Bitcoin: la ambición rompe el saco

Por: Sócrates A. CamposLemus

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Que conste…los olvidados….!

No hay la menor duda de que uno pierde todo cuando la ambición es mayor a la inteligencia y a la reflexión.

Conocemos muchas historias donde la ambición es de tal nivel que cuando estamos frente a los políticos que nos prometen el moro y el oro, la mayoría de la gente en vez de observar la realidad y conocer la calidad del canalla que promete todo, nos entusiasmamos y pensamos que, “ahora, sí podremos salir del hoyo” y lo cierto es que nos quedamos más hundidos.

Cuando los especuladores financieros hacen sus maniobras fraudulentas como lo hicieron en los años 80 con las “productivas inversiones” en las Casas de Bolsa, muchos mexicanos, ante los altos rendimientos de inicio vendieron propiedades, y otros, el mismo trasero, y para cuando se dieron cuenta la Bolsa cayó y se los llevó el tren o la chingada, como decimos en mi pueblo.

Total, los únicos que han ganado siempre en la especulación o en la política, han sido los especuladores financieros, los Bancos y los banqueros y muchos políticos que han salido con las bolsas llenas y la conciencia repleta de mierda.

Hoy en día, muchos hablan de las inversiones en oro, en plata y sobre todo en Bitcoin y un querido amigo y compadre me hace el favor de hacerme la siguiente reflexión sobre este tema con un ejemplo de cómo se manipula a los ambiciosos y cómo terminan perdiéndolo todo, hasta su forma de andar.

“Muchos monos vivían cerca de un pueblo en Chiapas… (y bueno, ponemos el ejemplo chiapaneco tal como podemos poner a los demás pueblos de México, pero cuando la jodencia es brutal la gente le va a todas y la ambición se aumenta de tal forma que les ciega y no les permite pensar, reaccionan mal y de ahí se van generando las tragedias). En fin: un buen día un comerciante llegó a este pueblo a comprar todos los monos que le llevaran y anunció que los compraría en 100 pesos cada uno.”

“Muchos en el pueblo pensaban que ese hombre estaba loco ya que no podían entender que esos monos tuvieran valor, ya que esos monos andaban por todos lados, y nadie había pensado en que pudieran valer cien pesos cada uno. Pero muchos con ganas de ganar dinero o por comprobar la oferta, atraparon algunos y se los llevaron al comerciante y él les pagó cien pesos por cada uno y los metía en una jaula elegante”.

La noticia se fue extendiendo en la zona y muchos comenzaron a comprar monos a 80 pesos y los llevaban al comerciante que se los pagaba a 100 pesos  ganándose 20 pesos por cada uno, y la gente comenzó a cazar monos y se fueron escaseando. Entonces, el comerciante, subió el precio a 200 pesos por cada uno, y así, los flojos, los curas huevones, los políticos ambiciosos y trácalas comenzaron a atrapar monos y a comprarlos en otras zonas a menor precio para revenderlos al comerciante”.

“La ambición y la especulación se extendieron por toda la comarca y todos querían comprar monos baratos para venderlos al comerciante, y muchos fueron invirtiendo sus ahorros, y hasta vendían propiedades y se endeudaban ante el gran negocio que tenía en frente. El comerciante aumentó su oferta a 500 pesos por mono y esto generó toda una especulación en la región y muchos se embarcaron en el tema, porque cada día pensaban que ganaban mucho más.

Al poco tiempo, el comerciante anunció que regresaría, porque tendría que salir unos días de viaje, para comprar los monos a 1,000 pesos, y dejaba encargado a su ayudante para que cuidara de los animales. El ayudante empezó  a comentar que si le compraban a él los monos a 800 pesos, cuando regresara su patrón, el comerciante, les pagaría 1,000 y por tanto, ganarían 200 pesos por mono, así que muchos ambiciosos, políticos, mentirosos, huevones, comenzaron a vender sus cosas y a pedir prestado para comprarle al ayudante los monos a 800 pesos, con la esperanza de que, cuando regresara el vivales comerciante, les pagaría los 1,000 pesos por cada uno… y se hicieron colas para comprarle al ayudante los monos a 800 pesos quedándose con todos los que tenía en existencia.

Pero…..un día, el ayudante desapareció llevándose todo el dinero de la región, para alcanzar a su jefe, el comerciante especulador, sin que se supieran jamás nada de ellos, perdiendo los ambiciosos, todo lo que tenían ahorrado y lo que habían podido reunir al vender sus bienes “para  ganar mucho dinero” en la que era fraudulenta compra-venta de los monos, quedándose con ellos que no valían nada y con las deudas para toda la vida.

Y así, ahora se especula con el llamado “Bitcoin” y ya veremos a muchos ambiciosos arruinados y a unos cuántos especuladores financieros con mucha más fortuna en los Bancos y bolsillos…al tiempo que falta poco.

Más  o menos esto hicieron en los años 80, las Casa de Bolsa y Financieras en México, apoyados por los especuladores que todos, conocemos y que ahora no solo apuestan al dinero, sino a la política, sobre todo, cuando ellos fueron los que apoyaron a Fox con los dineros de los ahorradores, para ellos, hacer sus grandes negocios, y hoy, también, apoyan a AMLO para tratar de hacer de la política otro gran negocio, y bueno, no solo apoyan al Peje, sino también a Meade, y a Ricardo “canalla”, y así pues, nos chingarán a todos.

Pero ojo: La ambición, rompe el saco…