El mensaje para el 2018

Por: Sócrates A. Campos Lemus

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Que conste…los olvidados….!

Estaba sentado frente a la computadora pensando en cuál sería el mensaje que podría escribir para iniciar el año y en ese momento me llegó uno que me envió una estimada y admirada amiga oaxaqueña que siempre tiene la sonrisa en su cara y el ánimo de aliviar penas y servir a los demás, con la filosofía de Facundo Cabral, ese gran hombre de la poesía y de la música y creo que para disfrutarlo lo mejor es reproducirlo.

Y esto piensa Facundo Cabral:

_“La vida no te quita cosas: te libera de cosas… te alivia para que vueles más alto, para que alcances plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.

No perdiste a nadie; el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.

No hay muerte…. hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, La Madre Teresa, tu abuelo, tu madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero distrae con demasiadas cosas y nos aleja porque nos hace desconfiados.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del Inverno y las flores de la Primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y ríos, el futbol de los brasileños, las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven, las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas: Si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)… y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y  los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán si medida. Ama hasta convertirte en lo amado, más aún, hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas.

El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena. ¿Verdad?

Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en él. Si Él tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella. Él te manda flores cada primavera. Él te manda el amanecer cada mañana. Cada vez que tú quieres hablar, Él te escucha. Él puede vivir en cualquier parte del Universo, pero Él escogió tu corazón. Enfréntalo, amigo, ¡Él está loco por ti!

Dios no te prometió días sin dolor, risa sin tristeza, sol sin lluvia, pero Él si prometió fuerza para cada día, consuelo para las lágrimas, y luz para el camino.

Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreír”

Sabemos que el año que inicia, como todos los años, tiene mucho de penas y de alegrías, de días de Sol y de lluvias y de fríos y calor, pero cuando vemos cómo avanzan los días y se consumen los años, tenemos, no miedo ni temor en dejar la zalea como dicen en mi pueblo, sino el de no saber qué encontraremos en el más allá, porque jamás hemos pensado que todo esto que vivimos no es más que el aprendizaje para que nos vayamos en paz.

Hay muchas pruebas en el camino, muchas brechas que no sabemos a dónde van y caminos duros o fáciles de caminar. Hace algunos años, muchos a lo mejor, pensaba en que cuando tenía frío llegaría pronto la Primavera y esto me hacía sentir mucho mejor, y hoy, al paso de los años, siento que debo vivir cada día y cada instante si preocupación mayor, lo que tenga que llegar y ser será y llegará.

Los recuerdos a veces nos llenan de angustias o de miedos y otros de alegría y creo que al final de cuentas, uno, ha hecho en la vida y por la vida lo mejor que ha podido, y podría decir que estamos en paz y con alegría.

No traemos costales de angustias ni de resentimientos o de malos ratos, no cargamos odios ni sufrimos por el de los demás, ellos sabrán qué hacer en su momento y las razones por las que los cargan, porque en la realidad no me han importado tanto como para dejar de vivir o estar preocupado por lo que dicen o por lo que cargan en sus mochilas de llantos y de odios y resentimientos y frustraciones, la verdad es que cuando uno voltea sabe que solamente se ha logrado el camino al caminar y esto es lo que al final de cuentas tendremos.

Es falso aquello que rendiremos cuentas porque el Creador no es un juez, sino un ser de justicia y sabe que al final de todo, cada uno hace lo que puede cuando lo hace de buena fe y sin malicia. A lo mejor no hay mucha prudencia, porque esta se adquiere al caminar y al paso de los años, y la única verdad es que deseamos a todos un mejor año con sus mejores experiencias… total, todos vamos para allá.

Ciertamente, del nacimiento a la muerte estamos en una escuela…