Adiós a El Bronco

Por: José García Sánchez

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Postigo

El recuento de daños luego de la elección del 1 de julio en los partidos PRI, PAN y PRD, obligaron a sus cúpulas a un repliegue necesario urgente y autocrítico. Conscientes de su gran derrota se reinventan para sobrevivir.

Ganar las próximas elecciones para estos partidos es secundario ante la prioridad de sobrevivir.

La derrota fue dura el PAN apenas llegó al 30 por ciento de los votos emitidos y el PRI no llegó ni al 20 por ciento. Conscientes de su situación ven hacia adentro, su posición es grave pero puede rescatarse.

El cuarto en discordia, el candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco que no llegó al 4 por ciento, ahora ve en peligro un golpe a su gubernatura desde el Congreso local, donde los priístas han adoptado medidas que pueden sacarlo de su cargo. No sólo es la causa de la gran derrota electoral, sino que al llegar de su campaña fallida desconoce cómo seguir gobernando Nuevo León, que pareciera sentir que él queda chico, pero no puede solucionar ni los conflictos menores de la entidad.

El PRI puede empezar a reconstruirse en Nuevo León, la suerte está a su favor en la entidad, a ese partido le regresaron dos municipios, los más poblados y los de mayor trascendencia política: Monterrey y Guadalupe. Ambos registran 35.3% de los habitantes de todo el estado.

Por si esto fuera poco, el ex gobernador Rodrigo Medina a quien había prometido en campaña Rodríguez Calderón encarcelar, está libre de toda culpa luego de ser exonerado de uno de los mayores delitos que se le imputaban. El Bronco está más solo que nunca.

El PRI en Nuevo León, no es una fuerza social importante; sin embargo, cuenta ahí con los factores más sólidos legales como para colocar en la entidad el epicentro de su recuperación política, social y electoral. Quien logre derrotar a El Bronco, a quien nadie quiere en Nuevo León, obtendrá grandes simpatías de los ciudadanos.

La derrota en los tribunales electorales del cada día más debilitado PAN en el Estado, lo reduce a una fuerza política mínima. La oposición partidista en la entidad es el PRI y si en octubre, a mitad de su mandato es destituido Rodríguez Calderón, la fuerza social estará con el tricolor, tanto que podría ganar las elecciones a la gubernatura en 2021.

Por otra parte, la diferencia en los votos entre el PRI y el PAN, no sólo en esos dos municipios sino en todo el territorio nuevoleonés, era muy poca. Esto hizo que el Tribunal Electoral de la entidad anulara unas cuantas casillas para revertir el triunfo.

El PAN, que apenas logra respirar por la herida que le dejó la derrota electoral en todo el país, anunció que impugnará la decisión del Tribunal.

Sin embargo, el PAN no está en posición de reclamar imparcialidad en las elecciones, luego de que tiene una gran derrota también anunciada en Puebla, donde el ex gobernador Rafael Moreno Valle quiere imponer a su esposa en la gubernatura de manera ilegal y a través de un evidente fraude electoral.

 

La gran pelea por saber qué partido será el que encabece la posición ante Morena en el país se libra en Nuevo León y la inminente caída de El Bronco será el banderazo de salida para alcanzar esa posición.