Avenida Juárez, noticias de su pasado

Por José Antonio Aspiros Villagómez

Textos en libertad

Ahora que las librerías Gandhi publicaron su revista mensual Lee+, de diciembre, dedicada a “la noche”, con una entrevista al escritor y periodista José Luis Martínez, han aflorado muchos recuerdos de este tecleador sobre una importante avenida de la Ciudad de México, porque los lugares que aquel menciona, son los mismos y las circunstancias muy parecidas.

La extensa charla de Martínez con Jorge Vázquez Álvarez para Lee+, a propósito de su libro ‘El día que cambió la noche’, hace inevitable recordar con él aquella avenida Juárez anterior al sismo del 19 de septiembre de 1985. Todo cambió después: no sólo el paisaje, ahora muy moderno y con escasas reminiscencias, sino también la vida de los capitalinos asiduos a los antiguos atractivos de esa arteria, incluidos los baños de vapor del hotel Regis.

Además, con esa sacudida telúrica varió la percepción de los mexicanos sobre sus gobernantes, pues la sociedad se adelantó a ellos en el auxilio a los damnificados y el rescate de la gente atrapada aún con vida de entre los escombros. Es memorable la fotografía de un presidente Miguel de la Madrid parado frente a la destrucción que hubo en la avenida Juárez precisamente, más con la actitud de un espectador atónito, que la de un gobernante.

En los primeros meses de 1961, todos los días el tecleador -incipiente empleado bancario- recorría a pie esa avenida con una maleta en la que transportaba cien mil pesos en efectivo, desde el Banco Capitalizador de América (BCA), ubicado en el hotel Bamer (esquina de Juárez y Luis Moya), hasta otra sucursal bancaria en la calle Balderas, donde los depositaba.

Y a finales de la década siguiente comenzó a trabajar en la revista En Todamérica que también tenía sus oficinas en esa arteria, lo mismo que en la aún recordada por muchos, Radio Triunfadora (José María Marroquí, a media cuadra de Juárez), y como reportero de cultura acudía con frecuencia al Palacio de Bellas Artes cuando dirigía el INBA un homólogo del personaje entrevistado por Lee+.

Tiene razón quien se presenta como Troy en su blog, cuando escribe que Radio Triunfadora estaba en “un edificio mmm como de cinco pisos de los años cincuenta y conforme subíamos vimos que ¡estaba vacío! solo al final escuchamos música”. Y no sólo estaba vacío: era un inmueble muy viejo -no de los 50-, con tal abandono que los pisos de madera tenían agujeros que era preciso esquivar para ir hasta donde estaba la emisora.

No pocas veces el de la tecla visitó como cliente, pero también como reportero, los centros nocturnos Capri y La Taberna del Greco (Juárez y Balderas). Aún le sorprende que le hayan permitido publicar en la revista Juventud Católica, de la ACJM, entrevistas con mujeres artistas, algunas de las cuales se presentaban en el Capri. Tal vez se debió a que fueron con figuras juveniles como Mayté Gaos o las Hermanitas Jiménez, y no con Tongolele, quien por ese tiempo se presentaba en el Capri con Miguelito Valdés, lo mismo que Carmen Salinas como imitadora.

Cuando tuvimos la oportunidad de dirigir esa publicación católica, buscamos temas de actualidad para los jóvenes de entonces, como las melenas, las minifaldas, el rocanrol, y hasta el cine de un país comunista como China, en tiempos que el comunismo era visto como el demonio.

Todos esos sitios de la avenida Juárez, y su notable ambiente, se acabaron con el terremoto, igual que las oficinas del Club Primera Plana que, sin ser socios aún, visitamos en el ya inexistente hotel Del Prado. Tenían muebles coloniales cortesía del entonces presidente Luis Echeverría, y estaban cerca del gran mural de la atiborrada tarde dominical en la alameda, de Diego Rivera, que hoy se exhibe en un museo dentro de la Plaza de la Solidaridad, esquina de Juárez y Balderas, saturada de puestos y vagabundos.