¿Desaparecerá el dinero?

Por: Rosa María Campos

taca.campos @gmail.com

“El sistema económico colapsará  y el dinero saldrá  por la venta” opinan  intelectuales,  futurólogos, esotéricos e incluso financieros, quienes  dan por hecho que  a  futuro desaparecerá  del dinero: Rey  del mundo por 5000 años. 

El colapso financiero no será aceptado  por  la oligarquía gobernante, que optará por endurecer las arterias del poder, reforzar las  instituciones fallidas y cerrar fuentes  de trabajo. El resultado: aumento de severidad en la  línea divisoria  entre los que  tienen y los que no tienen.

A esta dramática  división se sumará la crisis del calentamiento global y la guerra al terrorismo. Triple crisis mundial tan  devastadora que podría terminar con  nuestra civilización.  

¿Morimos o nos educamos para el cambio?

Parecemos no dispuestos a educarnos para ningún  cambio. Estamos tan manipulados por el  dinero como medición de fortaleza y superioridad, que cerramos los ojos a la oportunidad que trae consigo cualquier signo de pérdida. Preferimos atiborrarnos de medicamentos para aliviar nuestra ansiedad y descontento mental.

El materialismo, la economía de consumo, la mercadotecnia, la propaganda,  nos  obnubilan haciéndonos creer que nada es mejor a nuestra actual forma de vida; de tal manera que la depresión económica nos aterriza en la desesperanza,  el pánico, las enfermedades.

Ojalá, que así como hoy en México, los mexicanos nos  hemos unido para sacar  a nuestra patria  de la hecatombe en la que está  sumergida, en el futuro enfrentemos juntos el reto que representa un sistema financiero en caos y optemos  por una realidad perdurable, que no pueda ser comprada ni vendida.

 Sí, vivimos los tiempos  de la gran división. No sólo tenemos la crisis del calentamiento global y la guerra al terrorismo, sino ahora también la crisis financiera de los mercados mundiales - ¡una triple crisis mundial! La guerra al terrorismo y el calentamiento global son los resultados de la dominación del dinero en la mente humana y lo que lo ha formado nuestro carácter, fomentando la codicia y la negligente, si no insensible, indiferencia a la violencia y a la destrucción de la naturaleza. Esta triple amenaza es la crisis terminal de la civilización. Pero es la crisis financiera la que finalmente ha comenzado a traer de vuelta a casa a todo el mundo - el viejo mundo está realmente muriendo. ¿Vamos a morir con él u optaremos por el nuevo?

La humanidad está poco dispuesta a educarse por sí misma para un
cambio. Reforzada por el mito del progreso, la humanidad piensa que sólo el aumento de la prosperidad es el valor más grande y el índice de superioridad.

Pocas personas son capaces de ver la oportunidad
cuando se produce cualquier signo de pérdida. Si la pérdida se
produce, preferimos aferrarnos a nuestros temores con las compañías de seguros y los productos farmacéuticos por cada descontento mental.

La naturaleza del materialismo y la economía de consumo, así como las fuerzas de la mercadotecnia y la propaganda que manipulan la mente de la masa en nombre de este sistema, nos llevan a creer que esta forma de vida es el único futuro para la humanidad.
Debido a esto, cuando hay una depresión económica también hay un aire de desesperanza e incluso de pánico. Pero esto es principalmente un problema de los países ricos. Para el mayor número de personas en el mundo, los que viven por debajo del llamado umbral de la pobreza y que ya disponen de muy poco, todo este episodio podría tener bastante poco
sentido. Ahora parece que gran parte del resto del mundo se les unirá.
Esto significa que habremos de  optar pronto por una  verdadera realidad perdurable, que no puede ser comprada o vendida.