Desarrollar la Topofilia

Por: Rosa Chávez Cárdenas*

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Los ciudadanos en general queremos vivir en paz, desgraciadamente la violencia se ha incrementado, en ningún sitio nos sentimos seguros.

No podemos esperar que el gobierno lo resuelva, porque no ha cumplido con su función. Necesitamos involucrarnos en el deber ciudadano, cuidarnos unos a otros, desarrollar la topofilia, el amor al lugar donde vivimos, el cuidado del entorno, es decir: el cuidado de los animales, las áreas verdes, el respeto por la naturaleza, la contaminación, el agua y estar al pendiente del buen funcionamiento de los servicios públicos.

Todo cuanto existe hay que cuidarlo para que pueda seguir existiendo.

El valor está en la acción, en la conducta de cada uno de nosotros, de manera de cultivar valores en los niños.

Es importante desarrollar la percepción del ambiente y recuperar los valores que se han perdido, es indispensable desarrollar una ética ecológica, cósmica. El planeta pide a gritos que cambiemos nuestros hábitos destructivos.

El cuidado, es un valor que en la cultura desechable estamos perdiendo; dar prioridad a lo social, sobre lo individual, enfocarnos en la calidad de vida. Del cuidado surge la sensibilidad, la solidaridad, la compasión, se alimenta de la reciprocidad, la convivencia y la justicia.

Sentimos miedo, un estado de indefensión, vemos el sufrimiento de una mayoría empobrecida y muchas familias deprimidas por la ausencia de sus familiares desaparecidos consecuencia del incremento exacerbado de la violencia.

 La indiferencia no ayuda, nada se resuelve solo, tenemos que poner nuestro grano de arena, motivar para que el cultivo del cuidado aflore en todos los ámbitos.

Me comentó una vecina, que el día de las elecciones escuchó ruidos, vidrios rotos al lado de su casa, no sabía qué hacer y le comentó a su esposo “escucha: se metieron a robar, ¿llamo a la policía?” El esposo con indiferencia le respondió: “no te metas en problemas, luego vienen a interrogarnos”.

Sentí frustración por tanta indiferencia, pensé que a ellos, a todos nos puede pasar lo mismo. No se trata de convertirnos en héroes, arriesgar nuestra vida por salvar la de otros, son acciones sencillas como llamar a la policía.

Es cierto, no confiamos en que hagan bien su trabajo, pero, con nuestra indiferencia, menos harán bien su labor.

El cambio es simple, motivar el buen desempeño para que cumplan y dignifiquen su servicio. Cualquier trabajo tiene como fin la producción de la subsistencia, la creación de la disciplina y el rescate del valor de la autonomía personal, nos necesitamos unos a otros; somos diferentes y a la vez complementarios.

En cuanto al cuidado, la primera lección que debemos llevar a cabo es el cuidado personal; es increíble que el ser humano se destruya a sí mismo, “el pez por su boca muere” dice la sabiduría popular, por los malos hábitos alimenticios del consumismo y la permisividad, millones de personas se encuentran sufriendo mala calidad de vida, padeciendo enfermedades que se pueden evitar: obesidad, la diabetes, hipertensión y hasta cáncer. Otros, buscando placer inmediato se atrapan en adicciones de las que ya no pueden liberarse.

El placer está en la aceptación de nosotros mismos, reconocer las cualidades y cultivar la topofilia.

El cuidado se transforma en gentileza, da sentido de humanización, disminuye la violencia. Los ciudadanos compasivos podemos regresar al planeta el estado natural que tanto reclama.

*(El común denominador en la vida de la doctora Rosa Chávez Cárdenas, ha sido el apoyo a grupos vulnerables en la superación personal, en el cuidado de la salud emocional y física, así como en las relaciones familiares).  www.rosachavez.com.mx