El fin de la ilegalidad política*

Por: José Antonio Aspiros Villagómez

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

(Sucedió hace 40 años)

De las diversas leyes electorales mexicanas y sus modificaciones a partir de 1918, la reforma de 1977 tuvo la virtud de abrir por primera vez espacios a todo el prisma de la oposición política, para que se expresara por las vías legales.

El proyecto de Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE) que aprobó el Congreso en diciembre de 1977, iba a permitir “que las minorías estén representadas en proporción a su número” y que su pensamiento “tenga significado político e influya en las decisiones gubernamentales”, dijo en su informe de ese año el presidente José López Portillo.

La figura de “diputados de partido” creada bajo la presidencia de Adolfo López Mateos (1958-1964) ya estaba agotada, y era necesario incorporar a la disidencia al quehacer político institucional.

(Alcanzó para todos)

Esa fue la tarea que se impuso la LOPPE. Al ser puesta en vigor, aumentó a 300 el número de diputados electos por mayoría de votos, más 100 por representación proporcional. Se abrió, asimismo, la posibilidad de que nuevos partidos políticos obtuvieran su registro condicionado, que se convertiría en definitivo si alcanzaban en la siguiente elección, en 1979, cuando menos el 1.5 por ciento de los votos.

En las audiencias públicas sobre la LOPPE participaron los partidos Demócrata Mexicano, Socialista de los Trabajadores, Revolucionario de los Trabajadores, Social Demócrata y Comunista Mexicano, que podrían ser reconocidos de manera condicionada, o bien lograr su registro como asociaciones políticas –otra figura contemplada por la nueva ley-.

De los nuevos partidos, el Comunista Mexicano, el más antiguo del país con 59 años de existencia y que había aglutinado a artistas, intelectuales, ex guerrilleros, sindicalistas, periodistas, maestros y estudiantes, quedaba así ante la posibilidad de llevar a la máxima tribuna nacional –con voz, voto y fuero- a los representantes del pensamiento marxista.

(Reconocimiento Plural)

Como autor de esta reforma política fue reconocido el entonces secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, un ideólogo del liberalismo social que, a su paso por la presidencia nacional del PRI, aseguró en 1973 que los males de su partido eran el nepotismo y sus variantes: cuatismo, camarillismo y seguidismo. Como secretario de Gobernación (diciembre de 1976 a mayo de 1979), según el PAN, “tuvo una visión histórica del país” y según el PSUM, hizo “aportaciones progresistas” con la reforma política.

(Agenda Diplomática)

No obstante los propósitos oficiales, 1977 fue todavía un año de intensa actividad -bombas, secuestros, balaceras- de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

Se produjeron, por otra parte, dos importantes intercambios de visitas: la del presidente José López Portillo a España y la del primer ministro Adolfo Suárez a México tras la reanudación de relaciones diplomáticas, y las primeras que hicieron en la historia de sus países, el primer ministro de Israel, Menahem Begin, a Egipto, y el presidente Anwar el Sadat, a Jerusalén.

En ese, que fue su primer año de gobierno, el presidente estadunidense James Carter firmó el 7 de septiembre un tratado con el general Omar Torrijos para la devolución del Canal de Panamá el 31 de diciembre de 1999. Representantes de 27 naciones del hemisferio asistieron a la ceremonia en Washington.

(El rey del rock)

El 16 de agosto murió Elvis Aarón Presley a los 42 años de edad, víctima de las drogas que consumía para bajar de peso. Había sido el ídolo -el ideal- extravagante de millones de jóvenes de su generación en los años 50, a los que conquistó con su manera de interpretar el naciente rock and roll, de peinar su crecido copete, de vestir y de bailar moviendo eróticamente el cuerpo.

Con el surgimiento del artista se abrió un canal de expresión para la rebeldía juvenil de aquella época de posguerra. Con su muerte apareció el culto a un mito cuyos fanáticos, lejos de disminuir, se multiplicaron al fomentar en sus descendientes la leyenda del Rey del Rock.

Entre las pérdidas de figuras famosas registradas en 1977, se pueden citar al poeta tabasqueño Carlos Pellicer, al actor de cine mudo Charles Chaplin, la soprano María Callas, el fotógrafo de cine Alex Phillips, y Werner von Braun, el “padre” de los cohetes Saturno de la NASA.

(*Transcrito del libro ‘25 años en la información’, editado por Notimex y Grupo Desea, primera y única edición, 1994, México, DF. Con copyright del autor, para el texto)