El sismo, una experiencia inolvidable….

¡Que bueno y que malo que lo sintieron!

Por: René Martínez Dávila

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Sentir que la vida, la tienes en el dintel de la nada y que los éxitos y los fracasos, los sueños, la fama y la gloria han llegado, intempestivamente a su fin cuando el pánico colectivo, te envuelve y sacude tu conciencia y se estrella en una realidad vívida que te rompe y solo esperas un epílogo en el que no tiene cabida, ni el arrepentimiento, ni el perdón y ni siquiera el momento de elevar una plegaria.

Cuando la mente está desconectada de todo y al parejo, en el subconsciente corre un cinta que te muestra lo bueno y lo malo que hayas sido en la que el estupor y la adrenalina, tal vez, transitan sin  ningún control y sin esperanza y la única certeza que te queda es la de la muerte.

Hace pocas horas, un grupo de compañeros periodistas que asistió a la capital del país en el desempeño de sus labores informativas para los medios de Tamaulipas, vivieron lo que llamo “una experiencia inolvidable”, la que creo, no describe lo que cada uno de ellas y ellos, sin duda sintieron en esos momentos. Lo digan o no lo digan alguna vez, aprovecho el espacio para darles la bienvenida al “club de los sismógrafos rotos”.

Son las 15 horas de este 19 de septiembre, en algunos medios informativos, la tinta aún no se seca, las protestas se comenzaron a escuchar ya en contra de un simulacro de una contingencia sísmica, por eso nuestros compañeros al regreso de su comisión informativa, seguramente,  podrán darnos una opinión aproximada de los resultados de esta alerta a la población y sus ventajas  y desventajas, por eso, ¡qué bueno que lo sintieron!

También es cierto que el sismo, y eso lo dicen  los que saben, después del 4º. Grado deja secuelas que tardan en sanar, en algunos casos y en otros, incurables daños cerebrales en la medida de la intensidad de sismo.

Malo por la salud de los compañeros, bueno porque tendrán la oportunidad de clarificar que los fenómenos naturales, no los hacen las tendencias políticas y más bueno todavía porque podrán exhibir a los oportunistas que revolotean al momento de estos sucesos.

En ningún  país del Mundo la naturaleza dejó alertas activas como en México, donde se manifestó  en los diabólicos  veneros de los que nos hablaba López Velarde, también le cantaba a sus minas como los palacios del Rey de Oros a sus cielos con sus garzas en desliz y el relámpago verde los loros y con genio sin igual  le cantó al maíz  a México y a su superficie y lo elevó al nivel del alimento del mundo.

Esta es la bella tierra que nos vio nacer  y en donde también nació el maíz, allí en las entrañas de la Sierra de Tamaulipas. Por eso vale la pena cuidarla, todos juntos sin banderías y prevenir los fenómenos que la asechan.

Por extraña paradoja están juntos, en el mismo ruedo, un volcán dormido, que es una antesala del Infierno y El Cielo, uno de los más bellos parajes de Tamaulipas

Un aplauso a los organizadores de ese simulacro, que contiene las ganas de hacer las cosas bien y a los que censuran la medida, el deseo de que jamás se encuentren en el dintel de la nada o en el terremoto de su existencia.