Del Azteca a Texcoco

Por Ángel Álvaro Peña

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 Alma Grande

Nadie podría obligar a los equipos de fútbol americano de Estados Unidos a jugar en la cancha del estadio Azteca, cuyas condiciones no son propicias para la realización de dicho evento.

Fue necesario que los expertos de la NFL, determinaran que no podía realizarse el partido porque quienes administran el Estadio Azteca parcharon el pasto, con lo que consideraron que todo estaba listo para dicho acontecimiento.

Comunicadores, jugadores, conocedores del tema expresan su sorpresa ante tal informalidad de los dueños del Estadio Azteca, porque desde enero fueron avisados de que dicho encuentro se realizaría en su cancha; sin embargo, el negocio está primero, ahí se llevan a cabo no sólo partidos de fútbol, sino conciertos, ceremonias masivas religiosas, mítines políticos, etc.

La inconformidad de los asistentes se centra en la irresponsabilidad de la nula existencia de mantenimiento a la cancha. En las condiciones actuales, los jugadores podrían sufrir daños físicos irreversibles, esto lo saben los administradores del estadio y consideraron que con simples parches de pasto el problema se arreglaría.

La cancha del azteca ahora no sirve ni para una cascarita de fútbol soccer.

El descontento es con los administradores, propietarios, gerentes del estadio, no con los organizadores responsables, lo mismo sucede con la situación del aeropuerto de Texcoco que no garantizaba la integridad de los usuarios. A pesar de que hay voces que aseguran que no hay lago, los ríos subterráneos siguen pasando por debajo del espacio de ese proyecto cancelado.

La inconformidad en este momento es manipulada por los medios que recibieron millones de pesos por concepto de publicidad desde 2016. Es decir, esos medios deben seguir tratando de que el aeropuerto de Texcoco reviva porque ya les pagaron millones de pesos para que impulsen el megaproyecto con sobreprecios, contratos amañados, licitaciones inexistentes, concesiones directas, etc.

Según el portal de noticias Sin embargo, Estudios Churubusco Azteca, (TV Azteca), recibió en los últimos 17 meses de parte del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México,  tres contratos por 8 millones 430 mil 981 pesos.

Entre otras empresas de comunicación están Milenio Diario, Organización Editorial Mexicana, La Jornada, Expansión, La Crónica, etc.

Nadie garantizaba que en Texcoco el hundimiento que ocurre diariamente en el transcurso de la obra se detendría. El mantenimiento de ese aeropuerto era incosteable a menos que sus ingresos fueran exorbitantes. El peso de los aviones que viajan a México desde largas distancias pudieron causan hundimientos que acarrearía accidentes. Pero primero está el negocio, tal y como lo muestran los personajes que aseguraban que no pasaría nada en el juego de fútbol americano.

La marcha que algunos mexicanos realizaron para protestar por la cancelación de las obras del aeropuerto en Texcoco seguramente no están lo suficientemente informadas, ya que la inversión, hasta el momento, no fue de los empresarios que tanto defienden los ingenuos sino de las Afores, es decir del ahorro de los trabajadores, a quienes esas personas niegan el derecho a decidir sobre el destino de su dinero.

Los fondos de pensión registraron en octubre una minusvalía muy grave, que produjo una disminución de 131 mil 649 millones de pesos al cierre de ese mes. Momento en el que todavía no se llevaba a cabo la consulta, pero sí eran tiempos en los que se tomó el dinero de quienes confiaron en un sistema de ahorro en el que sólo se beneficia a los bancos, ahora tan quejumbrosos.

Las Afores fueron dañadas seriamente por la inversión irresponsable de los hombres de la actual administración, funcionarios que tomaron el dinero de los trabajadores para lucimiento personal. Las Afores impidieron que los empresarios que habían firmado contratos con el gobierno para la construcción del aeropuerto arriesgaran su dinero. De tal suerte que no hay pérdidas cuantiosas de los inversionistas sino de los trabajadores cautivos en las redes de los programas de ahorro del gobierno.

Es decir, el ahorro de los trabajadores sirvió de amortiguador para que los empresarios no invirtieran en una obra que sabían podría cancelarse por dificultades propias del suelo. Colocaron millones de pesos de los asalariados para evitar riesgos a funcionarios y empresarios.

Sabían que el suelo, como sucedió con la cancha del Azteca, no estaba en buenas condiciones. La cancha no estaba pareja.

Cómo creer a los medios que en su momento recibieron dinero para aplaudir la obra y ahora le dan espacio informativo a la marcha raquítica en las calles donde mucha gente fue obligada por sus patrones a caminar por Paseo de la Reforma para hacer bulto, como en  los tiempos del gran acarreo del PRI. Las marchas son habitualmente cuestionadas por los medios de comunicación, suelen denunciar las alteraciones al tráfico vehicular y se caracterizan por callarse el motivo del descontento de los manifestantes. Ahora todo fue diferente. Se les presenta a los marchistas como héroes que tomaron las calles ante una aparente injusticia que todavía no pueden explicar esos mismos medios.

Las marchas, para los noticiarios televisivos, siempre atentaron contra la vida cotidiana de la Ciudad de México. Esta vez fue la excepción.

El gran pretexto de los funcionarios públicos desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari fue la modernidad como bandera que engañaba y manipulaba. Ese progreso que sólo llega a algunos y a otros perjudica e impide que salgan de la miseria. Esa es la historia de la consigna de una modernidad manejada por los políticos en los últimos 30 años.

La similitud de estas cancelaciones obliga a una reflexión más profunda, desde luego con información más seria y responsable.

El partido será movido a la ciudad de Los Ángeles. El aeropuerto será ubicado en Santa Lucía.

CORRE Y PEGA.- La necesidad de solucionar algunos problemas con la mayor rapidez posible crea dudas y a veces problemas, es el caso de la versión de Miguel Ángel Yunes Linares sobre el asesinato de Valeria Cruz Medel, hija de la Diputada federal Carmen Medel Palma, de Morena, que según el gobernador electo, no es creíble. No fue confusión: el asesino la encaró, discutió con ella y la mató de frente, asegura Cuitláhuac García Jiménez.