Pésimo panorama

-Tema energético no es un “pedazo de pastel”

-No más “fracking”

-¿Se acabarán los “huachicoleros”?

-¿Y la corrupción en Pemex?

Por Mario Díaz

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

PALACIO desde Matamoros, Tam.

SI la información que posee ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR en ese segmento del tema energético es cien por ciento confiable, sería un indicio irrefutable que la recién aprobada reforma energética en el gobierno peñista no estuvo orientada al beneficio de México y los mexicanos. El sentido común y la frialdad de los números se conjugan para robustecer las declaraciones del tabasqueño en la gira que lleva a cabo a lo largo y ancho del territorio nacional.

Juzgue usted: Petróleos Mexicanos produce solo el 30 por ciento del consumo nacional; la capacidad de almacenamiento de carburantes no supera los seis días; se extraen un millón 800 mil  barriles diarios de crudo a pesar de que la reforma energética indica una producción diaria de 3 millones en 2018. En consecuencia, la dependencia de energéticos del extranjero es un asunto de seguridad nacional. Tal es el panorama en la materia de quien se colocará la banda presidencial el próximo primero de diciembre.

AMLO asegura que defendió la soberanía petrolera en el reciente acuerdo comercial con los Estados Unidos de Norteamérica precisamente por tratarse de un asunto de seguridad nacional, lo que finalmente entendió y aceptó el presidente estadunidense DONALD TRUMP.

Pero eso no es todo.

LÓPEZ OBRADOR anunció que se eliminará el sistema de “fracking” en la exploración de yacimientos del crudo. Recordó que en 1901 en Ébano, San Luis Potosí, se hizo el primer pozo petrolero con la utilización de un barreno y que ese método se empleará en lo sucesivo para no impactar el medio ambiente. La diferencia es que ahora tendremos que perforar hasta 5 mil metros de profundidad para lograr ese objetivo, aclaró el Presidente electo.

Vale la pena señalar que el “fracking” ha generado inconformidad entre los habitantes de comunidades rurales en distintas regiones de la geografía mexicana por la contaminación de veneros de agua potable, así como daños a la agricultura y medio ambiente. En Tamaulipas, San Luis Potosí, Coahuila y Nuevo León, en el noreste del país, se han multiplicado las voces opositores a ese sistema de explotación.

Por el mismo motivo, Petróleos Mexicanos decidió suspender la extracción de gas Shale en el estado de Coahuila. El próximo gobierno federal considera que la actividad se reanudará atendiendo las indicaciones protectoras del medio ambiente del Instituto Mexicano del Petróleo, que ha generado excelentes resultados en Tampico, Tamaulipas.

Sobra decir que LÓPEZ OBRADOR aprovecha cada foro en materia de carburantes para arremeter en contra de la tecnocracia y el gobierno peñista por el diseño y aprobación de la reforma energética. La falta de producción de crudo, dependencia del extranjero, las altas tarifas eléctricas y lo caro de las gasolinas son los principales arietes de quien pretende la Cuarta Transformación en México.

En contraparte, ha recibido críticas contrarias a la inversión en nuevas refinerías y mantenimiento en las actuales con el argumento de que en algunos años las unidades motrices serán eléctricas y ya no usarán gasolina o diesel. Sin embargo, sin negar el avance de la tecnología, pero al mismo tiempo sin pasar por alto el poder de las empresas automotoras, es predecible que la expectativa de “algunos años” en realidad se convierta en décadas.

El tema obliga a preguntas lógicas y obligadas: ¿cuál será la estrategia de ANDRÉS MANUEL para contrarrestar el robo de combustibles en los ductos de Petróleos Mexicanos? Es decir, ¿podrá frenar la actividad de los llamados “huachicoleros”? Y otra más: ¿cómo le hará para acabar con la corrupción en la paraestatal, tomando en cuenta la lógica complicidad, bien sea por dinero o por amenazas?

Es probable que pronto lo sepamos, por el bien de México y los mexicanos.

Y hasta la próxima.