Elba Esther, la bruja buena

Por: José García Sánchez

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Postigo

En un gremio donde Elba Esther Gordillo es la buena de la película, debemos reflexionar sobre la maldad de las demás instancias educativas en México. Porque si la que antes era la bruja, ahora es el hada madrina fue porque los monstruos fueron en realidad infernales para los derechos de los profesores, para su dignidad y para la salud de la vida laboral del país, pero sobre todo para la educación.

Los profesores del país terminan en estos meses uno de los sexenios con mayores castigos a su dignidad. La aparición de siniestros personajes como Emilio Chuayffet Chemor. Aurelio Nuño y Otto Granados al frente de la Secretaría de Educación Pública, dieron muestra de un permanente castigo a la calidad de vida del magisterio..

Los derechos laborales de los profesores se habían elevado por encima de otros países, durante el periodo de Elba Esther Gordillo como lideresa del magisterio mexicano con más de millón y medio de afiliados.

Aquí y ahora los profesores reclaman el regreso de la maestra, lo mismo sucede en buena parte de los trabajadores mineros con Napoleón Gómez Urrutia; sin embargo, no sucede lo mismo con Carlos Romero Deschamps. Para hablar de la vida sindical en el país se requiere algo más que una mediana información.

El sucesor de Elba Esther. Juan Díaz de la Torre, colocó el timón en manos del gobierno, trabajó sin pena ni gloria, dejó el mando del sindicato a la SEP, donde llegaron a desmantelar lo poco o mucho que se había logrado. De ahí que un personaje tan oscuro como Elba Esther Gordillo ahora brilla ante la mediocridad y servilismo de su sucesor y ella parece honesta y bondadosa con el magisterio.

Seguramente ninguno de los tres secretarios de Educación de la actual administración podría nombrar a tres pedagogos mexicanos. La ineficiencia en la dependencia ha sido motivo de risa en todo el sexenio, la mano con seis dedos en uno de los libros de texto lo comprueba.

El gran insulto a los maestros se llamó Reforma Educativa, uno de los orgullos de Peña Nieto y sus hombrecillos sin educación. Una determinación que se realizó sin consultar a las bases mientras se le calificaba a Elba Esther de antidemocrática.. Una reforma que sólo podía llamarse educativa porque se realizó contra los maestros, ese era su único nexo con la educación.

A pesar de los niveles de corrupción, los grados de violencia que había en el magisterio durante el periodo de Elba Esther Gordillo, la actual lucha magisterial se reduce solamente a estar a favor o en contra de la reforma educativa. Y la maestra se opuso desde el principio a esta disposición, así que lo demás no importa.

Si la historia del liderazgo de Elba Esther se redujera a la defensa de la dignidad de los maestros a través del rechazo a la reforma educativa su figura pública debe reconocerse como ahora lo hacen muchos profesores. Si su liberación se debe a que la reforma educativa se muere, podría considerarse una prisionera política y una victoria pública.

Los tiempos eminentemente políticos la colocan en medio de la posibilidad de reivindicarse. y de acusar traición y excesos de autoridad.

La trayectoria de la maestra es mayor que un campo de batalla o una pugna que nunca debió surgir, su historia, implica tiempo y distancia en el magisterio. Esto lo saben los profesores, y sin olvidar ni perdonar consideran que debe regresar a encabezar el gremio más numeroso de América Latina. Los maestros deben elegir, no son menores de edad, al contrario, forman parte importante de nuestra historia.