La Era del Petróleo

Por: Hugo Salinas Price

Más sobre lo que he comentado en mis artículos recientes, con base en información del sitio web de Steve St. Angelo, www.srsroccoreport.com.

Vamos a suponer que tenemos la oportunidad y los recursos económicos para explotar una mina de oro y decidimos emprender ese desafío; entonces invertimos en las instalaciones de la mina y en todos los salarios necesarios para su construcción, pagando todos los gastos en oro; finalmente, la mina de oro comienza a vender el oro que produce, a cambio de dólares. Entonces tenemos un ingreso abundante en dólares, porque nuestra mina ha sido una empresa exitosa. ¡Muy bien!

Pero pensemos lo siguiente: al obtener esos dólares de ingreso, ¿realmente estamos registrando utilidades de la mina?

En mi opinión, podemos decir que esa mina es 'rentable' sólo hasta que nos haya devuelto totalmente la cantidad de oro que invertimos para construirla.

Si obtenemos algo - en oro, que es lo que nos importa - después de haber recuperado totalmente el oro invertido, entonces, y sólo entonces, podemos decir que realmente nos beneficiamos de haber construido una mina de oro.

Así se analiza una empresa minera desde el punto de vista de la fórmula GROI: 'Gold Return On Gold Invested' (Utilidad en Oro Sobre Oro Invertido).

El negocio petrolero es similar al negocio de extraer oro; la diferencia es que, en la industria petrolera, los productores no invierten oro, invierten energía. La energía invertida toma la forma de maquinaria gigantesca altamente especializada, para producir, transformar y transportar el petróleo, proceso que es necesario para aprovechar la energía final que proporciona el petróleo proveniente de los pozos.

Por lo tanto, el negocio del petróleo también debe analizarse y evaluarse desde el punto de vista aplicable a la extracción de oro: EROEI, o EROI para abreviar:

'Energy Return On (Energy) Invested' (Energía Neta Recibida Sobre Energía Invertida).

Sobra decir que los analistas financieros actuales ignoran por completo esta evaluación termodinámica de la industria petrolera.

En los días de gloria del Auge del Petróleo en Texas, a principios de 1900, se necesitaba una cantidad mínima de dólares para instalar un pozo petrolero. Muchos empresarios se hicieron millonarios de la noche a la mañana, gracias a un EROI muy alto, pues pequeñas inversiones en energía (en forma de equipo) producían enormes volúmenes de petróleo crudo. Antes de que comenzara el auge del petróleo, en la región mexicana de Poza Rica, cerca de la costa del Golfo de México, ¡había tierras que no podían cultivarse porque había en ellas ¡charcos de petróleo!

Las enormes ventajas que ofrecía el petróleo como fuente de energía originaron un gran crecimiento de la industria petrolera pero, conforme el tiempo pasó, la situación financiera de la industria comenzó a deteriorarse.

El Auge Petrolero le dio un impulso tremendo a la industrialización de Estados Unidos. La industria automotriz se hizo gigantesca. Sin embargo, paulatinamente requirió de mayores inversiones, porque el EROI dejó de el mismo que durante los días del Auge Petrolero de Texas: comenzó a declinar.

En el año 1900, de acuerdo con un gráfico proporcionado por Steve St. Angelo (ver más abajo), la Energía Neta Disponible que sobraba para el Crecimiento del PIB, por cada barril de petróleo, era aproximadamente el 61% de la energía total en cada barril, después de restar la merma inevitable de energía y los costos energéticos de producción; para 2015, esa cifra había caído a sólo 8%. ¡Y se pronostica que en 2030, la Energía Neta contribuida por la Industria Petrolera será de - 0%!

A mi juicio, las inversiones petroleras de hace un siglo probablemente eran sólidas y razonables desde el punto de vista financiero, y la industria petrolera efectivamente tenía entonces la capacidad de pagar los bonos que emitía y pagar dividendos con los ingresos que obtenía.

Entonces, ¿qué pasó después con las finanzas de la industria petrolera? ¿Por qué no pudo subir el precio de su producto lo suficiente como para poder cumplir de forma razonable con su obligación de pagar bonos y repartir dividendos? La industria petrolera es muy grande y tiene alcance mundial: no parece probable que haya estado sujeta a controles de precios por parte de los gobiernos.

 

La 'Tesis Termodinámica' nos da una respuesta a esta pregunta.

Según la Tesis Termodinámica, el precio del petróleo no ha podido subir al grado de permitirle a la industria petrolera cumplir con sus compromisos financieros, simplemente porque la productividad del mundo no es suficiente como para poder pagar precios más altos.

Como ejemplo simple de lo que ha sucedido: si tenemos un trabajo que requiere conducir 50 kilómetros diarios de ida y vuelta a casa, llega un momento en que el aumento en el precio de la gasolina hace incosteable permanecer en ese empleo, y entonces tenemos que conseguir un trabajo más cerca, aunque sea menos atractivo. Simplemente, no podemos pagar el viaje diario de 50 kilómetros, porque ese trabajo no es lo suficientemente productivo para cubrir ese gasto.

Ahora multipliquemos este ejemplo por varios millones de veces, y veremos por qué el precio del petróleo no puede elevarse hasta el punto de lograr que la industria petrolera sea viable financieramente: la productividad de las sociedades pone un límite al precio que pueden pagar por el combustible que utilizan.

Los indígenas que viven en las montañas de los Andes en América del Sur bajan a las ciudades locales con sus dóciles llamas como bestias de carga. Por supuesto, no pueden tener un camión, por barato que sea; su productividad es tan baja que no pueden pagar el vehículo ni la gasolina para moverlo.

Los precios de la gasolina y otros combustibles no han podido elevarse al nivel mucho más alto que hubiera sido necesario para que la industria petrolera se mantuviera en una situación financiera sólida. Sin embargo, desde el punto de vista político, ha sido necesario ofrecer un volumen cada vez mayor de energía barata disponible para la población y para la industria que abastece de productos. Políticamente, no ha habido más opción que continuar suministrando combustible a precios bajos, que no pueden sostener a la industria del petróleo en una condición financiera sólida.

En la actualidad, es impensable que la industria petrolera pueda pagar sus deudas y pagar dividendos con los ingresos de las ventas de productos derivados del petróleo. Por ello, quienes reciben pagos por sus inversiones anteriores en bonos de la industria petrolera, y deciden no reinvertirlos de nuevo, están haciendo lo correcto.

La industria petrolera mundial - incluida la industria petrolera 'Shale' - está incrementando sus inversiones para producir petróleo, mediante préstamos de grandes sumas de dinero, mismas que utiliza para comprar instalaciones físicas cuya construcción requiere de petróleo, que es lo que están produciendo esas instalaciones; toda la maquinaria y las gigantescas instalaciones para la perforación, el transporte y la transformación del petróleo en productos utilizables requieren el consumo de energía para su creación y funcionamiento. Los balances y las declaraciones de ingresos de la industria petrolera revelan una situación de endeudamiento excesivo y una creciente necesidad de más préstamos.

¿Podemos entender lo que está pasando? Quizás.

Vemos préstamos considerables a una industria petrolera que no podrá liquidar esa deuda en el futuro. Sólo gracias a la propaganda y números manipulados, la industria petrolera ha podido conservar la confianza del público inversionista, que desconoce la grave situación financiera de esta industria.

Hace años, la prensa informó que la familia Rockefeller había liquidado sus inversiones en la industria petrolera. Si la familia Rockefeller se hizo multimillonaria con el petróleo, ¿será posible que hayan previsto el inevitable deterioro de de la rentabilidad de esta industria?

Cuando uno invierte en una empresa financiera que no tendrá éxito, pierde su dinero desde el momento que invierte, ¡no cuando finalmente reconoce la pérdida!

Cuando la industria petrolera finalmente quiebre, el público comprenderá que esas pérdidas son enormes y devastadoras, pero esas pérdidas ya sucedieron y están sucediendo en este mismo momento, cada vez con mayor intensidad.

Cuando llegue el día del juicio final, se verá que la industria petrolera de EU estaba desangrando la riqueza de EU mediante la colocación de bonos impagables y por pagar intereses aún cuando no registraba utilidades reales. Como hemos dicho, estas enormes pérdidas ya suceden desde ahora, pero aún no se reconocen. Que los analistas financieros no nos hayan informado de esto no es ninguna garantía. Recordemos el caso de Bernie Madoff, quién durante muchos años presentó multimillonarias utilidades ficticias a sus inversionistas privados, y aunque un analista -sólo uno- se atrevió a decir que el negocio de Madoff era fraudulento, pasaron años para que se revelara el desastre inevitable.

Un cuento para ilustrar la situación:

"Había una vez una familia que vivía en una casa muy grande en el bosque."

"Como la casa estaba en clima frío, era necesario que la chimenea de la sala estuviera siempre encendida. Al principio, cuando la familia comenzó a vivir ahí, había mucha leña disponible tirada por los alrededores de la casa. Y eso utilizaron para mantener el fuego encendido. Cuando esa leña se acabó, comenzaron a cortar los árboles cercanos para mantener caliente la casa. Y así continuaron, hasta que ya no quedaron árboles."

"Entonces el padre de la familia decidió prescindir de una habitación y derribarla para utilizarla como leña. Eso mantuvo a la familia caliente durante un tiempo más. Pero luego fue necesario quemar otra habitación, y luego otra, y otra, hasta que sólo quedó la sala con la chimenea y el fuego al centro. Pero finalmente éste también se apagó por falta de leña."

"Entonces la familia tuvo que mudarse a un clima más cálido, y durante el proceso de mudarse, muchos de los miembros de la familia murieron de frío".

Ese es el retrato del mundo actual: está quemando su riqueza, su Capital, para intentar mantener la misma situación de antes. La industria petrolera está empobreciendo a la población de EU. La deuda incobrable que emite esa industria constituye para el público una pérdida desde ahora, desde el momento en que la toma, no cuando se vuelva evidente que no puede cobrarla. Sin embargo, la población todavía no se da cuenta de esta situación. La deuda creciente de EU es el reflejo de la contracción de la cantidad de Energía Neta Disponible.

Por ello, la energía que consume la población mundial proviene de lo que podríamos llamar la canibalización de la riqueza del mundo.

Tal es la condición de nuestro mundo con respecto al petróleo. Un día de éstos, la energía del petróleo dejará de fluir: el petróleo es un recurso natural no renovable y por lo tanto, finito. Y quizá su agotamiento suceda antes de lo que suponemos debido a un colapso financiero, lo que hará evidente que hemos sido engañados en cuanto a la duración de la Era del Petróleo.

El mundo no terminará con el final de la Era del Petróleo, pero va a detenerse drásticamente conforme a su menor consumo de energía. Los antiguos medios de sobrevivencia, como cultivar el campo, criar animales y el comercio simple, servirán de nuevo para cubrir las necesidades de la humanidad, aunque para un número muy reducido de humanos. El carbón seguirá disponible, pero su aprovechamiento también requiere de maquinaria, y la energía del petróleo para construir esa maquinaria no estará disponible. Me vienen a la mente los pobres ponis que se utilizaban en la industria minera del carbón en la Inglaterra del siglo XIX, que pasaban toda su vida dentro de las minas sin ver jamás la luz del sol.

EPÍLOGO

Lo hecho, hecho está; no hay vuelta atrás.

Sin embargo, podríamos preguntarnos: ¿esta historia podría haber sucedido de forma diferente? ¿La Era del Petróleo podría haber durado mucho más tiempo?

La respuesta a estas preguntas radica en el hecho de que la disminución del EROI de la industria petrolera no condujo a la consiguiente restricción en el uso de la energía suministrada por el petróleo, para que ésta se limitara a utilizarse en actividades que fueran lo suficientemente importantes -suficientemente productivas - para poder pagar el aumento del precio del petróleo; en tal caso, el incremento de los precios del petróleo hubiera proporcionado más ingresos a la industria, suficientes como para que ésta hubiera sido rentable y autosostenible, a pesar de los costos en constante aumento debido a la disminución del EROI. En esas condiciones, la industria petrolera mundial habría tenido poco crecimiento, y la Era del Petróleo habría perdurado por un período más largo.

Sin embargo, una vez que los pueblos de los países industrializados y los que están en desarrollo -que ahora incluyen a Rusia y China- probaron las mieles de la energía barata, se volvieron adictos a ella y utilizaron esa energía en volúmenes cada vez mayores. De manera que se hizo políticamente imposible suspender el suministro de energía barata a sus poblaciones.

Dado que subir sus precios era imposible para la industria petrolera, no le quedó otra opción más que endeudarse. La deuda impagable de la industria petrolera propició que el mundo desperdiciara energía, y el resultado fue que la Era del Petróleo se acortara.

Ah, y volviendo al oro, que mencioné al principio de este artículo: la actual producción mundial de oro, de aproximadamente 2,300 toneladas de oro adicional por año, es posible gracias a la disponibilidad de energía barata. Por lo tanto, sin energía barata, la producción caerá drásticamente. Tal vez entonces sólo puedan extraerse 50 toneladas de oro adicional cada año, y esencialmente mediante mano de obra que trabaje en condiciones de suma explotación.

Quizá sea una buena idea abastecerse de oro (y plata) antes de que finalice la Era del Petróleo.