El PRI al patíbulo desde el año 2000

Cuauhtémoc Cárdenas sería un buen

candidato externo para Presidente de México

Por Eduardo López Betancourt

El PRI ha estado sentenciado a muerte desde hace tiempo; sin embargo, la incapacidad y sadismo de dos aviesos sujetos, que recientemente ocuparon la Presidencia de la República, logró lo insólito, el regreso del PRI a Los Pinos; pero por desgracia, este mafioso grupo político, lejos de aprovechar una segunda oportunidad, la ha desperdiciado de forma increíble; de inicio, se armó un gobierno de pícaros amigos, en su mayoría nulos en grado superlativo. La corrupción se presentó con toda intensidad, y por más avisos que se le dieron al gobernante máximo, éste no entendió, se encaprichó y mantuvo en sus cargos a entes redomados, entre los que se encontraban muchos vocingleros y no se diga antipatriotas.

 

Sus famosas reformas fueron un fracaso, lo único que consiguieron fue inquietar y mantener un estado de zozobra en todo el País.

Hoy por hoy, México se encuentra en el desfiladero, no hay proyectos, tampoco planes, todo se hace “sobre las rodillas”.

La reforma energética, ha sido un auténtico “asalto” al patrimonio nacional, todo para beneficiar a los “cuates” ligados a intereses extranjeros. Nada se ha alcanzado; se hablaba de abaratar la luz eléctrica, ello no ocurrió, al contrario, ya se habla de aumentos, incluyendo los precios de los combustibles más usados, como la gasolina y el diésel.

Ha sido verdaderamente estruendoso el fracaso, y lo peor, es que lejos de reconocerlo, el Gobierno Federal se encapricha en presumir un éxito, que sólo cabe en la imaginación de quienes carecen del más mínimo discernimiento.

La reforma financiera también se encuentra “por los suelos”, sólo ha provocado angustia y temor, sobre todo en los sectores modestos, y la única razón que la justifica, es la ambición de innobles dirigentes, quienes cada vez son más descarados en su afán por enriquecerse. ¿Hasta cuándo?

La tan traída y llevada reforma educativa, sólo ha consistido en ofender y lacerar a los maestros; el afán de un gobierno antipatriota, está orientado hacia la privatización de la enseñanza, a la búsqueda de mexicanos incapaces de reflexionar y actuar con criterio propio; sin duda, dicha reforma es inicua, está llena de trampas en perjuicio de la población.

La escuela debe ser un lugar de formación de criterios patrióticos, donde la solidaridad y el incremento de valores, sea el sustento; al frente de esto se encuentra un ser no únicamente negado, sino mendaz, insaciable e impúdicamente ineficaz; hoy en su haber

no sólo está el despido de cientos de maestros, sino lo más grave, el asesinato de nueve ciudadanos, cientos de lesionados y daños materiales sin precedentes; empero no es único culpable, también son responsables de genocidio, individuos cuyos nombres son bien conocidos, un tal Nuño, “el delfín”, Osorio “el vocinglero”, y el autor material de los asesinatos, un sujeto con negro historial, policía venido a menos, Renato Sales.

Todos estos personajes, en un estado de derecho elemental, deberán renunciar, para inmediatamente después ser procesados y condenados a una larga sentencia.

La Nación se “desmorona” sin alternativa, el panorama es sumamente obscuro.

Hay tal cinismo en la política mexicana, que se está dando, de manera inexplicable, un tanto cuanto lo que ocurre en otras latitudes; por ejemplo, en Perú un gobernante corrupto está en la cárcel, Alberto Fujimori, pero sin razón alguna o explicación lógica, su hija logró una gran cantidad de votos a su favor, para ocupar la Presidencia de ese país; en suelo azteca está sucediendo algo parecido; después de tener un gobierno asesino, con cientos de muertos, como lo fue el de Felipe Calderón, ahora su esposa pretende ser presidenta. ¡Vaya descaro!

La otra alternativa es la de siempre, la del “rayito de esperanza”, un sujeto lleno de odio y ambición, verdaderamente incapaz de razonar, traidor en plena efervescencia; hablamos del terrible “Peje”, quien no cesa en sus anhelos por ser primer mandatario, pero que sin duda, con su demagogia, va a incendiar aún más a nuestra República.

En momentos tan dramáticos, urge la reflexión y cuidado.

Quien actualmente reside en Los Pinos, necesita entender, de una vez por todas, que su administración ha fracasado; no obstante, aún puede hacer algo bueno, esto es, encontrar la transición a un gobernante íntegro, peculiar, preparado, honesto, que consiga la unidad de los mexicanos.

Es momento que el PRI busque a un candidato externo, alguien ajeno al rencor, a las divisiones y venganzas, con ello el PRI logrará que estén en la misma tesitura otros partidos y organizaciones políticas.

¿A quién proponemos para esa tarea histórica?, sin duda al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, él es el indicado, goza de la respetabilidad de todos, nadie puede negar su alto sentido patriótico, pero aún más, que es ajeno a la venganza y al rencor, ello no está en su conducta. Su capacidad y experiencia, son plena y absoluta garantía de éxito.

Es momento de pensar en alguien que ponga orden en la casa; el Ing. Cuauhtémoc, estoy cierto, tendrá el respeto del PAN, y se sumará a su proyecto el PRD, así como otros organismos políticos; ante Cárdenas, Morena aceptará a regañadientes su derrota; insistimos, él es una garantía para propios y extraños, para ricos, pero aún mejor, para pobres; la prudencia pero con mano firme, la eficacia y capacidad, sin dejar de lado proyectos serios, sin duda darán pie a un nuevo concepto de nación, con grandes planes realizables.