Arma química

Por: Octavio Raziel

La vida como es…

La Tercera Guerra Mundial, con todo y las amenazas del locochón de Trump de enviar misiles muy bonitos y nuevecitos a los rusos, sigue estando muy lejana pues, el siguiente paso sería una lucha a pedradas o con quijadas de burro.

Lo preocupante es el lanzamiento de bombas químicas o bacteriológicas (virus) que, ahí sí, tendríamos en qué entretenernos. La presunción (o pretexto) de armas químicas por parte de los Estados Unidos ha costado miles y miles de vidas inocentes (hombres, mujeres y niños) en Irak (petróleo) Afganistán (amapola) y ahora Siria (paso franco de oleoductos)

A los mexicanos -a la mayoría- no nos interesan esas luchas que, más que bélicas son económicas.

El fortalecimiento del petroyuán, el despegue militar de Rusia y la caída en picada del dólar americano nos tienen sin cuidado.

Lo importante para nuestros paisanos son las próximas elecciones generales y sus consecuentes memes.

La lucha electoral mexicana ha permitido que los diputados y senadores -a los que elegimos para que cuidaran de nuestros intereses- aprovechen el momento para legislar a favor de las clases privilegiadas del país.

También, que quienes detentan el poder se despachen con la cuchara grande al grito de este es el “Año de Hidalgo …” Los ciudadanos, desde Baja California hasta Yucatán están más interesados en los nuevos chistes y caricaturas sobre los políticos que por las propuestas que pudieran –si cómo no- presentar en favor del país. Mientras la política se caldea, los EU podrían presumir la existencia de un arma química mortal azteca y organizar la balcanización de México.

Por otra parte, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) investiga, y está preocupada, por el desarrollo de un arma química mortal: el na1.co1’s. Con ésta arma eliminarán a la mayoría de los 83 millones 563 mil 190 ciudadanos que integran la Lista Nominal de Electores.

El arma química na1.co1’s. (Na.co’s) destruirá –selectivamente- a todos los nacos del país. A esta acción le seguirá, seguramente, una invasión de “pioneros” güeros, gordos, cachetones y coloradotes.  De nuestros connacionales, sólo sobreviviremos la gente bonita, decente, panucha y de buenas costumbres.

Por su parte, San Compadre, filósofo sagaz, contradice esa tesis señalando que efectivamente, México sería un país maravilloso sin el prole, la naquiza, la raza, los brown’s, pero: ¿Quién hará el trabajo sucio? ¿A quiénes explotarán los capitalistas con trabajos de más de ocho horas por sólo 4 dólares y 50 centavos al día? ¿Quiénes verán el futbol y las novelas de Televisa? ¿Quiénes votarán por el PRIAN a cambio de tarjetas rosas o de Soriana, sombreros, tortas, bolsas pa’l mandado y refrescos? ¿Quiénes recibirán las despensas que nunca llegaron a los damnificados a cambio de un voto para el PRIAN?