Se acabó la “minita”

-Se reintegra el sistema de salud

-Fin a la corrupción estatal

-90 mil MDP al Fondo de Salud

Por Mario Díaz

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PALACIO desde Matamoros, Tam.

DESDE luego que ha causado buena expectativa el anuncio del gobierno federal en el sentido de reintegrar el sistema de salud en el país. Tal programa de beneficio social habrá de reflejarse en su totalidad en un par de años.

Para tal efecto se destinarán 90 mil millones de pesos al Fondo de Salud, cifra contemplada en el presupuesto de egresos a partir de enero próximo. Para nadie es desconocido que en las últimas décadas la atención médica a los mexicanos ha decrecido notablemente.

Tan simple como analizar el mal servicio que prestan a sus respectivos derechohabientes el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el ISSSTE. La falta de medicamentos, mal trato del personal administrativo y citas lejanas con doctores especialistas es el pan de cada día en esas instituciones del sector salud.

Los hospitales estatales no escapan a la crítica ciudadana por parte de quienes no tienen asistencia médica en las dependencias antes mencionadas. La capacidad de atención es rebasada por la demanda de solicitantes, bien sea por enfermedades o situaciones de emergencia.

Como es del dominio público, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció una partida de 25 mil millones provenientes del Fondo de Salud que serán aplicados en centros hospitalarios en ocho Estados del sureste mexicano. A partir del segundo semestre de 2019 una partida similar será autorizada para ejercerse en otras 8 entidades federativas, y así sucesivamente, hasta integrar el sistema de salud en los 32 Estados de la República mexicana.

Es así como el gobierno de la Cuarta Transformación dará fin a la descentralización de antaño en materia de asistencia médica y, al mismo tiempo, aniquilar la corrupción que trajo consigo el manejo estatal del sistema de salud.

Asimismo, López Obrador ha decidido terminar con el programa de asistencia médica denominado Seguro Popular porque, de acuerdo a su criterio, ni es seguro ni es popular, dadas las carencias en los distintos centros hospitalarios.

Ni tardo ni perezoso, el exmandatario nacional Vicente Fox Quezada de inmediato arremetió en contra del actual tlatoani azteca. El guanajuatense asegura que con la desaparición del Seguro Popular quedarán sin ese beneficio 50 millones de mexicanos.

Aseveración no objetiva, por supuesto, dado el fracaso de ese programa social ante la crisis que enfrentan los hospitales estatales y del sector salud. La severa restricción en la atención, aunado a la falta de medicinas son situaciones que desesperan a los usuarios.

Mientras se logra la reintegración del sistema de salud a la Federación, todos los mexicanos, derechohabientes o no, tendrán acceso a los servicios de emergencia en las clínicas-hospitales del IMSS y del ISSSTE.

Cabe señalar que además de la seguridad pública y generación de empleos, la salud también fue uno de los reclamos prioritarios que recibió Andrés Manuel durante el proselitismo. De ahí que el presupuesto de egresos para el año próximo contemple 90 mil millones de pesos para el Fondo de Salud.

Obviamente, quienes no están de plácemes, luego del anuncio presidencial para reintegrar al gobierno federal el sistema de salud, son los funcionarios estatales que ven como se les desvanece esa “mina de oro”.

Por cierto, la Secretaría de Bienestar Social, la Secretaría del Trabajo y la de Turismo, recibirán generosas partidas presupuestales con el objeto de reforzar sus respectivos programas en beneficio de la sociedad.

Y hasta la próxima.