“Pájaros de cuenta”

Por: Cecilio García Cruz

ceciliogarciacruz@hotmail.com

Jesús te Ampare

En septiembre, el mes de la Patria por excelencia, se abrió la temporada de caza.

Sí, de caza de funcionarios corruptos e ineptos, arrogantes que traicionaron a México, pero, sobre todo la confianza de los veracruzanos.

El gobierno azul de Veracruz cuenta con 84 días para capturar a quienes esconden su identidad en refugios recónditos.

El cazador sostiene que tiene afinada la puntería.

Está provisto de dardos envenenados y todo el poder para localizar al menos a dos objetivos primordiales: Un “Cisne” y un “Camello”.

El primero es ducho en “atacar” a través de tuits; el segundo, está forrado de “lana” para protegerse con despachos de abogados que demandan sus honorarios en dólares. 

La administración yunista intentó capturar a estas poderosas alimañas, pero el responsable de cargar el fusil de la justicia, lo llenó con balas de salva y pólvora mojada.

Existe supremo interés por detener a otras presas de la fauna política antes de separarse del cargo, porque, si lo logra, podrá recuperar parte del prestigio abollado.

Sus sabuesos tienen que darse prisa porque el tiempo se diluye y el reloj del Parque Lerdo cuenta los segundos, los minutos, las horas y los días que le faltan para dejar el poder.

Los integrantes de “La Banda duartista” que cometieron el “robo del siglo”, gozaron de tres años de impunidad, pero “no hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza ni deuda que no se pague”.

La búsqueda debe ser implacable. Los que “metieron la mano al cajón”, deben pagar con cárcel y devolver lo saqueado.

Es el reto que tiene este gobierno para dejar por los menos un buen sabor de boca en esa promesa de campaña política.

Encabezan la lista Alberto “El Cisne” Silva Ramos y Tarek “El Camello” Abdalá Saad. Los más consentidos del régimen duartista y que viven en la opulencia gracias a que Javier y Karime les dieron “manga ancha” para desempeñarse. 

A Beto Silva la Fiscalía del Estado le tiene armado el expediente FGE/FIM/CI/36/2017 por las operaciones fraudulentas que realizó en Comunicación Social, al hacer, se presume, pagos a empresas fantasma.

Este recurso está abierto, vivo jurídicamente y sería una “dulce venganza” para Miguel Ángel Yunes Linares ver en Pacho Viejo a su acérrimo crítico tuitero.

Otro que tiene una carpeta de investigación en manos de un juez y por quien también solicitaron su desafuero, es Tarek Abdalá Saad.

A este “Jeque”, protegido por Karime Macías, se le señala de haber desaparecido miles de millones de pesos del Seguro Popular, cuando se desempeñó como tesorero en SEFIPLAN.

Además, la Contraloría del Estado lo inhabilitó por 10 años porque tuvo señalamientos directos de la Auditoría Superior de la Federación.

En el listado de los “pájaros de cuenta”, aparece Edgar Spinoso Carrera, ex Oficial Mayor de la SEV.

Este personaje restituyó un avión y un helicóptero, así como dinero en efectivo, pero sobre este tema, nadie sabe, nadie supo.

En esta selecta lista figura también Adolfo “Fito” Mota, ex titular de la SEV a quien se le atribuye haber desviado 325 millones de pesos. Al parecer no tiene preocupación alguna porque se pasea como Juan por su casa.

Se dice que está ligado a componendas con la administración azul, traicionando con esa actitud a quienes lo “forraron de lana”.

Cierra el círculo Erick “Chilly Willy” Lagos Hernández, uno de los “operadores” selectos del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán y que por angas o por mangas no está en el ánimo de la ex primera dama Rosa Borunda.

Es acusado por delitos de daño patrimonial y la PGR lo liga con Raúl Lucio Hernández, “El Lucky”, jefe Z quien presuntamente le depositaba 30 millones de pesos mensuales cuando fungió como subsecretario de Gobierno. Se afirma que está en Canadá, siguiendo los pasos de Napoleón.

Los mejores sabuesos rastrean a estos personajes que andan a salto de mata para evitar ser detenidos. No duermen y algunos están amparados.

Lo que se ignora es si todavía permanecen en territorio mexicano o si ya volaron al extranjero para sortear la persecución.

Es posible que algunos hayan emigrado al sur para evitar la cacería de “Cisnes”, y otros al Medio Oriente para confundirse en el desierto entre miles de “Camellos”.

Lo cierto es que la época de caza está activa y culmina el día último del próximo mes de noviembre.

Estaremos pendientes para conocer cuál de los dos animales más perseguidos por el Góber azul, emite el primer sonido: podría ser un graznido o un berrido.