Buen candidato del PRI para gobernar Morelos sería el Rector Alejandro Vera

El Profeta

Por Luis Alonso Gimeno Sámano

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CUERNAVACA, MOR.- Hace meses que se rumora de las aspiraciones políticas del Rector de la UAEM, Alejandro Vera Jiménez. Esos rumores han aumentado desde que asumieron la dirigencia del PRI estatal Maricela Velásquez y Alberto Martínez González el pasado mes de Julio, evento al que acudió el Rector, aunque haya aclarado que lo hizo como respuesta solidaria por el apoyo que los diputados y miembros del tricolor le han brindado a la universidad morelense.

El escenario de 2018 aún no se define, se divisan muchos cambios, muchas estrategias y muchas sorpresas. Sin embargo, lo que sí queda claro es que 2018 es un parteaguas en los procesos electorales nacionales, estatales y locales.

Los partidos políticos vislumbran el principio del fin, los candidatos independientes se posicionan y ganan terreno, dando muestra de que el proceso de 2018 es el último cómo lo conocemos. La ciudadanía ha perdido la fe en los partidos, en los políticos y en los procesos electorales, y por eso solo los candidatos independientes podrán darles el último aliento a los desprestigiados partidos en estas elecciones.

Recordemos que en biología como en política aquello que no cambia para adaptarse, está destinado a desaparecer más temprano que tarde.

Los vivales dirigentes partidistas lo saben y por eso en lo nacional y en lo local han comenzado la búsqueda de personajes capaces de contender, de brindar ese sentir a la ciudadanía para ampliar sus posibilidades de triunfo electoral, pero siempre y cuando hayan aceptado cumplir con el compromiso contraído de proteger sus mafiosos intereses.

El Estado de Morelos no es la excepción; el más claro ejemplo es el Alcalde de Cuernavaca Cuauhtémoc Blanco, quién al arrasar en las elecciones de 2015 demostró que era tiempo de cambiar las cosas, y al finalizar sus 3 años como Alcalde, los morelenses ven con seguridad sus aspiraciones a la gubernatura. Algunos aseguran que el PES lo usará para contender por la Presidencia de la República, porque tiene más rating que Margarita Zavala y le puede quitar más votos a López Obrador. El tiene partido y Margarita aún no.

Otro claro ejemplo es MORENA, partido que ha incluido en sus filas a gente capaz de competir y representar los intereses ciudadanos y nacionalistas, como en todos lados, con sus respectivas excepciones.

El PRI, no podía dejar de lado la opción de un plan “B” en el que se sacrificaría a aquellos políticos que han venido trabajando desde hace años, quiénes han aportado y sumado al partido con ahínco para poder figurar en el 2018, y en su lugar brindarle la oportunidad a un ciudadano que tuviera reconocimiento social, capacidad política y trayectoria totalmente fuera de los recintos electorales, y sobre todo que representara el voto juvenil, ya que es bien sabido que este sector generará el 60% del voto para este 2018.

 

Alejandro Vera cubre el perfil, cubre los requisitos y una vez que deje sucesor en la UAEM, ya electo nuevo rector, estará en total libertad para aspirar a algún puesto de elección popular, como lo es la gubernatura del Estado. Está en tiempo y forma con las normas electorales, no tiene mayor problema. El éxito se da cuando se presentan en tiempo y lugar dos factores: la oportunidad y la inteligencia. Es por ello que el PRI puede estar preparando la llegada de Vera, para obtener el éxito en este proceso electoral, o al menos para dar batalla.

En su momento, durante la toma de protesta de los nuevos dirigentes el PRI el pasado mes de Julio se le preguntó a Alejandro Vera sobre su presencia en ese lugar y la relación de ello con sus aspiraciones políticas a lo que respondió lo siguiente:

“Si se da la oportunidad, trabajaríamos buscando alternativas, pero siempre y cuando sea después de que concluya mi mandato como rector de la UAEM, a través de un proyecto político y sumado con la gente y las instituciones, así como con los grupos que quieren lo mejor para Morelos”.

En este sentido, el rector cumpliría con sus obligaciones como catedrático, rector e investigador reconocido por el Sistema Nacional de Investigadores (SIN) para emprender la búsqueda de un compromiso que dé continuidad a sus firmes ideales, seguimiento a sus logros sociales y de esa manera cumplir un compromiso por su estado, que sume a los nuevos retos sociopolíticos y sobre todo que contribuya con la ciudadanía morelense y con el Estado.

El escenario electoral se torna complicado en este punto, esto debido a que las ya conocidas intenciones de Cuauhtémoc Blanco para alcanzar la gubernatura mediante una alianza PRI-PES se verían afectadas por la presencia de un personaje como Alejandro Vera, o al menos es lo que se podría pensar en los pasillos.

No se debe descartar que un personaje como Cuauhtémoc está listo para recolectar el voto a nivel Local, Estatal y Nacional y es ahí donde una alineación Blanco – Vera - Sergio Estrada (Presidencia-Gubernatura-Municipio) podría resultar arrasadora y contundente a favor del Revolucionario Institucional.

El PRI estatal aprovechando la corriente opositora de Rafael Cepeda ante las claras intenciones de posicionar a Blanco para la gubernatura puede matar 3 pájaros de un tiro posicionando a Alejandro Vera por el Estado.

Para MORENA, quién según las encuestas, sería el único partido capaz de dar la pelea frente a la mencionada alineación, sería de vital importancia afianzar las posiciones locales con candidatos realmente ciudadanos y capaces de influenciar a la gente a tal grado de que el fenómeno Blanco Bravo pudiera restar la menor cantidad de votos posibles a López Obrador-Rabín Salazar.

Con la presencia de Urióstegui Salgado fuera de las filas de MORENA quizá será necesario voltear a ver a los activistas y representantes que han estado a lo largo del sexenio apoyando a Alejandro Vera, para ocasionar una fractura al interior del frente y restar la mayor cantidad de votos posibles a la alianza PRI-PES.

Por su parte el Partido de la Revolución Democrática yace en la tumba que cavó la familia Ramírez Garrido y lamentablemente los integrantes y candidatos que habían estado trabajando y habían logrado algún mínimo posicionamiento en el estado con miras a 2018 van a tener que pagar los platos rotos y ceder sus posiciones ante candidatos ciudadanos que puedan ser el Ave Fénix del Sol Azteca, para hacer que resurja de las cenizas y vuelva a ver la luz después de una metamorfosis estructural.