La esperanza no defrauda

En las nubes

Carlos Ravelo Galindo, afirma: Desde la Ciudad del Vaticano el Papa Francisco en diálogo frente a frente –vía video conferencia—con jóvenes de México, Colombia, Argentina, Estados Unidos y Mozambique, les  recomendó: “Sueñen, esperen a lo grande y arriesguen con prudencia”.        

A los de México y de Colombia, que pidieron un consejo para emitir su voto en julio próximo, Su Santidad, el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio, respondió:                                                                       

“Mirar a sus raíces y pensar en el futuro” y les recordó  que” la Patria en la que nacieron tiene una historia, por lo que deben observar a su familia  y las bases que les dieron identidad”                                                         

Y subrayó el Obispo de Roma: “Miren las raíces. El futuro. Y den el paso con el pie bien apoyado. Cuando lo tengan así, den el otro paso para poder seguir adelante. Integren los tres mensajes de tal modo que puedan pensar lo que sienten y lo que hacen”.                                                                             

A los adolescentes que aplaudieron sus palabras desde el deportivo de la Central de Abasto de la Ciudad de México,  los exhortó a “soñar despiertos y mirar más allá para que los sueños  puedan anclarse a la realidad”.      

Fue preciso al decirles: “No se dejen robar la esperanza ni la capacidad de soñar, porque la esperanza no defrauda  y los va a llevar adelante. A los logros que quieren. Anímense a pelear  por la vida y sus ilusiones.               

“No se jubilen antes de tiempo. No hay cosa más triste  que ver a un joven de 15 a 25 años jubilado, porque no se  anima a soñar, a creer, a trabajar. Y no se anima a arriesgar.                                            

“Arriesguen, sueñen a lo grande, esperen a lo grande.  Y arriesguen con prudencia”                                                                            

“¡Échenos su bendición para que se nos salga el chamuco!” pidió el ex campeón de box, Julio César Chávez.                                                    

El  Santo Padre, luego de celebrar con risas tal ocurrencia, reaccionó y lo hizo: “Dios los bendiga y acompañe en este proyecto y en ese camino. Les haga cambiar  de horizonte. Sin espejismos les ayude  mirar a la Tierra  porque de ahí  tendrán el sustento  y la solidez para caminar”.                                                                                   

Se comunicó  así, en español, el primer jesuita  latinoamericano  sucesor de San Pedro, con su feligresía  de América,  que como todo mundo cree en Dios.     

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