¿Votaré?

Por: Rosa María Campos

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La Buena Vida

¿Votaré?... hasta este momento ningún candidato me convence. ¿Mejor abstengo? ¡No! Podrían aprovecharse de mi voto. ¿Qué hago?

Por lo pronto revisare el Tao Te-king para  recordar  los requerimientos en el arte de gobernar, liderar y ser un buen candidato, según su autor  Lao Tze, filósofo relevante de la civilización china, quién sentenciaba : “ Cuando te des cuenta de que lo que haces a otro, te lo haces a ti, habrás entendido una gran verdad”.

Empecemos:

Un candidato sabio dirá la verdad. ¡Imposible!
Tiene respeto por toda persona. ¡Ja ja ja!

No desechará ningún encuentro por insignificante que sea. Pero tampoco se pondrá ansioso o temeroso de que lo abrumen o intimiden. ..Hmmm..

Si lo atacan o critican, reaccionará de manera que arroje luz sobre el caso. Lo logrará si está centrado pues sabrá que un encuentro es una danza y no una amenaza a su ego o a su existencia. ¿Quién de ellos?

El candidato sabio no puede medir su éxito en términos de críticas y alabanzas, pues su ansiedad no tendrá fin. -¿Qué tal?

¿Cuál es el problema con las críticas y las alabanzas?
Si el grupo aplaude algo que haga sentir bien al Candidato se preocupará la próxima vez, si no le aplauden igual y más aún si lo critican. Se sentirá herido, estará ansioso y se volverá dependiente. ¡Todos dependientes!

El candidato sabio no sustituye el sensacionalismo por el aprendizaje. Se concede tiempo para reflexionar en silencio. Vuelve a su interior y digiere lo que ha sucedido. Permite a sus sentidos que descansen y se aquieten. ¡Sí…como no…!

Un buen candidato se desprende de su superficial parloteo mental y obsesiones. Enseña a su equipo a prestar atención a la manera como todo el cuerpo reacciona ante una situación dada. Porque cuando los miembros de su grupo se dan tiempo para reflexionar, pueden ver con más claridad lo que es esencial en sí mismo y en los demás. ¡Vaya….vaya!

El Candidato sabio es guerrero y sanador. Como guerrero actúa con poder y decisión. Ése es el aspecto masculino del liderazgo. ¡Ninguno!

La mayor parte del tiempo, el Candidato tendrá que ser un sanador y abrirse. Ser receptivo y nutriente. Ése es el aspecto femenino del liderazgo. Esta mezcla de hacer y ser, de guerrero y sanador, es muy potente. ¿Quién…quién…?
Y por último un Candidato sabrá cuándo escuchar, cuándo actuar y cuando apartarse. ¿Cuál?