Ficción o realidad política

Por: Sócrates A. Campos Lemus

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“La imaginación, según Octavio Paz, es el más valioso de nuestros dones, pero el más peligroso. Si nos abandona, nos convertimos en bestias. Si nos domina, nos convertimos en esclavos”: cita del maestro José Elías Romero Apis.

Y bien, algunos políticos viven su fantasía y se dejan dominar por su imaginación y cuando ésta no corresponde a la realidad pues vemos resultados desastrosos, así vimos a Díaz Ordaz vivir en el complot de los comunistas y resolvió su tema con la matanza que le persiguió de por vida en Tlatelolco.

Luis Echeverría vivía el sueño de la dirigencia de los pueblos del Tercer Mundo y lo persiguió la sombra de Tlatelolco, su filiación con la CIA en Litempo, su discurso fallido en Morelia y su refugio ha sido la Universidad del Tercer Mundo.

López Portillo, fue sometido por su afición a las faldas, y por cierto, con mucho gusto, pero su imaginación sobre la riqueza y su falta de visión para controlar la pobreza, lo hicieron quedarse aullando en la Colina del Perro, abandonado y solo.

De la Madrid vive se quedó envuelto en los grises de su momento y Carlos Salinas de Gortari vive su tiempo y visión y lo aplasta la realidad cuando perdió a su brazo derecho con el asesinato de Colosio, el crimen del Cardenal Posadas, el golpe en la muerte de su cuñado, en el encarcelamiento de su hermano, en su exilio, en su protesta fallida en Monterrey, en su ataque del fuego amigo desatado en el levantamiento zapatista por los mismo que llegaron a parar la violencia.

Zedillo vive algo que no esperaba y su imaginación se queda anclada en la salvación de bancos y banqueros y en la negación de su origen y su avasallamiento en las manos enemigas, Fox, en su locura de visionario publicitado por la Coca-Cola y la sumisión a las faldas de su madre, su hermana y su esposa.

Calderón se fuga en la violencia y en sus guerras alentadas por los humos alcohólicos y su falta de visión de estadista al vender la Patria a los que lo arman para asesinar a los hermanos no a los que lo pudieran amar.

Y Peña Nieto, está sumido en su complejo de lecturas, en su Casa Blanca, en sus sueños de Televisa y su círculo vicioso, en sus amigos que todo lo controlan, y así, hoy, solamente tenemos tres opciones: Una que “ya saben quién” y conocemos de sobra, aunque vemos el retorno de sus brujos. El otro, con cara de niño como el siniestro muñeco Chucky que de pronto sale como un verdadero asesino en su ambición y en su perversión, y el otro, haciendo planas y presumiendo su formación tecnocrática que al parecer no le ha servido para entender lo que es la política y a los mexicanos normales, no a los Itamitas que viven sus sueños de grandeza y de corrupción.

Así que, escójale, que el juego empieza…

Y, para la reflexión, lo que sostiene el maestro Romero Apis: “Las mayores conflagraciones políticas a lo largo de la historia provienen de la contraposición entre dos comportamientos de la psique  de los políticos. Por una parte, aquellos que conciben y practican la política con apego a la realidad y, por otra, quienes lo hacen en el espacio de lo imaginario. Estas posiciones entre la real-politik y la política-ficción han provocado más crisis, revoluciones y guerras a través de su existencia. La política-ficción lleva, siempre a, a la confrontación. Sólo la política real es la que nos lleva al respeto, la tolerancia, el consenso, la cooperación y la convivencia”.

El gran problema es que cuando se elige al Tlatoani, en su nivel de Dios padre, hijo y espíritu santo, en el país, todo se somete a su realidad o irrealidad que queda en el capricho, así, usan y utilizan sin rubor los bienes del país para hacer uso indiscriminado de ellos, y de los fondos públicos, para terminar en sus negocios privados, y desde que la política es negocio se terminan las ilusiones, los sueños y las visiones y la real-politik se queda empastada en los libros, discursos y declaraciones pero en los hechos, todo es una mezcla de mierda , saqueos, robos, corruptelas…

Políticos reciclados y despojados de responsabilidades, acusados en un momento y en otros limpios por la voluntad o los intereses de los políticos, así que, por ejemplo, Marcelo Ebrard que vivió exiliado como Salinas, por cinco años, uno en Irlanda, Cuba y México, y el otro en París. Primero fue acusado de desvíos multimillonarios, de negocios turbios y de saqueos brutales y hoy, sonriente tiene su incorporación a la política y los acusadores producto del fuego amigo, dicen que no hay delitos que perseguir y tan tan…. nos quedamos en la pendeja, como nos estiramos en las ligas o en los casinos de las Vegas o en las luchas internas por los puestos y presupuestos, no por las ideas.

Y en el otro lado, el de Anaya, ya saben, la demagogia en su totalidad, como en los tiempos de Fox, el enano del panismo es la copia fiel del foxismo pero sin el apoyo de las refresqueras, y el priista, paralizado al no saber qué hacer sin tener la conducción de su jefe ideológico y protector político como lo es Videgaray, hoy ocupado en darle voz a la línea imperialista norteamericana alegando que hay visión y honor, cuando solo hay intereses y saqueos y el horror de la represión.

Si bien los chinos y los rusos andan en las suyas, los gringos andan en las otras, las de siempre, y con su doctrina Monroe creen que “su destino es manifiesto” y que América es para los americanos que son ellos, no los que somos en la realidad.

A Lo mejor, no entendiendo esto, el hijo de Fidel Castro prefiere suicidarse a romperse la cabeza para aclarar sus ideas, y por eso las amenazas de que un político venezolano estaría mejor en las playas cubanas nos dan mala espina y nos anuncian las guerras y los golpes militares, tal vez, como un mensaje a lo que pude ser hoy el país en caso de ganar, “ya saben quién”… o se alinea o se jode… esa es la realidad…o se va hasta su ranchito allá, donde ya saben cómo…se va uno a la chingada, pero entre la naturaleza y lejos de la ciudad…