Acobardados, somos un pueblo matraquero

Por: Sócrates A. campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

¡MÉXICO, MÉXICO, MÉXICO! eran gritos de los engorilados y corruptos mexicanitos que se conforman con el futbol, gastan en los viajes a Rusia y compran miles de cervezas y botanas para que, borrachos mañaneros, vean el partido y digan que ganó México, y la realidad es que ganaron los empresarios futboleros, las televisoras y los políticos que utilizaron el machismo y la brutalidad mexicana por el futbol para promocionarse a pesar de que, al final de cuentas, vayan a valer pura madre.

Así, me encontré a uno de los más despiadados policías, medio borracho, con una banderita, con una matraca y cantando ¡México, México , rarará! y de pronto, al verme, con cara de ¡what! me preguntó si no estaba feliz por el triunfo de México. Y le reviré: ¿sobre cuál triunfo?....si el que nos sigan saqueando los minerales las empresas mexicanas-extranjeras; que nos siguen explotando los gringos y dándoles de nalgadas a los políticos y al mismo presidente; si ganó México algo en Matemáticas, Química o Física o en Derechos Humanos o se terminaron las muertes y asesinatos provocados por su ex jefe, el borrachín de Felipe Calderón, el mexicano que sin duda ha levantado más copas en el país, o si los mexicanos petroleros, cobardes y apendejados, se rebelaron contra Romero Deschamps ahora que están en la miseria y en la jodidez, y él, levanta una mansión en Acapulco para ver el mar y a las “palmeras borrachas de sol” desde la terraza, burlándose de los pendejos trabajadores de Pemex y de todos los mexicanos que hemos permitido, sin protestar, que se siga enriqueciendo al lado de otro grupo de hampones funcionarios y políticos con los recursos que se suponía eran nuestros. Bueno, ni siquiera los petroleros acobardados reclaman los millones de dólares que se perdieron después del encarcelamiento de La Quina, en maquinaria, contratos, dinero, cuentas bancarias, ranchos, ganado, tiendas, en fin, algo que era real y que estaba ahí antes del “quiñazo”, cuando a un “líder sindical” le dan en la madre porque apoya a Cuauhtémoc y Cuauhtémoc se queda callado, después de recibir millones de pesos para su campaña y “enfrentarse” a Carlos Salinas de Gortari, y le pregunto a este orate del futbol que macaneando y extorsionando a los mexicanos se ha enriquecido y goza de bienes gracias a la corrupción y a los muchos atracos en casas de delincuentes o de gentes honestas, quedándose con todo lo que ahí existía con el cuento de que era el “botín de guerra”, o bien ,con los millones de dólares que se quedaron en sus bolsillos al comprar patrullas, equipos, armamentos, equipos de espionaje y que de pronto, por ser niveles de espionaje no legales, se perdían al cambio de mandos, y de nuevo a resucitar el negocio, y mientras, él, con sus compadres, aumentaba las empresas de “seguridad privada” donde alquilaba a los policías armados con todo y patrullas o camiones blindados para el transporte de los grandes mafiosos o para la protección de sus familias, al igual que las familias de los políticos y funcionarios, mientras, en las calles, asesinan, impunemente, a los ciudadanos que van caminando a su trabajo o a sus casas, porque estuvieron en el mal momento y en el mal lugar, y el Presidente, estúpidamente, dice que son víctimas colaterales, como si los asesinatos fueran eso, accidentes convertidos en víctimas colaterales de la guerra contra el narcotráfico.

Así, mientras se le baja la peda y se mete unas líneas de cocaína, unas por la nariz y otras por debajo de la lengua, me quiere decir que él ha dado su vida y expuesto para defender a los mexicanos en su seguridad, y que si hay efectivamente esos crímenes, se los han  ordenado a él, porque él, solamente recibe instrucciones y las órdenes las dan los jefes y ahí no hay nada que hacer. Si ellos dicen que hay que darles baje, pues hay que darles, sean o no culpables, o simplemente estorben a los jefes de jefes y a los políticos.

Pero eso sí, él, está alegre, porque  ganó México, ni siquiera sabe que la Selección nacional de futboles genera grandes ganancias a los dueños de los jugadores con quienes se conforma, y a las televisoras, sino también a quienes venden cervezas y bebidas y banderitas y matracas. Así que no ganó México nada como país, ganó un pinche equipo que dice que es de México pero del que no sabemos nada más los mexicanos que, idiotamente, vemos los partidos, incluso, cuando debemos de trabajar… ¿ganó México?, ahora entiendo la razón por la que después del 2 de Octubre del 68, de la matanza de Tlatelolco ordenada por el Presidente Díaz Ordaz, orquestada por el Estado Mayor Presidencial y las Policías políticas y las del Sistema, el día 12, 10 días después, como idiotas acomplejados y acobardados, padres de familia y jóvenes gritaban: ¡México, México! como si eso calmara el dolor de los muertos y el crimen de lesa humanidad cometido por los gobernícolas en contra de la juventud mexicana, después de tener un acuerdo de paz y de diálogo con los representantes del presidente y en la casa del rector de la UNAM, y todos, se quedaron callados, acobardados, silenciosos, y por eso, ahora entiendo la razón por la que es tan sencillo que nos chinguen los mexicanos ratas y corruptos y los extranjeros que se asocian con ellos.

Y en Oaxaca, como pendejos, grupos de niños de escuelas privadas en la fuente de las siete regiones, acompañados por sus padres con cara de beodos y medio encervezados gritan: ¡México, México! en vez de protestar contra los maestros de los que tanto se quejan porque ponen sus marchas y plantones.

No hay duda, México se ha perdido en los gritos, pero no salen los que luchan.

Por eso estamos como estamos.

Esperamos la lluvia para las parcelas de temporal….esperamos “pegarle al gordo” de la Lotería Nacional y rogamos porque la Virgen nos haga el milagrito de sacarnos de la jodidez….