¿Pero qué hacemos?

En las nubes                                                                                           

Carlos Ravelo Galindo, afirma: Sí, como pregunta  el colega Jorge Herrera Valenzuela, qué hace el gobierno, y nosotros,  en ayuda de los indocumentados, de los jóvenes y para el futuro, incierto también por los muy mayores en México.

El INEGI cataloga como jóvenes a las personas comprendidas entre los 15 y los 29 años. En este sector, de un total de 31 millones, la mitad, es decir 15 millones,  viven en pobreza por ingresos.                                         

Mientras en la población general, hasta 2016  había 54 millones en situación de penuria. Aumentaron  diez millones más  en la miseria, en la actualidad.                                                  

De los cuatro candidatos a presidirnos sólo uno contempla, a los jóvenes. Y otro también a los migrantes. (La que declinó, entre paréntesis, lo hizo, nos dicen, por consejo misógino de su marido: “Las mujeres en la cocina. Y los  hombres en la cantina”.)                                                

Tiene razón Herrera Valenzuela al publicar que: “Son múltiples los problemas que confrontamos y poco el interés que ponemos en resolverlos. Como los tiempos siguen en cambio, algo tendremos que hacer hombres, mujeres, adultos, jóvenes e inclusive los niños.                                                                                            

Los que llegan a la administración pública se deslindan de muchas obligaciones, hacen señalamientos directos a la sociedad, responsabilizan al pueblo.                                                                                   

El Presidente Enrique Peña Nieto es el ejemplo de una autoridad, la de mayor jerarquía en el país, que corresponsabiliza de las soluciones a sus gobernados, como consecuencia de integrar un gabinete con amigos, sin experiencia y sin vocación de servicio.

En esta ocasión, tras mis horas de reporteo periodístico, enfocaré este comentario hacia dos temas que los gobiernos federales, del pasado siglo y los tres del nuevo milenio, pretendieron resolver con discursos, ni siquiera elocuentes y sin solidez en su contenido, en los actos oficiales.                                                               

Dádivas económicas que no resuelven la dramática situación de las familias.                                                                                                           

Los que abandonaron su tierra para buscar en otras latitudes, una mejor vida, sufren, padecen y hoy inclusive son perseguidos como delincuentes.                                                                                                        

Los ancianos, hoy les decimos adultos mayores,  reciben unas monedas a cambio de poner la mercancía en bolsas, en las tiendas de autoservicio.

Buenos serían los programas sociales, si no tuvieran la característica de ayudas temporales.                                                                                    

No debemos conformarnos y decir, con simpleza, “bueno es mejor que el gobierno les dé algo, a que no lo haga”.                                                   

No, ya es el momento en que debemos seguir la ruta que se trazaron países destruidos en la Segunda Guerra Mundial (1938-1945), que trabajaron con verdadero esfuerzo y hoy son potencias.  Alemania y a Japón.     

La formación actual de los jóvenes israelíes, a través un año de auténtico servicio social, fructifica en hombres y mujeres preparados para el ascenso. Por eso Israel es parte del primer mundo, de los países desarrollados.       

Los chinos dicen “Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida”.

LOS INDOCUMENTADOS ABANDONADOS

Uno de los periodistas no solo influyente sino respetado en Estados Unidos de América, el mexicano Jorge Ramos Ávalos, se refirió al gravísimo problema de más de 4 millones de mexicanos indocumentados que están en diferentes Estados del vecino país.   Expresó: “En una comunidad que está a la defensiva. Atacada y que nadie salga a hablar por ellos. Porque el presidente Enrique Peña no habla por nosotros, el embajador no habla por nosotros, los cónsules no hablan por nosotros.                                                                      

Quienes han salido a defender a los migrantes curiosamente son periodistas, artistas, personajes como Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu, Gael García, Diego Luna.                                       

En la entrevista que publicó el diario Reforma: “Para Ramos, la política migratoria de Peña Nieto es improvisada y estúpida. “Peña Nieto cree que siendo amigo del yerno de Trump va a arreglar las cosas, pero la diplomacia a la mexicana tan improvisada, tan tonta y tan estúpida no funciona, no es de cuates, tomando tequila en una mesa, así no se arreglan las cosas con Estados Unidos, lo único que entiende Trump es el poder”.

El periodista fue uno de los cuatro personajes que expusieron sus puntos de vista sobre lo que interesa escuchar a los mexicanos indocumentados. Acciones del próximo gobierno federal mexicano para que estos compatriotas puedan vivir con tranquilidad, seguridad y trabajo. Hoy tienen miedo de andar en la calle, de ir a la escuela, a un hospital, a trabajar, porque en cualquier momento se les detiene y los deportan.                                                 

La noche del domingo, durante el llamado segundo debate de los cuatro candidatos presidenciales, no hubo propuestas concretas para que ellos cuenten con el apoyo del próximo gobierno federal.

VIEJOS DESPROTEGIDOS

En pocos años el número de personas  de más de sesenta años de edad será mayoritario en nuestro país. Por ello  es el momento en que se programen planes para afrontar y enfrentar la situación.                         

Presenta muchas aristas y hasta ahora ninguno de los candidatos presidenciales, ni de los aspirantes a gobernadores, como tampoco los que quieren ser senadores o diputados, tienen en su agenda este caso tan importante.         

Es una realidad que en nuestro país caemos en los extremos, en cuanto se trata del asunto laboral.                                                                              

A los jóvenes, titulados o no, se les cierran las puertas en empresas, fábricas, negocios, porque carecen de experiencia.                           

A los mayores de 35 años se les dificulta encontrar empleo. Cumplidos los 40 en adelante, casi imposible conseguir una plaza, a menos de que se tengan buenas relaciones, “una palanca” o un papá que herede despacho, empresa o negocio.

Hoy lo vemos en las tiendas de autoservicio.                                             

Primero se dio (?) la oportunidad a los mayores de 12 años para que trabajarán como “cerillos”.  Fueron desplazados porque se “concedió” el lugar a los adultos mayores, a las personas de la Tercera Edad, a los que antes llamábamos, malamente,  ancianos.

Los prestadores del servicio tienen  obligaciones con el patrón, pero no tienen derechos. No reciben un salario fijo sino lo que cada cliente quiere obsequiarles.                                                      

Y,  agregaríamos nosotros, qué solución ofrecen quienes piden nuestro voto.

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