Mejor se los platico

En las nubes

Carlos Ravelo Galindo, afirma: Antes, nuestra condolencia al colega Abraham Mohamed por el secuestro y muerte de su hermano Amin. Un pariente más de un notable y leído periodista. ¿Y las autoridades? Como siempre, en babia.

Y ahora nuestro sentir durante una comida. Hoy es prudente compartirlo, ufano.  Las muestras de afecto de unos y otros  fueron recíprocas.

No podemos ni debemos nunca olvidar que la buena y verdadera amistad no debe ser sospechosa en nada. Y recordarnos que nuestro lenguaje no son las palabras sino los sentimientos. Porque los sentimientos  están por encima del lenguaje.

Más de un centenar de comunicadores del país nos reunimos en torno a nuestro amigo Teodoro Rentería Arroyave, por sus primeros 81 años. En la casa que fue de sus padres. En la planta baja. Una atención extra.

Todos y todas, como dirían el poeta Octavio García y el escritor José Antonio Aspiros Villagómez, compartimos la vida fértil. A la que no se ha traicionado.

No hubo oradores. Pero mucha alegría y música. Sobre todo amistad. Sincera, de cofrades.

El que escribe, acaso por ser  el de mayor edad, pero no el más viejo, con sus casi noventa años encima –el tiempo te corretea Ravelo Galindo, pero no te alcanza, me dijeron lisonjeramente algunas de ellas—pudo haber  dicho algo. Pero no lo hicimos.

Mejor se los platico hoy,  días  después,  del evento, al primero que asistimos después de once meses en reposo. Y vigilia.

Breve prosa, sincera, con la que estamos seguros coincidan todos.

Durante toda tu vida, Teodoro, hemos sido testigos del hombre que ha sabido tender la mano a quienes la solicitan o la necesitan.           

Hay obvios datos. Muchos de los que te acompañamos   ayer o casi todos, estoy ciertos, lo avalan.

Haz sabido granjearte la gratitud incluso de los que sentías opuestos a ti, con o sin razón.

Esta reunión es la mejor demostración de afecto.

Nos hizo comprender que a los desatinos de muchos se responde con integridad. A la maldad con probidad. A la altanería con rectitud.

Amar la compañía de los demás y siempre sacar las cosas positivas de la vida. Esta fue una muestra palpable.                                                                                                 

Algunos podrían preguntarse cómo te las arreglas para ser tan pacífico y positivo todo el tiempo, pero parece que funciona para ti, ya que eres sociable y tienes miles de amigos que están ahí para ti, sin importar nada.              

Debido a tu felicidad contagiosa, a menudo tienes un efecto duradero en los demás.                                                                           

Raramente estás ansioso o temeroso, y generalmente eres trabajador, empático y servicial.                                                                                                                               

Añadiríamos también éste día  que el camino hacia una vida feliz está pavimentado con bellas perspectivas y pensamientos para difundir la felicidad e inspirar a los demás.                                                 

Todo ello nos hace recordar que nunca es largo el camino que conduce a la casa de un amigo que comparte con su  esposa y consejera Silvia. Sus hijos, periodistas  y escritores también, Teodoro y Gustavo.  Y por supuesto la alegría de sus nietos María Fernanda, María José. Gustavo y Arnaud.                                                                

Gandhi dijo que "nadie puede hacerte daño sin tu permiso".        

También nosotros añadimos  estas cuatro hermosas reflexiones sobre la vida:

 ¡Mira hacia atrás y obtén experiencia

¡Mira hacia adelante y llénate de esperanza!

¡Mira alrededor y conoce la realidad!

¡Mira hacia dentro y encuéntrate!”

La mejor lección de la vida es escuchar a todos y aprender de ellos, porque nadie lo sabe todo y todo el mundo sabe algo.

Un amigo te conoce como eres, entiende donde has estado, acepta en lo que te has convertido y aun, gentilmente te permite crecer, diríamos de todos y todas, como en esta ocasión fraterna.

Cuando buscas un amigo no exijas protección, solo amistad. 

Las palabras amables pueden ser cortas fáciles de decir, pero sus  ecos son realmente infinitos.

Gracias a todos y cada uno de ellos, mis amigos periodistas que aún me comprenden y estimulan.

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