues nos quedamos fríos e indignados, cuando nuestros ingresos económicos casi a diario se reducen y compramos menos con más dinero, mientras los diputados, senadores, funcionaros de alto nivel y gobernadores y burócratas privilegiados, gastan y viven como príncipes y reyezuelos en un país lleno de miserables y desocupados, de piojos y labradores sin esperanza, pues tenemos que entrar a la reflexión de que es necesario buscar cambios que nos sirvan a todos y, no solamente, beneficien a unos cuántos.

Cuando vemos que existían acuerdos importantes al inicio del gobierno de Peña Nieto, y que los partidos estaban unificados en los cambios y de pronto se vieron que eran cambios frustrados y malos para todos, también notamos que los partidos se deslindaron de los acuerdos y se dividieron y comenzaron una guerra donde cada uno filtraba sus detritus para mostrar lo sucio que estamos los demás.

Y así, miles y miles de mexicanos fueron expulsados por el hambre a otros lados del país y del extranjero, y otros más, también fueron corridos de sus zonas porque no contaban con la seguridad para mantenerse en esos sitios y el país se comienza a destruir y los partidos pierden la credibilidad y la confianza, y las instituciones se van desquebrajando cada vez más y se van perdiendo en una crisis que afecta el mismo sistema de gobierno y se enconchan los burócratas y los funcionarios y políticos en contra de los ciudadanos.

Por eso, tal parece que la nueva guerra, no solamente es contra las mafias criminales y oficiales y contra el Sistema, sino es contra los ciudadanos que reclamamos y no quieren que nos declaremos desconfiados y encabronados, como si nos hicieran un favor, cuando todos sabemos que nos han robado y engañado y nos han sacrificado como individuos, familias y sociedad.

Unos, son los del gobierno y sus mafias del poder, y los otros, son los ciudadanos. Hay desconfianza entre unos y otros. Se convierte en realidad la lucha de clases y se ven vientos de guerra en muchos sitios y reclamos que llegarán a la violencia ya sea por el reclamo, ya sea por la represión para callarles. Así que las mafias se apoderaron del poder real, del económico, del financiero, del comercial, del políticos y del mismo sistema de las mafias organizadas que destruyen una sociedad, y por el otro lado, pareciera que están los miembros del infeliciaje nacional esperando o un cambio o una confrontación, y nadie sabe qué pasará ni cuándo puede estallar la crisis. Pero, se escuchan vientos de guerra…