Ruiz Esparza, al Banquillo

Por: Ángel Álvaro Peña

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                                                                                                          Alma Grande

Lo habíamos consignado en varias ocasiones, la impunidad del secretario de Comunicaciones y Transportes, tanto en el gobierno del Estado de México, como en el gobierno federal, al lado de Enrique Peña Nieto, sería un insulto para los mexicanos.

La impunidad que ha mostrado a lo largo de 12 años es un reto a la justicia, la legalidad y el estado de derecho.

El senador independiente, Emilio Álvarez Icaza, responsabilizó a Ruiz Esparza de desviar tres mil 600 millones de pesos para la campaña del ahora gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo.

Por esta y otras causas, acompañado por los legisladores independientes Lucía Riojas y Alfredo Figueroa, levantaron cuatro demandas penales ante la PGR en contra de Gerardo Ruiz Esparza.

Aseguran los legisladores que la SCT transfirió tres mil 600 millones de pesos al Estado de México a través del Sistema de Autopistas, Aeropuertos, Servicios Conexos y Auxiliares.

Exigieron el destino de ese dinero de los estados financieros.

“Tenemos elementos suficientes para sostener que se utilizaron en la campaña de Alfredo del Mazo, y queremos una investigación con toda la claridad en la nueva fiscalía, para que se vaya acabando la impunidad en México”, aseguró Álvarez Icaza.

Pero este es sólo uno de los cuatro casos por los cuales difícilmente podrá salir bien librado Ruiz Esparza, ya sin la protección de su amigo en la Presidencia de la República.

Otra de las denuncias, es por sobornos recibidos de la constructora OHL, ahora con nuevo nombre, denominada Aleatica, a él y otros funcionarios del Estado de México, con la finalidad de obtener concesiones.

A principios de junio de 2017, la SCT anunció que no indagaría a la empresa de infraestructura OHL México sobre la acusación de desvío de recursos de forma ilícita, Ruiz Esparza señaló enfático que ese no era trabajo de la secretaría, porque era competencia de otras autoridades como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y la Bolsa Mexicana de Valores.

“Yo creo que la indagatoria, desde nuestro punto de vista, está totalmente hecha, es decir, la licitación que ganó de autopista está perfectamente auditada, clara, investigada y no tiene razón de duda alguna. Si ellos en un momento dado están haciendo uso de los recursos, sólo ellos lo saben, pero ya se comprometieron con nosotros, ya mandaron información a la banca, ya mandaron información a la Bolsa Mexicana, eso ya está claro”, dijo aparentemente convencido.

Las dos demandas restantes se refieren a obras no entregadas, incluso aparatos comprados y no utilizados, que incluyen decenas de millones de pesos para la construcción del complejo Amozoc – Perote y la autopista federal Atizapán – Atlacomulco.

Por lo menos estos delitos pueden armar, de manera satisfactoria, demandas penales contra Ruiz Esparza, sin que por ello sean las únicas faltas en las que incurrió el funcionario.

En esas cuatro demandas penales no se menciona la responsabilidad por el socavón de Cuernavaca donde murieron dos personas, a pesar de que no hubo revisión de la obra y una cantidad supuestamente fue invertida y nunca se supo su destino.

El socavón provocó una serie de denuncias y críticas de la oposición, pero esto no fue suficiente para que se investigara al secretario de Comunicaciones.

Resultado de la investigación realizada por la Secretaría de la Función Pública, en relación a las causas del mortífero socavón, se confirmó lo que muchos mexicanos sospechaban: la culpabilidad de la SCT en cuanto a falta de supervisión, revisión y corrupción de sobra en la ejecución del Paso Exprés.

Según la Secretaría de la Función Pública, esa obra está mal hecha, pero fue pagada a precio de oro.

Esta tragedia contribuyó de manera definitiva para la debacle del PRI en las elecciones, sobre todo ante una población que se decepcionaba cada día más de los funcionarios de la administración de Peña Nieto, que es calificada como la más corrupta en la historia del país.

En su comparecencia en el Senado, el 17 de octubre del presente año, el funcionario aseguró que el tema del socavón del Paso Exprés es caso cerrado, y que ya se ha determinado la responsabilidad de los servidores correspondientes. Y como si hubiera reparado un golpe en un choque señaló, tranquilamente, que los familiares de las víctimas fueron indemnizados conforme a la ley, con un convenio reparatorio.

Ruiz Esparza está bajo sospecha de la opinión pública desde 1981, cuando trabajó para Alfredo del Mazo González, como secretario general de gobierno.

El desgaste que le impuso Ruiz Esparza a Peña Nieto, y la inexplicable protección que le brindó este a su secretario consentido, los señala como responsables de una derrota electoral sin precedente, donde ni siquiera el partido que los afilia quiso meter las manos, a pesar de que en sus filas había serios señalamientos sobre la conducta del secretario de Comunicaciones.

Ruiz Esparza defendió hasta la muerte el proyecto del Nuevo Aeropuerto de Texcoco, seguramente en la investigación de varios de los contratos de esta obra, aparecerá la mano negra de Ruiz Esparza, quien no tuvo obra pública en este sexenio donde no llevara una rebanada de pastel.

Durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, el 25 de octubre, Gerardo Ruiz Esparza, advirtió que la cancelación del Nuevo Aeropuerto afectaría a 307 empresas, y que estas tendrían “daños económicos que tendrán que ser reparados”. Desde luego, se pronunció en contra de Santa Lucía como posible alternativa para el NAICM, calificándolo como un proyecto no viable.

De alguna manera sabe que la protección se le acabó, y deberá comparecer ante la justicia, como deberán hacerlo quienes están encarcelados acusados de corrupción como Javier Duarte, o prófugos como César Duarte, o impunes como Alberto Silva Ramos.

Es hora de que la legalidad sea justa y la justicia legal. No hay perdón ni olvido cuando es el pueblo el afectado y el que exige que esos personajes sean castigados severamente. PEGA Y CORRE.- Hay quienes carecen de calidad moral para hacer recomendaciones o dar consejos, sin embargo, el gobernador saliente de Veracruz se dio tiempo para hacer recomendaciones al próximo gobierno, al decir que en su administración “no hubo perdón ni olvido” a ex funcionarios duartistas, por lo que espera que el gobernador que le sigue continúe con la misma dinámica. Tal descaro provocó sonoro abucheo de los diputados locales.