Consumimos desperdicios de los gringos

Por: Sócrates A. Campos Lemus

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Que conste…son reflexiones….!

Mucha es la tinta que ha tomado tratar el tema del TLC, para unos la modernidad y la desnacionalización para otros el negocio y la abundancia de utilidades no para todos sino para unos cuántos.

Como son tiempos de reflexión uno de mis entrañables amigos que leen todo, me hizo el favor de enviarme un extraordinario artículo aparecido en La Jornada el día 25 enero, firmado por Ernesto Ladrón de Guevara Alafita quién es nada menos que el “Secretario Técnico de la Comisión de Desarrollo Rural del Senado y lo que nos dice nos debe hacer reflexionar a los mexicanos no estar pendientes de lo que nos digan los burócratas y los empresarios que solamente buscan sus intereses o la protección de sus negocios.

“MÉXICO, EL PAÍS DE LAS SOBRAS”

“Hace 24 años, con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, iniciamos una serie de transformaciones económicas, políticas, sociales y ambientales que fueron determinantes para el presente y futuro de nuestro país.

El Tratado promovido por los gobiernos de los tres países para favorecer a las empresas trasnacionales se presentó como la entrada de nuestro país al primer mundo, cuando en realidad significó el abandono de los derechos de los trabajadores y pequeños productores a cambio de inversiones que nunca llegaron. En el campo esto se tradujo en un deterioro de las condiciones de vida y el crecimiento de la pobreza.

Prueba de ello es que en este periodo obtuvimos dos nada honrosos primeros lugares a escala internacional:

1.- El primer lugar en obesidad, lo que la FAO ha llamado la doble carga de la malnutrición, o sea la convivencia en una misma persona de obesidad y desnutrición a la vez.

2.-También somos el país con más connacionales en el extranjero, 10 % de los mexicanos han emigrado a Estados Unidos. Por ello constituimos el corredor migratorio más grande del mundo, y ahora las remesas son la segunda fuente de divisas del país y en algunas zonas rurales la principal fuente de ingreso o el motor de la economía local.

La apertura comercial generó cambios en el patrón de consumo que ahora se expresan con graves daños a la salud y la economía familiar. Así, la Secretaría de Salud declaró hace unos meses la primera emergencia sanitaria originada por diabetes, siendo el primer caso que se provoca por lo que comemos y no por una plaga o una enfermedad contagiosa.

Así se consumen en México los alimentos considerados como desechos vísceras, tripas, pescuezos, sebos, pastas y residuos.

Según un estudio realizado por la Comisión de Desarrollo Rural del Senado de la República importamos seis millones de toneladas de productos de desecho que aquí se utilizan como alimento humano, lo que representa el 16 por ciento del total de importaciones, significando un monto de 61 mil 37 millones de pesos, cantidad superior a todo el gasto productivo que nuestro país destina a los alimentos…. cada mexicano se come 50.7 kilogramos per cápita por año de desperdicios y desechos importados, mezclados en quesos, lácteos, productos procesados y comida chatarra…lo malo de los desperdicios y desechos alimentario en éstas cuatro razones:

1.- Son productos con alto contenido de grasas (sebos) o bien productos ultra energéticos con graves efectos de obesidad.

2.- Su manejo industrial y almacenamiento en calidad de desechos no reúne los requisitos sanitarios para el consumo humano.

3.- El elevado consumo de alta fructuosa, estimado en un millón 227 mil 431 toneladas importadas, tiene un alto efecto obeso génico para los mexicanos.

4.- Social y económicamente esos 61 mil millones de pesos destinados  importar desechos bien podrían apoyar la producción nacional.

En resumen importamos desechos y desperdicios de Estados Unidos porque así conviene a los intereses de las grandes empresas agroalimentarias de ese país y porque no existe una política de parte del Estado para defender la salud de los mexicanos”.

Hasta aquí lo expuesto por el funcionario senatorial y por lo cual yo comento que si les compramos sus porquerías a los gringos para comérnoslas pues es buen negocio para unos cuántos mexicanos y para las empresas trasnacionales gringas que además ya no pagan por destruir esos desechos que contaminan su país. Nos matan poco a poco y el gobierno en la pendeja y en el negocio.

Lo mismo sucede cuando importamos vehículos usados que allá ya no pueden circular y los tendrían que hacer chatarra. Los mandan con la complicidad de políticos y funcionarios que permiten su importación y les pagamos como si fueran vehículos en buen estado.

En otras palabras, les hacemos el favor de traernos la basura para que ellos no contaminen su país, y esto mismo hacen con las balas y las armas que nos venden para que nos sigamos matando entre nosotros con el pretexto de que luchan contra el narcotráfico y lo que hacen es encarecer y ocultar las relaciones financieras y comerciales que tienen con banqueros, funcionarios policías y políticos en este negocio y acá nos matamos y allá, en Estados Unidos legalizan su consumo.

No hay duda, somos el patio trasero de los gringos y mientras estemos en esas condiciones con temor y desnacionalizados no podremos crecer ni ser nosotros porque dependemos económica y políticamente de lo que ellos determinan…. si seremos pendejos!