Miércoles, 11 Julio 2018 13:50

Trifulca en Puebla exigiendo el triunfo de Barbosa

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*Porros de Morena, agredieron a panistas y a funcionarios del Instituto Electoral Poblano.

*Dos legisladores electos encabezaron el motín en un hotel poblano, pérdidas millonarias.

Por: Roberto Villarreal

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Como en los viejos tiempos en que las hordas del Peje- ahora AMLO- llevaban a cabo bloqueos, plantones y motines, un grupo de legisladores electores, simpatizantes de Morena y porros irrumpieron con violencia en un salón de céntrico hotel de la ciudad de Puebla, para reclamar a golpes lo que no ganaron en las urnas.

Atrás quedó el falso reconciliador discurso de Andrés Manuel, indiscutible ganador de la contienda presidencial, luego de casi 19 años de campaña; con esta acción violenta, quedó para la historia aquella frase mil veces repetida de  “no se ha roto ni un vidrio”

La turbamulta, encabezada por los legisladores del “Movimiento de Regeneración Nacional,” José Juan Espinosa y el ex priista Alejandro Armenta, diputado y senador virtualmente electos, invadieron a un salón de un hotel MM; golpearon a escrutadores y funcionarios del Instituto Electoral poblano, rompieron documentación electoral y causaron destrozos estimados en casi tres millones de pesos.

La repetida perorata del Peje, de que “no se ha roto ni un solo vidrio”, siempre presente en sus discursos del Peje, ya en funciones de Presidente de la República, a pesar de no tener la constancia de mayoría, quedó demostrado que, tiene doble moral y doble discurso.

Los agresores, que pueden considerarse como la nueva “Mafia del Poder” ahora de color moreno, rompieron el clima de civilidad que demostraron los candidatos derrotados, Ricardo Anaya Cortes, candidato de la coalición por México al Frente y José Antonio Meade Kuribreña, de Todos Por México, que reconocieron su derrota en las urnas.

Los porros de AMLO, (antes Peje), rompieron sillas, mesas, escritorios, puertas de uno de los salones del Hotel M&M de la ciudad de Puebla, con el pretexto de que allí se cometían actos de “mapacherías” para favorecer a la candidata del Frente, Martha Erika Alonso de Moreno Valle.

No aceptaron la derrota del ex perredista, ahora morenista Luis Miguel Barbosa.

Los virtuales legisladores por MORENA, en lugar de presentar una denuncia ante la Fepade. Y apoyados por pandilleros de colonias precaristas,  rompieron con palos bocas y narices de funcionarios y de militantes panistas que se encontraban en ese local, revisando los cómputos distritales con copias de las actas de la elección de gobernador, documentación que tienen todos los partidos políticos.

Al tradicional estilo del Andrés Manuel agitador del siglo pasado, cuando bloqueaba pozos petroleros en su natal Tabasco; en sus fructíferas marchas a la ciudad de México, para acampar en el Zócalo que desalojaba luego de un pago millonario por “desgaste físico”.

Del inolvidable plantón en el corredor Zócalo-Auditorio y muchos episodios subversivos difíciles de olvidar.

Aún están presentes, a pesar de su triunfo en la jornada electoral del pasado primero de julio.

El Movimiento (que no partido político) ganó en casi todo el territorio nacional, por lo que no se puede alegar fraude, pero no obtuvo los votos necesarios para llevare al Palacio de Gobierno Poblano a Barbosa, quien clama fraude.

En especial el perdedor, quien cambió su camiseta amarilla y negro por la de Morena, no acepta su fracaso en las urnas a pesar de que la panista Martha Erika Alonso ya recibió su constancia de mayoría.

Exige la anulación de la elección para la gubernatura, pero no la presidencial que favoreció al Peje.

Lo que no ganaron en las urnas lo quieren arrebatar a la mala, al viejo estilo de Andrés Manuel López Obrador, en sus cuatro derrotas electorales. Dos al gobierno de Tabasco y dos en la contienda presidencial.

Los porros de Morena, con playeras de su “movimiento”, para que no quedará duda de sus orígenes demostraron su bajo nivel de civilidad,

El diputado electo José Juan Espinosa Torres, tiene negros antecedentes, fue militante del Partido Movimiento Ciudadano, fue fiel partidario de Rafael Moreno Valle, a quien ayudó a ganar el gobierno de Puebla, fue diputado local y como no alcanzó “hueso” en forma conveniente y para demostrar convicción ideológica se cambió a las huestes de Morena.

El ex priista Alejandro Armenta Mier  —senador virtualmente electo— fue presidente municipal de Puebla por el PRI, es poseedor de varias agencias de automóviles.

Ambos legisladores morenistas encabezaron la turbamulta, que con el pretexto de que en el salón era la sede de una mapachería con urnas rellenas de votos a favor de la candidata del PAN, Martha Erika.

La estrategia de ataque la organizó el policía. Adolfo Karam, que ordenó la aprehensión ilegal de la periodista Lydia Cacho en diciembre de 2006 y se enfrentó a punta de pistola a las autoridades del entonces gobernador Mario Marín. Existen versiones, que detrás de la irrupción al hotel MM, estuvo el ex “gober precioso”.

Las “pruebas” que encontraron los porros con fuero próximo fueron: una sábana con resultados electorales sin ningún valor copias de actas de casilla a la que todo representante de partido tiene derecho.

La gresca se llevó a cabo justo cuando el jefe de ellos, el ganador de la contienda electoral presidencial, Andrés Manuel López Obrador, emitía un discurso conciliador, muy diferente a sus agresiones verbales de candidato. 

Se puede decir que los porros de MORENA y de Miguel Barbosa le echaron a perder el día al virtual presidente electo.

Y no son los únicos, en las filas del eje, están otros personajes descalificados, que tendrán fueron y una jugosa dieta mensual: Gerardo Fernández Noroña; Manuel Huerta Ladrón de Guevara, Delfina Gómez, Ricardo Monreal, Pablo Gómez, Aleida Alavez, Alejandro Encinas, Virgilio Caballero y una, muy larga, que seguramente aprobará todas las propuestas del Peje.

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