Hipertensión, un problema de peso

Por: Rosa Chávez Cárdenas

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Las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones generan un gran costo para el sistema de salud, sin atención son causa de muerte, lo cierto es que el ochenta por ciento se pueden prevenir con un estilo de vida saludable, uno de los principales síntomas es la hipertensión.

Son varios los factores de riesgo: el estilo de vida, el estrés, la diabetes, la vida sedentaria, el colesterol y la obesidad; cuanto mayor es el peso, más sangre se necesita para suministrar oxígeno y nutrientes a los tejidos. También son varias las complicaciones: infarto al corazón, enfermedad renal, daño ocular y derrame cerebral.

La hipertensión es un trastorno común en donde la sangre hace suficiente presión contra las paredes arteriales. Se determina tanto por la cantidad de sangre que bombea el corazón como por la cantidad de resistencia al flujo de la sangre en las arterias.

Cuanta más sangre bombea el corazón, y más estrechas las arterias por el colesterol, más alta será la presión arterial.

El estrés, provoca un aumento temporal o permanente en la presión arterial y son varios los factores que incrementan el estrés: la competitividad, el tráfico, las deudas económicas, la inseguridad, los corajes acumulados, el mal dormir y las relaciones familiares conflictivas y laborales.

Otros son factores agregados del ambiente que nos rodea, como las crisis económicas, la incertidumbre, el temor a perder el trabajo; además la polarización, la desconfianza, y el resentimiento que estamos viviendo como sociedad con el cambio de gobierno.

El estilo de vida cumple una función importante, el control del peso y cuidar las medidas de la cintura. Bajar de peso es uno de los factores de prevención más eficaces para evitar enfermedades como la temida diabetes y el hígado graso.

Es mucho lo que hablamos del estrés y poco lo que tomamos en cuenta. El estrés es la energía que mueve a todos los seres vivos, la tarea es aprender a controlarlo para no saturarnos al grado de somatizarlo en enfermedades.

Es un hecho, vivimos el principio del placer sin medir consecuencias, la vida sedentaria, y el consumismo; consumir la pastilla que resuelve todos los males, sin tomar en cuenta los daños secundarios como las afectaciones al desempeño sexual.

Para los que les interesa llegar a viejos con calidad de vida aquí les van unas recomendaciones: controla las emociones, no dejes que se acumulen las frustraciones, delega y aprende a poner límites a ti mismo y a los demás. La actividad física reduce la hipertensión. Actividades como caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar, bailar. Cuidar la alimentación, beber dos litros de agua diariamente, ingerir cereales integrales, frutas, verduras, reducir las grasas saturadas y los alimentos que contienen colesterol.

Dedica un tiempo para analizar qué es lo que te estresa, el trabajo, la familia, las finanzas, las enfermedades, la falta de amor, la vida aburrida, el control de todo y de todos, la delincuencia y sus peligros, las deudas.

Una vez que conozcas la causa, piensa cómo podrías eliminarlo o reducirlo. No dudes en buscar apoyo, acude a terapia. Se honesto contigo, las enfermedades psicoemocionales no son debilidades, son inherentes a los seres humanos.