Haz de la risa un escudo y de la alegría, tu espada

Por: Rosa María Campos

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La Buena Vida (Amar a Dios)

Encuestas de la Gallup y Roper revelan que más de 20 millones de norteamericanos son practicantes del Budismo, Taoísmo, Hinduismo, Cábala o de alguna otra religión oriental y además se instruyen en la curación espiritual.

 Estos  buscadores  pertenecen, en gran número,  a la clase alta  y media  de la   sociedad estadounidense, borrándose así  la idea  de  que solo personas  de  culturas alternativas y estatus económicos deprimidos  viven  al  margen de las religiones establecidas y se atreven a confesar sus    experiencias místicas.

En México sucede lo mismo, el   nuevo despertar espiritual es una realidad. Hombres y mujeres sin usar ropa autóctona ni llevar cuentas alrededor de cuello, han encontrado en nuestras raíces y religiosidad prehispánica,   la posibilidad de rescatar su espiritualidad, energías y poderes reales, que provienen del universo mismo.

Y en cuanto a nuestra gente joven, les cuento, que   al caminar por la facultad de Ciencias, de Ciudad Universitaria me sorprendió encontrar veladoras y flores en los monumentos de Albert Einstein y Stephen William Hawking.

De Einstein sabemos que su cerebro fue donado a la ciencia para que ser investigado por su grandiosa capacidad de razonamiento matemático. En cuanto a Hawking, se le reconoce como el físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador científico británico, más admirado por la muchachada del mundo.

Estos homenajes a  dos grandes genios, en el campus de nuestra Alma Mater, nos hacen  pensar  que los millennials están alcanzado  una autoconciencia mística que los  conducirá a vivir  una vida  más plena y profunda, a diferencia de las generaciones anteriores solo dispuestas  al  mero existir y consumir.

Psicólogos como James, Jung, Maslow, Assanglioli, quienes comparan el impulso  espiritual con  el sexual,  han expuesto que los humanos tenemos  capacidad  innata para las experiencias místicas. Capacidad no tan explorada en occidente como lo es en India, China, Tíbet, Japón; sin embargo hoy se reconoce y motiva a los estudiosos a emprender una nueva búsqueda sistemática del conocimiento espiritual apoyados en  lo siguiente:

Ámate a ti mismo y amarás a Dios, que no es antropomorfo, ni vigila como si fuera policía.

Dios no tiene barba, tampoco esta sentado en una nube. EL es TODO lo que ves y lo que no ves.

Ama a tu prójimo como es; sin querer cambiarlo, sin esperar que sea como tú piensas que debe ser.

No califiques, ni etiquetes; bueno, malo, feo, bonito, son conceptos aprendidos que se alojan en tu conciencia adquirida. Todo es PERFECTO ya en sí, aunque en este momento no lo percibas.
No te aferres a nada ni a nadie, fluye como el agua de un río y seguro llegaras al mar. Recuerda que nada ni nadie te pertenece, pero que todo está allí para que lo disfrutes.

No le des cabida al miedo en tu vida, ninguna situación será tan terrible como la imaginaste. Sé feliz y eso compartirás con el mundo. Sé feliz aunque el día en torno a ti parezca nublado o lluvioso. No dependas de las circunstancias externas para ser feliz. No deposites tu energía en la lucha. Si luchas contra algo, aunque sea en tu mente, le estarás dando poder.
Recuerda que tú amas porque eres amor. No pidas, bebe de tu propia fuente y te sobrará para dar. Recuerda que el amor es lo único que cuando más das, más tienes. Haz de la risa tu Escudo y de la Alegría tu Espada.