El Terrorismo y el Derecho Internacional

Por: Dr. Eduardo López Betancourt

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En todo el mundo se han incrementado los actos terroristas, Turquía no ha sido la excepción y la población civil se mantiene en permanente angustia; los ataques se fundan irracionalmente en diversas causas, y seguramente entre ellas la venganza es la más reconocida.

 

Cuando un grupo se siente históricamente lastimado, busca a través del terrorismo retomar venganza; eso es en buena medida lo que está sucediendo en Turquía, existen grupos que se sienten verdaderamente ofendidos, no contemplados y discriminados, lo que repercute en que ahora ataquen a la población civil.

Definitivamente no podemos aceptar el terrorismo, ni tampoco lo podemos justificar, pues además siempre ha sido una constante; muy pocos países podrán decir que están al margen de actos terroristas, en especial los padecen donde hay permanentes confrontaciones sociales, también en los países con alto nivel económico a quienes ciertos grupos consideran culpables de sus desgracias.

Recordemos que Ankara en éstos momentos está sufriendo la pena de no contar con solidez en las Leyes Internacionales para hacer lo justo, y no poder dar justicia por las 37 personas que desafortunadamente perdieron la vida y más del centenar que se encuentran lesionadas desde el pasado 13 de marzo, por la detonación de un coche bomba en la capital Turca. Ahora aseguran que el atentado está a cargo de una joven que dicen, ha sido entrenada en Siria por las Unidades de Protección Popular Kurdas (YPG); pero… ¿qué se va a hacer? No puede existir justicia para las personas que perdieron la vida, el desconsuelo interminable de las familias relacionadas nos obliga a responder por los hechos, la Corte Internacional debe tener siempre la función de hacer valer el Derecho y aplicar sanciones que no interfieran ni frenen los esfuerzos de los países por destruir el terrorismo.

El Derecho Internacional ha sido incapaz de darle un tratamiento jurídico al tema y es porque los grupos lastimados no confían en él, éste ha sido utilizado sólo por los Estados poderosos, y como ejemplo encontramos que en las Cortes Internacionales han sido sancionados hasta Jefes de Estado, pero sólo de países débiles, jamás los Tribunales Internacionales juzgarían a un sinvergüenza como Bush, quien mintió para justificar una guerra argumentando que Sadam Hussein tenía armas biológicas en Irak.

Las acciones terroristas se verán muy disminuidas cuando se tenga confianza en el Derecho Internacional, ya que los actos de terrorismo se equiparan a la venganza de propia mano por parte de los particulares, que por supuesto tampoco tienen confianza en la justicia; lo que ahora nos preocupa modificar es que el Derecho no esté funcionando en el mundo, por lo tanto requerimos de uno nuevo, pero también es importante que surja de distintos hombres que apliquen el Derecho.