Propuesta 2019

Por: Rosa María Campos

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La Buena Vida

Leer, oír o ver la información generada en los últimos meses en nuestro Estado, País, todo mundo,  nos hace pensar que además de la basura que encontramos por doquier, hay otra  basura, más peligrosa aún: ¡la  humana no drenada!, que inunda y añade  más    podredumbre a nuestro deteriorado medio ambiente.

En las oficinas gubernamentales,  partidos políticos, iniciativa privada, en  todos los lugares de trabajo sin excepción o  en asociaciones voluntarias o forzadas: mafias, hampa,  se lucha a morir  por el poder  y  el dinero, sin que los vencedores se detengan  a pensar  que  su “triunfo” pueda aniquilar en todos los aspectos a la sociedad, a la mayoría de la gente.

Día con día, tal situación   se manifiesta  en un  desconcierto en la ciudadanía que  reflejada en una mayor tensión en las calles, sitios de diversión, en los  mismos  hogares  donde centenares de personas han sido  plagiadas o asesinadas o victimas de llamadas de extorsionadores. 

Se pelea por el dinero, el poder,  se invierte la  energía para tener más, más y más, mientras tanto, las diferencias entre los que tienen y los que no tienen se agrava, y el clima emocional frío por un lado y volcánico por el otro, contribuyen a un nivel de neurosis  alto y constante.

 De seguir así: ¿Adónde vamos?

 Para comenzar:

 Si no aprendemos a respetar a nuestro planeta,  trabajar juntos y a compartir los bienes no habremos de frenar  la insostenible   violencia  en la  que estamos inmersos  que obliga a  los pudientes a vivir con un despliegue de seguridad,  visitar al siquiatra, refugiarse en la droga y acordonarse en sus vecindarios, para protegerse de  los pobres quienes ahora  rompen los límites de su pobreza a costa de la seguridad y el bienestar de los ricos: esclavos, al fin, de su riqueza.

Propuesta contra la violencia

Haz contacto con lo que sientes y escúchate a ti mismo. Apóyate de tus   raíces. PERDONA.

Recibe sabiendo que te lo mereces. Ama a todos, buenos o malos.

Regresa a lo natural, lo orgánico. Conéctate con tu divinidad. Reza por lo que quieres, trabaja para lo que necesitas.

Mira a los ojos. Toma tu tiempo. Di la verdad desde el corazón. Aprende a escuchar, también desde el corazón.

Arriésgate: una pérdida a corto plazo puede significar la ganancia de ti mismo en el largo plazo.

Si tienes la opción de pensar mal o pensar bien sobre una persona o situación, elige pensar bien.

Ríete. No te tomes las cosas tan en serio.

Dedica tu energía a tus proyectos. Las peleas y las manipulaciones son pérdidas de tu energía. Todo es un examen de tu reacción: libre albedrío no es lo que te pasa, sino lo que haces con lo que te pasa.

Alimenta la cultura y la producción local. Recoge basura aunque no sea tuya.

Dale una flor o un cumplido a alguien que no conozcas. Alimenta a alguien que lo necesite. Acepta cuando te equivocas. Vuélvete reparador de ti mismo.

Recuerda que la luz es más grande que la sombra, y mientras más te enfoques en la luz, más contribuyes a su expansión. Reconoce y luego elimina tu miedo

Mueve tu cuerpo. Si puedes entra a terapia. Confía. Toma todo como una oportunidad.

Cambia de la mentalidad de la escasez a la de la abundancia.

Busca lo bueno de tu ciudad, de tu vida, de tu mundo, y da gracias diario.

Hazte responsable de tu vida y tu creación cotidiana. No busques culpables. De hecho, elimina  el concepto de culpa de tu esquema.

Y recuerda: no necesitan  ser  TODOS, con quienes empieces ¡empieza contigo! y  cambiarás el mundo.