Leer, leer y leer para evitar el Alzheimer

Leer, leer y leer para evitar el Alzheimer

Por: Rosa María Campos

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Muchos de nostros, los mayorcitos , empezamos a olvidar llaves, nombres, fechas, números telefónicos, celulares, etc., y en ocasiones hasta enloquecemos en un centro comercial por no encontrar nuestro auto. Y ni hablar del tiempo perdido en el “súper”   cuando extraviamos el carrito colmado de víveres.

También sucede que, en repetidas ocasiones nos encontramos  el control de la tele o tenemos que interrumpir abruptamente una plática  porque empezamos a nadar en una laguna mental. ¿Sí o no?

Estas son evidentes señales de que envejecemos. O peor aún, de que anda merodeando el horripilante  Alzheimer. Sin embargo hay remedios para cualquier mal y en esta ocasión es el científico Jorge Manzo Denes, del Centro de Investigaciones Cerebrales de la Universidad Veracruzana (UV), quien nos dice que basta  con: “¡ LEER, LEER Y SEGUIR LEYENDO!” para reciclar nuestra memoria.

Manzo Denes comprobó que cuando leemos nuestro cerebro realiza una serie de circuitos neuronales, que mantienen en buen estado la memoria. Tal afirmación está respaldada por otros científicos, de diversos países que están de acuerdo con Manzo Denes: “El proceso de la lectura, además de ser cultural, es un proceso de prevención de algunas patologías neuronales”.

Y todos ellos recomiendan además de leer y leer, juegos de mesa, ejercicios matemáticos, actividades físicas y cualquier otra actividad didáctica que nos guste o llame la atención para adoptarla como hobby permanente.  

También explica el científico Jorge Manzo Denes que cuando pasamos de la lectura a la escritura, la actividad cerebral se complementa: "Porque al pasar de leer a escribir se activa el motor de movimiento. Vimos, interpretamos, razonamos y plasmamos una idea en un papel a través de un movimiento”.

Tener problemas de memoria, según los científicos, obedece a que nuestras neuronas quieren llamarnos la atención para que las metamos al gimnasio y se pongan en buena forma. Solo que el gimnasio de su preferencia no tiene horarios, ni  obliga a recorrer distancias, ¡está en nuestra cabeza,! donde precisamente se pone en práctica la curativa gimnasia cerebral.

¿Cómo empezar la gimnasia cerebral?

Usando  nuestros cinco sentidos en forma novedosa, sorprendente y divertida. Por ejemplo: Utilizar  la mano izquierda o derecha si se es zurdo y con ella hacer todo lo que  se suele hacer con la mano dominante: lavarse los dientes, abrir la pasta, peinarse, aplicar el maquillaje, vestirse, abotonarse, etcétera. Este ejercicio pondrá a trabajar el lado opuesto del cerebro, para que no permanezca  inactivo.

Leer en voz alta con un compañero. Alternar el papel de lector y receptor. Cuando leemos en voz alta o escuchamos la lectura, utilizamos diferentes circuitos que no  usamos  al leer en silencio.

Tomar un camino diferente para ir al mercado, panadería, iglesia o trabajo. Salir al campo y  bajar  las ventanas del auto para disfrutar de los olores,  la lluvia, los pájaros, el sonido  al caer de  las hojas secas...

Cambiar de lugar las cosas para activar las diferentes zonas del cerebro, por ejemplo empezar por el bote de basura, y pronto nos sorprenderemos tirando la basura o aventando papeles al viejo lugar.

Así que aprendamos algo nuevo todos los días, mis queridos lectores mayorcitos, y no olvidemos desayunar. Si lo pasamos por alto tendremos bajo el nivel de azúcar en la sangre. Esto genera insuficiente suministro de nutrientes al cerebro causando su degeneración paulatina.