Violencia social en la narcopolítica

Por; Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones…!

Hace algunos días cuando en un programa de radio explicábamos nuestras diferencias en cuanto a los operativos de revisión vehicular y mi estimado amigo Omar, con el fino olfato de una gente que tiene el pulso de la información me dijo: “pues yo no creo que sean tan tontos como para generar el descontento en tiempos electorales, deben existir otras razones para que se generen este tipo de operativos” y tenía razón: Horas después me llegó información sobre varios conflictos que pueden surgir en los tiempos electorales y en los postelectorales si no gana o ganando, “ya saben quién”, y por la dinámica de la información y  los acontecimientos diarios, en ocasiones se nos olvidan las cosas y eventos fundamentales, como el que hemos señalado que, en el caso de algunas organizaciones criminales y de las mafias del narcotráfico se están contratando a ex guerrilleros colombianos y nicaragüenses y algunos militares descontentos que salen de sus países para que entrenen a sus sicarios en las tácticas guerrilleras y de movilización de masas, y esto es un hecho que ya se ha comprobado en varias ocasiones y que, cuando pasa la violencia de la represión como buenos guerrilleros y gente entrenada y viviendo en las zonas de conflicto, usan el bajo perfil hasta que nuevamente se dan las condiciones a su favor.

Si recordamos, en las grandes movilizaciones magisteriales en la protesta se incrustaron muchos grupos con posturas violentas, y así, camuflajeados en el magisterio lograron establecerse en muchos sitios, como lo hicieron en su época en Guerrero los maestros guerrilleros Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas, después de la represión brutal que ejerciera contra el magisterio el entonces gobernador, cuando le planteaban, con un movimiento social y abierto, demandas para mejorar la educación y las condiciones de trabajo y de vida de los profesores en su Estado.

Así se inicia el movimiento guerrillero que logró secuestrar al candidato a gobernador Rubén Figueroa en el tiempo del Presidente Echeverría quien ordenó un intensa búsqueda endureciendo la represión en toda la región que detonó la llamada “Guerra sucia” que dejó cientos de campesinos, estudiantes y maestros asesinados y desaparecidos por las fuerzas especiales de la milicia mexicana.

Por tales motivos, Guerrero sigue siendo un Estado donde el resentimiento y la violencia están a flor de piel, y esto propició que en las zonas rurales se generara una migración a las zonas marginales de las ciudades y el campo quedara desprotegido y abandonado, por lo que los grupos mafiosos que en su momento fueron los informantes de los grupos militares en la región, aprovecharon esa situación para incrementar la siembra de marihuana y la amapola, productos que alcanzaban buenos precios ante la demanda de los turistas que llegaban a Acapulco y la exportación que se combinaba con los mafiosos norteamericanos ante la complacencia de las autoridades gringas y mexicanas, sobre todo, en la demanda de la famosa mariguana “Golden Acapulco” y la goma negra, mucha de la prosperidad de la región se debió, no al trabajo del campo y  ni al turístico, sino a la explotación de las minas de oro que jamás tenían control y de la siembra y el tráfico de drogas, y eso se fue combinando con los grupos politizados que quedaron de la región y de la represión de los años setentas. Por ello, en vez de poder evitar la siembra y el tráfico de drogas se aumenta, y los recursos de esa producción es el que genera el desarrollo en Guerrero y mantiene una relativa paz que, ahora, se ve se está rompiendo por las vendettas y las luchas de mercado y de zonas de producción y de operación.

Así vemos casos tan violentos y trágicos como la desaparición de los 43 estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, y mientras se quiera esclarecer este tema sin profundizar en el conflicto social, económico y político que genera la combinación de la guerrilla y las mafias, aunque no estén ligadas en los negocios pero se mantienen al margen del conflicto, no se podrá resolver ni entender lo que ha sucedido, porque no hay la menor duda de que muchos políticos, como los que ahora están en prisión, tenían ya control en varios municipios y no se duda que este mecanismo siga operando por medio del lavado de dinero con empresarios, financieros y políticos,  funcionarios y partidos y organizaciones porque pueden aprovechar los tiempos y las diferencias políticas para extenderse en varios estados, como se puede ver en el mapa de la  violencia que prevalece en el Estado de México, la Ciudad de México, Puebla, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo, Veracruz, Chiapas, y otros sitios, donde los grupos se pueden enfrentan ante cualquier provocación.

Colombia nos mostró que la guerrilla generó el tráfico de drogas porque controlaba las zonas de producción, y como necesitaban armamento, utilizaron la relación para ser productores y venderles a los grandes narcotraficantes, manteniéndose en sus límites políticos, pero cuando se fueron desmantelando los grandes grupos de traficantes, ellos, tuvieron que comercializar su producción, y ahí entró la degeneración de los mandos guerrilleros que dejaron la lucha social para convertirse en ricos narcotraficantes, y ahora, cuando se firma la paz en  Colombia, tienen armas, gente y dinero para operar en México, y este es el gran peligro… así que dejen de dormir y pónganse alertas, porque las tendencias en la violencia tienen este camino que se puede confundir con la política.