Los gritos del silencio

Por Armando Rojas Arévalo

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Epistolario

ARANTZA: Los gritos de “2 de octubre no se olvida”, volvieron a resonar hoy en calles del primer cuadro, como cada año, hace 49.

Jóvenes cuyos padres aún no se casaban, que no vivieron la masacre y muchos que ni siquiera saben en qué lugar de Tlatelolco fue, siguen gritando.

Pasarán los años, y otros gritos como “vivos se los llevaron, vivos los queremos”, en recuerdo de los 43 chavos de la normal de Ayotzinapa que no se sabe si los mataron, los quemaron o están en alguna instalación militar, seguirán escuchándose o viéndose en paredes pintarrajeadas; lo mismo de las mujeres de vario pinto ONG’S clamando “ni una más”, con relación a los feminicidios, o de la sociedad denunciando “corrupción” en los permisos de construcción de edificios que se cayeron en el 85 y hace quince días.

Gritos que se escuchan en todas partes y al rato se convierten en silencio.

Gritos que reflejan el hartazgo de la gente y que pasadas las fechas a las que se refieren, se olvidan.

Gritos que se convierten en algaradas de anarcos que rompen vidrios en comercios o que saquean Oxxos.

Gritos que no se escuchan en los votos que bajan alegremente por las urnas transparentes en los comicios, y se convierten en gritos “¡Ganamos!” de los partidos y candidatos de siempre.

Este pueblo no tiene memoria. Disculpa la crueldad de mi expresión. Pronto lo veremos. En las elecciones de 2018, para no ir más lejos.

La solidaridad fue maravillosa. Los medios se dieron gusto publicando fotos y textos desgarradores. Nos conmovimos con las escenas de mujeres, hombres, “milenials” y hasta personas mayores gastando lo que no tenían en la compra de víveres, botiquines, cobertores, lonas, palas, etcétera, o acarreando escombros de los edificios colapsados. Solidaridad que fue aprovechada por las televisoras para ganar rating o recuperar la credibilidad perdida.

Los medios volvieron a ser constructores de mitos. En el 85, donde según el informe rendido por el entonces diputado SERGIO VALLS HERNÁNDEZ, presidente de la Comisión Especial Pluripartidista, a la postre Ministro de la Corte y hoy Qepd, ante el Pleno de la Cámara de Diputados el día 24 de septiembre de ese año, fueron 252 edificios derrumbados y 165 dañados (entre ellos el Centro Médico del IMSS, el Hospital Juárez y el Hospital General de México, el Multifamiliar Juárez y gran parte de la unidad Nonoalco-Tlaltelolco, el Hotel Regis, el Hotel del Prado, Televisa, etcétera), surgieron organizaciones políticas y no gubernamentales, como los “Panchos Villas”, la Coordinadora Única de Damnificados CUD, la Coordinadora de Luchas Urbanas CLU, la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular CONAMU, la UV y D (Unión de Vecinos y Damnificados), y la Asamblea de Barrios AB, y personajes como “Súper Barrio”, DOLORES PADIERNA, su marido RENÉ BEJARANO y MARTÍ BATRES.

Hoy, el fantasma de “FRIDA SOFÍA” ronda todavía entre los escombros de la credibilidad de Televisa, y tenemos como heroína a la súper perrita rescatista “Frida”, cuya imagen ya se vende en playeras y muñecos de peluche, desplazando al “Sub comandante Marcos” y a otros íconos de la mercadotecnia moderna.

Sólo falta que también nos vendan las playeras con los logos de PRI, PVEM, PANAL, MC, PES y MORENA, agradeciéndoles que hayan “donado” sus prerrogativas de más de 7 mil millones de pesos a la reconstrucción.

Omito al abuso que se hizo de la imagen del soldado mexicano que irrumpió en llanto al no poder salvar con vida a mamá e hija. ¡Caray, qué esperaban, si es un ser humano!

El terremoto ha enseñado a erigirnos como sociedad civil para ser una fuerza en el contrapeso político, sino reconocer nuestros errores, como el que cometimos con Venezuela que nos dio cachetada con guante blanco al mandar víveres y rescatistas, frente a la propaganda difundida por los medios –radio, televisión y periódicos- de que MADURO tiene a ese país en la hambruna.

Nos enseñó que la ayuda internacional fue rápida y espontánea. Bolivia, Argentina, Chile, Israel, Canadá, Colombia, China, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, España, Honduras, Italia, Japón Panamá, Perú, Corea, Rusia, Santa Sede, Suiza, Taiwán, Turquía y Venezuela, acudieron sin condiciones y debemos agradecérselos.

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DE OTRAS COSAS, mi querido amigo y colega JORGE HERRERA VALENZUELA  destaca algo que los propios chiapanecos omiten por dolo o por ignorancia: Colegios de ingenieros y exalumnos de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, la ESIME del IPN, postularon al ingeniero chiapaneco ROBERTO KOBEH GONZÁLEZ para recibir la Medalla Belisario Domínguez 2017, que anualmente otorga el Senado de la República. KOBEH es el único mexicano que durante 7 años fue presidente del Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional, OACI, además de ser reconocido mundialmente como experto en aeronáutica; es el más prestigiado director general de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo, SENEAM, tanto que,  cuando se presenta un problema grave en el área aeronáutica, de cualquier parte del mundo, ahí está el ingeniero KOBEH para solucionarlo.

A PROPÓSITO DE CHIAPAS que tiene un gobernador que cobra como si fuera tal, el gobierno estatal pagó medio millón a indígenas agresores por liberación de un elemento policial que tenían como rehén, después del enfrentamiento en un paraje conocido como El Aguaje, cerca de San Cristóbal de las Casas, el pasado fin de semana.

La “negociación” tuvo lugar en las oficinas de la Notaría del licenciado JUAN CELEDONIO HERNÁNDEZ, en la colonia María Auxiliadora de San Cristóbal, donde firmaron la minuta y el convenio el representante de Gobierno, VICTOR MOSCOSO ZENTENO, y representantes de la comunidad del Aguaje que recibieron 500 mil pesos por la liberación de FRANCISCO GOMEZ LOPEZ, policía municipal de esta ciudad.

Ni duda, se trata de un acto reprobable y vergonzoso por parte de la administración de VELASCO COELLO para “premiar” a los asesinos de dos policías muertos en la refriega, en la que, además, hubo 27 agentes lesionados con armas de fuego y dos patrullas incendiadas.

MI COLEGA, AMIGO y compañero académico JORGE MELÉNDEZ, reflexiona en su columna periodística, que los 38 mil millones de pesos que se necesitarán en la primera fase de la reconstrucción, es casi misma cantidad que se ha dilapidado en cuatro años de publicidad en la  administración peñista. La misma, también, se ha gastado en la construcción del nuevo Aeropuerto.

BUENO, Y A TODO ESTO, ¿cómo sabremos cuánto depositó la ciudadanía en cuentas bancarias “solidarias” y cómo se gastará lo donado? El gobierno no debe administrar esos recursos. Ya no le creemos ni le tenemos confianza.